¿A dónde se irá el efectivo de las empresas de EU?

Se esperaba que la fiesta de recompras se diluyera, pero el auge puede seguir si las empresas llevan el dinero que tienen en el extranjero de vuelta a casa.
Para Luca Paolini de Pictet Asset Management, este dinero extra podría irse a infraestructura.
Para Luca Paolini de Pictet Asset Management, este dinero extra podría irse a infraestructura. (Cortesía)

Una tregua fiscal para las empresas de EU se cierne bajo el presidente electo Donald Trump, y algunos consideran que esta ola de efectivo será el catalizador para un auge de inversión y un mayor crecimiento de EU. Sin embargo, los analistas y los inversionistas advierten que el resultado más probable es que las compañías asignen el dinero a las recompras de acciones.

“Es un gran acuerdo financiero, pero no estoy seguro de que resulte en una diferencia económica”, dice Jim McCaughan, director ejecutivo de la división de gestión de activos de Principal Global Investors, sobre el cambio que se espera del dinero. “No creo que la disponibilidad de fondos sea un tema importante para la inversión de capitales de EU”.

David Kostin, jefe estratega de capitales de EU de Goldman Sachs, estima que las empresas de EU van a repatriar alrededor de 200,000 millones de dólares (mdd) de su reserva de dinero en efectivo que tienen en el extranjero, y van a destinar 150,000 mdd de ese monto a incrementar los programas de recompra de acciones.

Con ese resultado se elevaría 30% el total de recompras para alcanzar un récord de 780,000 mdd. Esto opacaría el pronóstico de Goldman de 710,000 mdd sobre el gasto de las empresas del S&P 500 en inversiones tradicionales, como plantas, tiendas y almacenes, solo por segunda vez en dos décadas.

Esa posibilidad, junto con la promesa de Trump de reducir los impuestos a las empresas, ya lleva a que los inversores anticipen que las ganancias por acción se van a pulir el próximo año. JPMorgan Asset MAnagement, por ejemplo, espera que las ganancias por acción en todas las empresas del S&P 500 suban a 134 dólares, en comparación con la estimación para este año de 105 dólares. Predicen que las ganancias por acción serían de 117 dólares el próximo año sin cambios en los impuestos a las empresas.

Los inversionistas comienzan a valorar que la fiesta de recompras se extienda más allá. Los fondos cotizados en bolsa Buyback Achievers con valor de 1,400 mdd de PowerShares, que le da seguimiento a las empresas con generosas recompras, ganaron más de 6% desde las elecciones de EU, más del doble del alza del mercado general.

El tipo de reforma tributaria aún es incierto. Trump propuso un impuesto obligatorio de 10% sobre todas las ganancias acumuladas, mientras que el Partido Republicano en 2014 sugirió un impuesto de 8.75% sobre el efectivo en el extranjero y las inversiones a corto plazo. La mayoría espera una mezcla.

A principios de este año, un comité conjunto del Congreso sobre los impuestos estimó que el efectivo de una empresa de EU puede ser de hasta 2.6 billones de dólares. Sin embargo, los analistas dicen que estos en realidad son activos que tienen para respaldar las operaciones de las empresas en el extranjero, y Goldman y Morgan Stanley le dan un valor total al dinero en el extranjero que tienen las empresas del S&P 500 más cerca del billón de dólares.

Existen especulaciones de que la repatriación del dinero en el extranjero podría ser otro impulso para el fortalecimiento del dólar, pero la mayor parte de ese dinero ya está en dólares, ya que las empresas son reacias a exponerse a las fluctuaciones del mercado de divisas. Morgan Stanley estima que solamente 5% de lo que se tiene está con una denominación en monedas diferentes al dólar.

De hecho, Luca Paolini, jefe estratega de Pictet Asset Management, minimiza el impacto de la repatriación del dinero sobre el dólar. “El aspecto positivo de esto será que se tendrán ingresos adicionales para gastar en infraestructura, más recompras y fusiones y adquisiciones, pero no hará una gran diferencia” para la moneda, dice.

Sin embargo, la repatriación de miles de millones de dólares de los depósitos de las empresas en el extranjero puede sacudir el mercado mundial de dinero, ya que constituyen una parte importante de la base de financiamiento offshore.

El efecto en otros mercados es más incierto, sobre todo cuando se trata del mercado de bonos corporativos. Algunos afirman que las utilidades repatriadas resultarán en menores ventas de bonos por parte de las empresas, por lo tanto aumentará la prima de riesgo o el diferencial sobre los rendimientos de los bonos del gobierno.

Lo que es más, una gran parte de la pila de efectivo en el extranjero -hasta 230,000 mdd, según Morgan Stanley- se volvió a invertir en bonos corporativos, ya que las empresas buscaban algunos rendimientos de sus reservas por encima de las inconstantes tasas que ofrecen los bancos. Venderlas para volver a llevar el dinero a casa sacudirá el mercado.

Sin embargo, algunos analistas se mantienen escépticos de que gran parte de la pila de dinero corporativo vaya a cambiar, incluso con una tregua fiscal de cualquier tipo, y lo ven más como un síntoma de un sistema financiero lleno de dinero gracias a la flexibilización de las políticas monetarias globales.

“Tiene menos que ver con los impuestos que con los bancos centrales que se usaron como mangueras para mojar a un perro”, afirma Jim Paulsen, jefe estratega de inversión de Wells Capital Management. “El perro ya no puede beber más de ese dinero así que hay en abundancia”.

Información adicional de Roger Blitz.