La sequía de descubrimientos ahorca a grandes petroleras

Los hallazgos de nuevos yacimientos disminuyeron a su nivel más bajo de las últimas dos décadas, afirman los estudios realizados por la firma de investigación IHS.
La perforación convencional no da los resultados esperados por las firmas.
La perforación convencional no da los resultados esperados por las firmas. (Shutterstock)

Enterrados en los informes anuales de las petroleras más importantes están las pistas de su futuro. Si el último paquete sirve de guía, encontrar crudo con una perforadora se volvió más complicado.

Eso puede sonar extraño en el auge de producción en EU y el desplome de los precios. Pero si se quitan los efectos de las adquisiciones, las grandes firmas cada vez encuentran menos hidrocarburos. Los grandes descubrimientos, como el yacimiento Johan Sverdrup de Statoil en el Mar del Norte de Noruega en 2010, cada vez son más raros, y plantea interrogantes sobre lo que le depara al crecimiento.

Martijn Rats, analista de Morgan Stanley, dice que el año pasado fue "decepcionante" para los descubrimientos que se lograron a través de la perforación.

"Cada vez se vuelve más difícil encontrar petróleo fuera de EU. Hay grandes historias de éxito en EU con el gas de shale y el petróleo "ligero", pero fuera de eso, la perforación convencional se vuelve cada vez menos exitosa".

Los informes anuales son coherentes con las cifras de la compañía de investigación IHS, que muestran que en 2014 los descubrimientos de nuevas reservas de gas y petróleo cayeron a su nivel más bajo en dos décadas. El índice de reposición de reservas "orgánicas" de las cinco compañías, una medida de cuánto gas y petróleo se suma a las reservas en relación con la producción, fue de 84 por ciento, el nivel más bajo desde 2010.

Es verdad, esta relación bajó aún más por las fuertes caídas anuales de Shell y BP. Pero a lo largo del grupo hay una fuerte caída en el número de barriles que se agregaron como resultado de descubrimientos y ampliaciones de los yacimientos existentes de gas y petróleo, según Morgan Stanley. El año pasado cayeron 24 por ciento para llegar a 2 mil 300 millones de barriles equivalentes de petróleo (BEP) y casi se redujo a la mitad de los 4 mil 400 millones de BEP en 2011. Solo Chevron tuvo un incremento interanual en descubrimiento de barriles en 2014.

Aunque el auge de esquisto en EU llevó a un enorme incremento en la producción del país y contribuyó a la caída de 50 por ciento en los precios del crudo desde el verano, los productores que lideran el resurgimiento en la producción son los operadores más pequeños.

Al mismo tiempo, bajo la presión de los inversionistas para mejorar los rendimientos después de años de un alto costo de inflación, las grandes petroleras redujeron su gasto de capital. Wood Mackenzie, la consultora de energía predice que los presupuestos de exploración de toda la industria se reducirán 30 por ciento este año después de la caída en los precios del petróleo.

Una disminución en las reservas posiblemente no es algo malo si la calidad de esas reservas mejora. Cava más profundo y la imagen subyacente es más complicada de lo que los cambios año con año sugieren. Aunque las reservas probadas cayeron para los Cinco grandes el año pasado, la vida de producción de esos activos aumenta, de 12.6 años en 2010 a 14.1 años en 2014.

En parte eso refleja la naturaleza de los barriles que se sumaron. El gas natural licuado y las arenas bituminosas de Canadá representan parte sustancial de las reservas que se sumaron recientemente, tienen una vida mayor que los descubrimientos de crudo convencional. Este cambio en los activos puede llevar a flujos de efectivo más estables, dicen analistas.

Si bien el ritmo de los descubrimientos son decepcionantes, el alto gasto de exploración y producción de los años previos mejoraron la longevidad del portafolio, dice Tom Ellacott de Wood Mac.

La tasa de reemplazo promedio ponderado subyacente en las reservas orgánicas para un grupo más amplio, que incluye a la italiana Eni y a la noruega Statoil, cayó de los niveles de 2011 de casi 200 por ciento a 104 por ciento en 2014. Pero tiene un promedio saludable de 147 por ciento en los últimos cinco años, muestran las estimaciones de Wood Mac.

El crecimiento más lento de largo plazo puede ser consistente también, con una estrategia de "valor sobre volumen" que se convirtió en el mantra de la industria en un contexto de la menor demanda de crudo y la fuerte caída de los precios del petróleo. Si el costo de desarrollo de reservas aumenta y el crecimiento anual de demanda se prevé que se reduzca a menos de 1 por ciento, ¿por qué sigue el gasto de miles de mdd en las compañías para adquirir activos?

Por otra parte, este año es probable que veamos que algunos de estos grandes grupos, entre los que se encuentran Chevron y Total, aumenten la producción mientras llegan nuevos proyectos.

El crecimiento en producción, después de años de grandes gastos, recibirá una bienvenida de los inversionistas que están ansiosos por dividendos más estables. El recorte de costos de capital, mientras muchos grupos lo hace como respuesta para la caída de los precios del petróleo; la producción debe de aumentar y los costos de desarrollo por barril deben caer. Cualquier momento de las reservas sólo es parte de la historia.

Aún así, a menos que las grandes petroleras reviertan la caída en descubrimientos con el tiempo necesitarán encontrar otras formas para aumentar las reservas. Una forma es lograr acuerdos con gobiernos que le permitan a los grupos apartar las reservas probadas, como le hicieron Total y Shell con el campo Libra de Brasil. La licitación de México de las participaciones en alta mar serán una gran oportunidad.