Las trampas jurídicas afectan a Pyongyang

Un tribunal de EU dictaminó que Corea del Norte debe pagar 330 mdd a la familia de un pastor secuestrado que tiene la ciudadanía estadunidense.
La nave se encuentra en las costas de Veracruz.
La nave se encuentra en las costas de Veracruz. (Javier Ríos)

Seúl y Ciudad de México

La familia de un hombre surcoreano que se cree mataron en Corea del Norte intenta confiscar un barco propiedad de Pyongyang, que está detenido en México... Esta es una nueva señal de cómo las trampas jurídicas complican el comercio internacional del régimen.

A Kim Dong-sik, un pastor de 53 años, lo secuestraron agentes de Corea del Norte en China en 2000 y se presume que está muerto, dictaminó en abril un tribunal estadunidense. Falló que Pyongyang debe pagar 330 millones de dólares a la familia de Kim, que cuenta con la ciudadanía estadunidense.

Los deudos vieron una oportunidad para asegurar un primer pago de la suma, en la forma del Mu Du Bong, un carguero norcoreano que está en poder de las autoridades mexicanas desde que chocó contra un arrecife de coral en julio pasado.

El martes sus abogados prometieron apelar después de que un tribunal mexicano se negó a considerar su petición para asegurar el Mu Du Bong, lo que les daría el derecho jurídico para confiscarlo. El tribunal emitió un fallo el lunes de que el caso no caía bajo su jurisdicción.

“Queremos tener el barco en nuestras manos y venderlo, y que el dinero vaya hacia el juicio contra Corea del Norte”, dijo Nitsana Darshan-Leitner, abogado principal de la familia, que la representó en la exitosa demanda en EU y quien previamente ganó casos que tuvieron como resultado que se confiscaran bienes de propiedad iraní en EU.

Algunos expertos jurídicos consideran que es poco probable que funcione la medida, dado que el dictamen en EU primero tiene que reconocerse en México, una opinión que al parecer se respaldó por el fallo inicial del tribunal mexicano. Sin embargo, Alberto Mansur, el abogado que representa a la familia en México, sostiene que el caso está en una base sólida.

“Esto nunca se ha hecho cuando el acusado es un país soberano, pero el procedimiento de reconocimiento es bastante sencillo”, dijo.

La embajada de Corea del Norte será la parte acusada en este caso, dijo. “Nuestras leyes prevén el embargo de activos cuando se exige un pago”, apuntó Mansur.

La demanda trae un nuevo giro en un asunto que refleja la complejidad de los esfuerzos para implementar las sanciones de las Naciones Unidas contra Pyongyang. Dos semanas después de que el Mu Du Bong encalló en la costa mexicana, el Consejo de Seguridad de la ONU y la Secretaría del Tesoro de EU emitieron nuevas sanciones contra Ocean Maritime Management (OMM), al que acusaron de participar en el comercio ilegal de armas. OMM es el principal propietario del Mu Du Bong, de acuerdo con un panel de expertos que designó el Consejo de Seguridad.

En un intento por eludir esa medida, el panel de expertos informó en febrero que Corea del Norte ha ocultado el hecho de que OMM controla el Mu Du Bong. El propietario registrado, Mudubong Shipping Company, fue citado por los medios de comunicación de Corea del Norte en mayo, y dijo que “nuestra empresa es un organismo corporativo independiente de OMM. No hay razón para que la nave esté sujeta a sanciones”.

Pero en su informe, los expertos dijeron que todavía consideran al Mu Du Bong un activo de OMM, y le transmitieron esto al gobierno mexicano. El informe criticó la débil implementación de las sanciones contra OMM, ya que al menos seis países realizaron inspecciones a los barcos de OMM pero sin lograr confiscar las naves.

“El Consejo de Seguridad confirmó el 6 de mayo que la obligación del gobierno mexicano es seguir con el bloqueo del Mu Du Bong. México seguirá acatando esta decisión durante el tiempo que no se modifique o la retire el Consejo de Seguridad”, dijo la Secretaría de Relaciones Exteriores en un correo electrónico donde respondió a preguntas.

La cancillería no contestó a la pregunta sobre lo que planean hacer con el barco.

Mansur señaló el precedente en Ghana, en 2012, del embargo de un buque naval argentino, como parte de una campaña del fondo de cobertura de EU Elliott Management, sobre el incumplimiento de pagos de Buenos Aires. Ese barco se le devolvió a Argentina después de que el Tribunal Internacional del derecho del Mar, de la ONU, estuvo de acuerdo con el argumento de Buenos Aires de que incautar la unidad de entrenamiento naval y sus casi 300 tripulantes violó la inmunidad de los buques militares bajo el derecho marítimo internacional.

Sin embargo, Mansur dijo que es poco probable que prosperen los reclamos de Corea del Norte sobre la nave, pues las reglas internacionales de inmunidad soberana no aplican en casos de violaciones graves a los derechos humanos.

“Creo que la inmunidad para las naciones soberanas se erosionó en los últimos 10 o 20 años”, dijo. “Los países parias, como Corea del Norte, deben ser responsables ante alguien. No pueden torturar y secuestrar con impunidad. Creo que todos los países tienen que darse cuenta de eso”.

Dijo que en una convención de la ONU en 2004, que firmó pero no ratificó México y que aún no está en vigor, los barcos de carga figuran como activos que se pueden confiscar.

La implementación directa de las sanciones contra Corea del Norte no es un fenómeno nuevo. En 2013 las autoridades panameñas confiscaron armamento oculto debajo de costales de azúcar en un barco norcoreano que regresaba de Cuba, que fue enviado a Corea del Norte para su reparación. En 2009, las autoridades de Sudáfrica, Tailandia y los Emiratos Árabes Unidos bloquearon los intentos de exportación de armas de Corea del Norte.

Pero esos ejemplos de aplicaciones de sanciones exitosas solo tuvieron un impacto marginal en el comercio de Corea del Norte, que continúa con el impulso de China, dijo Andrei Lankov, de la Universidad Kookmin en Seúl.

“Hace cinco o seis años algunas personas de línea dura dijeron que las sanciones empezaban a doler”, dijo. “¿Qué es lo que vimos? Crecimiento económico, con un auge de restaurantes en Pyongyang, y pequeños congestionamientos”.