Frenan en la región Asean a automotrices occidentales

Marcas japonesas reinan en países del bloque como Indonesia, Tailandia, Malasia, Singapur y Filipinas, que representan el quinto mercado más grande del ramo en el mundo.
Toyota tiene una participación de 40% del mercado en el área.
Toyota tiene una participación de 40% del mercado en el área. (Gil Cohen Magen/Reuters)

Singapur

Pocos lugares en el sudeste asiático resaltan la ambición que lleva a empresas automotrices occidentales a vender automóviles en la región, como la fábrica Bekasi, a 16 kilómetros al este de Yakarta, la capital de Indonesia.

General Motors inició la producción allí el año pasado de su Chevrolet Spin, un vehículo de siete asientos que la empresa estadunidense promueve como un "Asean People Carrier", en un guiño al bloque de 10 países conocido como la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (Asean).

La planta, que cerró temporalmente en 2005 porque el carro que producía no fue popular, simboliza cómo las ensambladoras automotrices europeas y estadunidenses ahora redoblan esfuerzos en la región del Asean.

El área tiene una población de 620 millones en total, y se ha convertido en una de las zonas de mayor crecimiento en el mundo desde la crisis financiera, con una floreciente una clase media y urbanización que impulsa sus economías.

"La baja motorización en toda la región, aunada al aumento del poder adquisitivo, constituye un motor natural de crecimiento de mercado sin precedentes", dice el Asean Business Club, un grupo del sector privado que promueve la integración económica de la región.

Pero los fabricantes de automóviles de Estados Unidos y Europa enfrentan importantes obstáculos en la región, que está liderada por Indonesia, Tailandia, Malasia, Singapur y Filipinas. Estos fabricantes intentan alcanzar a las automotrices japonesas, que han asegurado posiciones dominantes en la Asean desde hace 50 años.

GM dice que las políticas de los países de la Asean para promover los automóviles amigables con el medio ambiente pueden considerarse como barreras proteccionistas, según dice Stefan Jacoby, presidente de operaciones internacionales de GM en Singapur.

Aún así, no es difícil ver por qué las automotrices europeas y estadunidenses están centrando gran parte de su energía en la región de la Asean, el quinto mercado de vehículos por ventas más grande del mundo, por delante de India y Rusia.

La propiedad de vehículos en Indonesia, la economía más grande del área, tiene una proyección de crecimiento de 51 a 71% por cada mil personas para 2020, de acuerdo con la consultora IHS Automotive. Los propietarios de automóviles alemanes solamente esperan crecer 2% en el mismo periodo.

El hecho de que Toyota, Honda, Mitsubishi y Nissan empezaran a fabricar en la región hace décadas, significa que han afianzado las relaciones con proveedores y distribuidores.

Toyota, la empresa automotriz más grande de la Asean, abrió su primera armadora en la región en 1964 en Tailandia, y ahora tiene 40% de participación de mercado en los cinco países más grandes del bloque, de acuerdo con la consultora LMC Automotive.

En contraste, Ford y GM apenas empezaron a fabricar significativamente en el bloque en los 90, y por lo tanto tienen una red de proveedores y distribuidores más débil.

Otro problema para las armadoras estadunidenses y europeas es la falta de una zona de libre comercio totalmente lista dentro de la Asean.

GM y Ford tenían la esperanza de poder utilizar a un país de la región como un centro de operaciones, pero la promesa de un mercado libre de aranceles y unificado, en donde los vehículos fabricados en un país pudieran ser exportados a otro a bajo costo, no ha logrado materializarse.

Tailandia, Indonesia y Malasia están ejerciendo políticas nacionales para automóviles diseñadas para impulsar la fabricación local de pequeños autos de precio bajo en una escala masiva, con requisitos de bajas emisiones para asegurar que sean ecológicos

Pero para calificar a esos programas, las armadoras necesitan cumplir con ciertos criterios que son relativamente onerosos para los que no cuentan con una capacidad de producción bien establecida y una profunda red de distribuidores.

En marzo Tailandia dio a conocer una segunda fase de su política de "auto ecológico", que exige a los fabricantes de automóviles asegurar que para 2018 40% de las partes de un vehículo sea fabricado en el país. Indonesia imitó aspectos de la política tailandesa con un "programa de autos ecológicos de bajo costo" introducido el año pasado.

Aunque GM tiene su fábrica en Bekasi, no cuenta con una planta de motores en Indonesia y tendría que invertir 100 millones de dólares solamente para construirla. En contraste, Toyota ya cuenta con una planta para motores en el norte de Yakarta y tiene planes para abrir una segunda fábrica en Karawang, al oeste de Java, en 2016.

Con los países implementando políticas para automóviles nacionales, GM no tiene otra opción más que evaluar su estrategia de tener un centro de operaciones en un país de la Asean, dice Jacoby.

La semana pasada Ford y GM estuvieron en el grupo de empresas que obtuvieron la luz verde por parte del gobierno tailandés para participar en la segunda fase de su política de autos ecológicos.

Ford dijo que invertiría 600 mdd más en fábricas en Tailandia bajo esa política, incluyendo la producción de un "motor localizado". Volkswagen dijo que está analizando las oportunidades en la región, pero todavía no ha decidido sobre la producción local.

Pero al menos ahora, Toyota y sus rivales japoneses parece que tienen una ventaja inalcanzable sobre las empresas automotrices europeas y estadunidenses en la Asean.