Las imágenes térmicas en tu smartphone

Estas representaciones en tonos rojos, que miden la temperatura de humanos y objetos, están por convertirse en la gran atracción de los teléfonos con cámara. 
La cámara de DarkWave Thermo permite diagnosticar si hay revestimientos viejos en las construcciones.
La cámara de DarkWave Thermo permite diagnosticar si hay revestimientos viejos en las construcciones. (Shutterstock)

La película de ciencia ficción de 1987, Depredador, espantó a los cinéfilos al proveer al alienígena una visión térmica de gran ventaja a la hora de cazar humanos en la jungla centroamericana.

La exposición térmica, que utiliza sensores para detectar luz infrarroja y reproducir imágenes en una pantalla, ha estado disponible desde principios del siglo pasado. Inicialmente, fue puesta en barcos para detectar icebergs, y después se adaptó por fuerzas armadas y servicios de rescate. 

Pero ha tomado mucho tiempo para que llegue a dispositivos para el consumidor. Ahora, los cazadores pueden acechar venados con un aparato monocular, como el Scout TK, que usa sensores de exposición térmica. Estos muestran la ubicación del animal en la oscuridad.

Flir, la compañía que produce el Scout TK, cree que existe gran posibilidad de que la exposición térmica gane popularidad cuando los smartphones con lentes y sensores que utilicen esta tecnología lleguen al mercado. 

Es el primer intento de Flir, que toma su nombre del acrónimo forward looking infrared (infrarrojo emprendedor), para entrar al mercado del consumidor. La compañía espera que el CAT phone sea el primero de muchos en utilizar sus sensores, ya que esto accede a un segmento del mercado en el que sus rivales tradicionales, incluyendo a Raytheon y BAE Systems, no operan. 

El celular CAT S60 (cuesta 500 libras esterlinas), desarrollado por la compañía Bullitt Group, el primer teléfono especializado en exposición térmica en el mercado, ha encontrado una audiencia inesperada. La habilidad de monitorear temperaturas con la tecnología ha atraído a aficionados del “hágalo usted mismo”, quienes la utilizan para encontrar corrientes de aire, fugas en radiadores y manchas de humedad, simplemente apuntando sus cámaras a la pared. 

Aún más inusual es el puñado de aficionados a los gadgets que compran el teléfono para subir imágenes térmicas a sus redes sociales. Algunas personas, según Flir, lo han usado para saber si el sushi que compraron está caliente y deberían evitar comerlo. Otros lo llevan a las panaderías para elegir el pan más caliente y recién salido del horno. 

El robusto CAT S60 es un aparato específico, pero Flir está haciendo una fortuna del elemento “superpoderoso” de la tecnología de exposición térmica que atrapa a los clientes. Es útil tomar la experiencia del GPS, esta tecnología fue solamente para navegación, ahora es un ingrediente esencial del smartphone para utilizar los servicios de entrega que se basan en la ubicación, como precedente. 

La compañía de Oregon, Flir, un negocio valorado en 4,800 millones de dólares, es una marca inusual para el consumidor. Comenzó en 1978 como un proveedor de exposición térmica para aplicaciones de vuelo. En 1998 compró Agema, su rival sueco que inventó el primer escáner infrarrojo comercial, diseñado para inspeccionar líneas eléctricas en los años 1950. Esa cámara era tan grande que tenía que estar montada en la parte de atrás de un camión.

El más reciente desarrollo del Lepton Imager, una cámara de exposición térmica del tamaño de una moneda, ha abierto las puertas al uso de esta tecnología en aparatos para el consumidor.

Ben Wood de CCS Insight dice: “Un sensor de exposición térmica puede convertirse en un aditamento popular por la función de cámara térmica pero por otras capacidades, como medidor de la temperatura de un usuario o para detectar movimiento. Al final se resumirá en el costo adicional relacionado con la adición de esta tecnología”. 

Benedict Evans, socio de la empresa de capital de riesgo Andreessen Horowitz, argumenta que esta tecnología es apta para drones, agricultura y seguridad, mientras que la reducción en el costo de los sensores significa que tiene futuro en los teléfonos. Pero el secreto para su desarrollo, dice, yace en encontrar un uso diario para la tecnología infrarroja, por ejemplo, juegos como Pokémon Go. 

Aunque la tecnología de exposición térmica todavía no se encuentra en los dispositivos móviles más populares, ha sido adaptada para su uso en una amplia variedad de formas inusuales. Algunas son: 

1. El organismo de protección ambiental WWF pone a prueba el uso de cámaras de exposición térmica en el centro de Kenya para localizar cazadores ilegales y alertar a los guardabosques sobre su presencia. Las cámaras, puestas sobre postes, pueden distinguir entre el calor que emana de un animal y el que emana de un humano. La WWF dice que si las pruebas resultan exitosas buscará usar más sistemas de exposición térmica para monitorear fronteras y ayudar a reducir la cantidad de crímenes contra la fauna salvaje. 

2. La minería ilegal es otro gran problema en África. No solo afecta las ganancias de las compañías afectadas, también crea problemas de seguridad si intrusos se escabullen a los sitios de excavación ilícita. Secu-Systems de Johannesburgo desarrolló cámaras de exposición térmica estilo CCTV para las minas de Tanzania que pueden detectar calor en un radio de 6 kilómetros y localizar a los intrusos que hayan escapado a la red de sistemas de seguridad tradicionales. La cifra de arrestos semanales está entre 75 y 100 gracias al uso de cámaras de exposición térmica. 

3. Las cámaras térmicas detectan seres vivos pero también la temperatura de objetos inanimados como edificios. La cámara de la compañía italiana DarkWave Thermo se utiliza para diagnósticos de edificios, específicamente para averiguar si las baldosas y los revestimientos de las paredes de los edificios viejos se están cayendo. La compañía con sede en Brescia desarrolló la cámara para marcar partes inseguras en las fachadas más antiguas de Milán. Esto ahorra gastos en mano de obra cuando se compara con las largas y costosas inspecciones manuales.