Promesas sin detalles, la energía en la era Trump

Su agenda es la antítesis de la actual administración y de la candidata demócrata, que daban prioridad a fuentes verdes.
Campos petroleros de Estados Unidos.
Campos petroleros de Estados Unidos. (Shutterstock)

A medida que los inversionistas petroleros analizaban las oscilaciones del mercado en respuesta a la victoria de Donald Trump en las elecciones, la atención se centró en sus políticas internas de energía y en las relaciones del país con algunos de los mayores productores de petróleo del mundo.

Sus propuestas hasta ahora carecen de detalles. Pero al dar un vistazo a su agenda energética, es la antítesis de la actual administración, así como la de la candidata opositora, que favorecía combustibles más limpios, dijeron los analistas de JBC Energy.

“Trump se comprometió a dirigir una reactivación del combustible fósil para sostener el crecimiento del empleo y también negó el cambio climático hecho por el hombre, tema que puso al frente de su política de energía”, dijeron.

En los mítines de campaña, Trump elogió la llamada política “drill baby drill”, de buscar la independencia energética de EU, y respaldó la apertura de todas las tierras y aguas federales a la producción de combustibles fósiles, incluida la fracturación hidráulica. Hizo grandes promesas de desatar lo que argumenta son decenas de billones de dólares de petróleo sin explotar, y reservas de gas natural.

Últimamente, la conversación en torno a la política energética de EU se enfocó de forma abrumadora en el cambio climático, pero es probable que se oriente más hacia la seguridad y la asequibilidad de la energía como parte de un programa económico más amplio que se centra en el crecimiento y los recortes de impuestos.

Sin embargo, todavía no está claro qué tan lejos llegarán las reformas energéticas de Trump y qué tan rápido podrá imponer un cambio, ya que se enfrenta a fuertes restricciones institucionales.

Internacionalmente es probable que la industria se centre en la oposición de Trump al acuerdo nuclear con Irán. La flexibilización de las sanciones sobre Irán en enero le permitió tener mayores exportaciones al productor de la OPEP, mientras que esta semana se firmó el primer gran acuerdo entre una gran compañía petrolera occidental y Teherán.

“Existe un verdadero riesgo de que se niegue a certificar el cumplimiento de Irán, lo que probablemente resulte en sanciones extraterritoriales del Congreso, lo que puede frenar el entusiasmo de las empresas extranjeras” dijo Helima Croft, directora global de estrategia de materias primas de RBC Capital Markets.

El deseo de Trump para lograr mejores relaciones con Rusia puede llevar a suavizar las sanciones del Tesoro de Estados Unidos que frenaron la inversión en el sector de energía del país, incluido evitar la transferencia de tecnología para el desarrollo de sus recursos en el Ártico.

El miércoles, las referencias mundiales del crudo al principio cayeron de acuerdo con la ola de aversión al riesgo llegaba a los mercados, pero después se recuperaron en las operaciones de la tarde en Londres.

El crudo Brent, la referencia internacional, cayó hasta 3.6 por ciento, para alcanzar su nivel más bajo desde agosto, llegó a un precio de 44.40 dólares por barril. Después se recuperó para ubicarse en alrededor de 46 dólares por barril. La referencia estadunidense, el West Texas Intermediate, cayó más de 4 por ciento, para un mínimo de 43.07 dólares por barril, antes de subir a 44.71 dólares por barril.

En la víspera al día de la elección en EU, el mercado petrolero se centró en la probabilidad de un acuerdo de suministro entre los miembros de la OPEP, ya que buscan elevar el precio después de una prolongada caída en el mercado del crudo que se encuentra en su segundo año.

Pero desde que alcanzó un máximo en el año de 53.73 dólares por barril a principios de octubre, poco después de que la OPEP llegó a un acuerdo provisional para reducir la producción de petróleo y tratar de acelerar el regreso del equilibro de un mercado muy saturado, los precios del petróleo cayeron más de 15 por ciento.

Sin embargo, los fondos de cobertura y otros inversionistas perdieron la fe en la capacidad de la OPEP para asegurar el acuerdo, ya que miembros como Irak presentan objeciones sobre cómo se va a evaluar su producción mientras que países como Nigeria y Libia se recuperaron en las últimas semanas.

Wayne Gordon, estratega de materias primas y divisas de UBS en Singapur, dijo que la victoria de Trump y un posible periodo de aversión al riesgo en materias primas pueden pavimentar el camino para un acuerdo.

“La caída de los precios del petróleo —una mayor incertidumbre económica— puede obligar a una mayor coordinación de la Organización de Países Exportadores de Petróleo antes de su reunión a finales de este mes. Esto podría lograr que sea más probable que formulen un acuerdo”.