A revisión por bolsas de aire, otros 4.5 millones de vehículos de Honda

En total, la firma ha retirado 24.5 millones de unidades tras el escándalo por defectos.
Takahiro Hachigo, CEO de Honda.
Takahiro Hachigo, CEO de Honda. (Shizuo Kambayashi/AFP)

Tokio

Honda amplía su retiro de vehículos al incluir modelos más nuevos que cuentan con las bolsas de aire potencialmente defectuosas que fabrica Takata, lo que lleva a un total de alrededor de 24 millones 500 mil unidades del tercer fabricante más grande de Japón.

La compañía dijo el jueves que hará un retiro para revisión de 4 millones 500 mil vehículos adicionales que se fabricaron entre 2007 y 2011, de los cuales un millón 630 mil se encuentran en Japón, para reemplazar los infladores de las bolsas de aire del lado del conductor.

En la última medida no se incluyeron vehículos de Estados Unidos y Canadá. Hasta el momento los retiros se realizaron para vehículos que se fabricaron en los años previos a 2006.

Honda, que tenía lazos estrechos con Takata, resultó el más golpeado por una de las peores crisis de retiro de vehículos en la historia automotriz, que afecta a más de 10 fabricantes de automóviles en todo el mundo.

Decidió ampliar el retiro como medida preventiva después de que descubrió problemas de densidad con los cartuchos propulsores dentro de los infladores, lo que puede llevar a un despliegue inadecuado de las bolsas de aire.

Takata, los reguladores y los fabricantes de automóviles todavía no pueden precisar la causa de los incidentes donde algunas bolsas de aire de Takata explotaron al momento de desplegarse y arrojaron esquirlas dentro del vehículo. Pero se piensa que el material que se utilizó dentro de algunos infladores se degrada bajo condiciones persistentes de alta temperatura y humedad, lo que aumenta el riesgo de las explosiones.

Los problemas ya mataron al menos a ocho personas y lastimaron a más de 100 en todo el mundo.

Un día anterior, Nissan dio a conocer que un vehículo deportivo utilitario X-Trail con bolsas de aire Takata explotó en junio en una carretera japonesa, lo que provocó un incendio.

El inflador del lado del pasajero que estaba vacío en ese momento explotó y quemó la mejilla izquierda del conductor. No está claro si la lesión tiene relación con la explosión o con el accidente del vehículo.

Desde abril de 2013 se retiraron vehículos y el fabricante de automóviles ya envió cinco recordatorios a los conductores para que reemplacen la bolsa de aire. Nissan dijo que intensificará las medidas para asegurar que los conductores lleven los vehículos que se incluyen en las campañas de retiro para su revisión.

El mes pasado, Shigehisa Takada, el aislado presidente ejecutivo de Takata, emitió su primera disculpa personal por las bolsas de aire defectuosas, pero defendió el manejo de la crisis de seguridad, que se remonta a mediados de 2000, que realiza la compañía. Takada también se negó a responder las preguntas sobre dónde recae la responsabilidad de los costos de los retiros de vehículos.

Takahiro Hachigo, el nuevo presidente ejecutivo de Honda, dijo recientemente que el fabricante de automóviles no tiene planes de ofrecer apoyo financiero para ayudar a Takata a lidiar con los costos de los retiros.

La ampliación de los retiros de vehículos llevaron a costos considerables que contribuyeron a que Honda informara una caída de su utilidad anual neta de 14 por ciento. Takata también registró una pérdida neta de 29 mil 600 millones de yenes (243 millones de dólares) para el año fiscal que terminó en marzo.