Con políticas de Trump, incertidumbre: Yellen

“No es sensato” elevar las tasas de interés de manera demasiado lenta, dice presidenta de la Fed.
La titular del Sistema de la Reserva Federal de Estados Unidos.
La titular del Sistema de la Reserva Federal de Estados Unidos. (Joshua Roberts/Reuters)

Washington

Las políticas económica y fiscal de Estados Unidos enfrentan un camino de incertidumbre bajo el gobierno de Donald Trump, advirtió el martes Janet Yellen cuando declaró que “la política monetaria no está en un rumbo preestablecido”, pero advirtió que “no es sensato” elevar las tasas de interés de manera demasiado lenta.

Al rendir su testimonio ante el Congreso, la presidenta de la Reserva Federal de EU pintó la imagen de una economía con crecimiento acelerado, mayor inflación y un mercado laboral sólido que ya generó alrededor de 16 millones de puestos de trabajo desde su punto mínimo de la etapa posterior a la crisis a principios de 2010.

Ese mejor panorama económico, dijo, justificó la decisión de diciembre que tomó el Comité Federal de Mercados Abiertos (FOMC, por su sigla en inglés) de elevar las tasas de interés por segunda ocasión en la última década y las expectativas de que continúe el aumento gradual de su tasa objetivo en los siguientes meses.

“Como se señaló en ocasiones anteriores, esperar demasiado para eliminar la facilidad no sería sensato, y posiblemente con eso se requeriría que el FOMC al final eleve las tasas rápidamente, con lo que se corre el riesgo de alterar los mercados financieros y llevar a la economía a una recesión”, dijo.

El dólar estadunidense subió de valor ligeramente a medida que los operadores se centraron en los comentarios de Yellen de que puede “no ser sensato” esperar demasiado antes de continuar endureciendo la política monetaria.

El billete verde sumó 0.1 por ciento en su paridad con una canasta de las principales monedas mundiales, lo que revirtió la pérdida hasta de 0.3 por ciento a principios del día.

En notas preparadas para su testimonio en el Día de San Valentín, Yellen también advirtió sobre la nueva administración y las expectativas de que sus planes de recortes de impuestos y de gasto en infraestructura lleven a una política fiscal más laxa y a un crecimiento más rápido.

“Una cantidad considerable de incertidumbre afecta el panorama económico”, dijo, y señaló los “posibles cambios en las políticas fiscal y de otro tipo de EU” como una de las fuentes principales de esa incertidumbre, junto con los temas de crecimiento de productividad y desarrollos internacionales.

Los responsables políticos de la Fed reiteraron a principios de este mes que esperaban que “la evolución de la economía garantizara mayores incrementos graduales en la tasa de fondos federales”, señaló Yellen, y esperaba que la política de tasas “neutral” aumente a medida que se recupere la economía.

Sin embargo, los futuros movimientos, dijo Yellen, dependerán de que continúe el progreso tanto en el empleo como en la inflación de Estados Unidos, que con 1.6 por ciento se mantiene por debajo de la tasa objetivo de la Fed de 2 por ciento.

“El panorama económico es incierto, y la política monetaria no está en un trayecto preestablecido”, dijo a los miembros del Comité Bancario del Senado.

“Los cambios en la política fiscal y en otras políticas económicas puede afectar potencialmente el panorama económico”, dijo y agregó que “es demasiado pronto para saber qué cambios de políticas entrarán en vigor o cuáles serán los efectos económicos que tendrán”.

Más allá del panorama económico, se esperaba que Yellen tuviera que enfrentar las preguntas de los senadores sobre los planes de la administración para revocar las reformas Dodd-Frank que se introdujeron después de la crisis de 2008. Esos esfuerzos captaron la atención con la firma de la orden ejecutiva de Trump para revocar gran parte de las provisiones de la legislación, al igual que el anuncio de la semana pasada que hizo Daniel Tarullo, voz principal de las regulaciones de la Fed, de que puede dejar su cargo en abril.

A pesar de que se centró en el futuro incierto de la economía estadunidense, Yellen reforzó la relativa buena salud de la economía que Trump heredó del presidente Barack Obama. Mientras que los dos mandatos de Obama fueron opacados por el colapso económico tras la crisis financiera mundial de 2008 y su difícil recuperación, Trump hereda una economía en crecimiento que se acerca al empleo pleno.

Estados Unidos, señaló Yellen, sumó en promedio 190 mil puestos de trabajo al mes durante el segundo semestre de 2016, mientras que el crecimiento se aceleró, lo que llevó a que la tasa de desempleo, que estaba en 4.8 por ciento en enero, fuera “5 puntos porcentuales menos en comparación con el punto más alto en 2010”, y ahora está en línea con las estimaciones de los responsables de las políticas de la Fed por “un nivel normal a más largo plazo”.

A esas ganancias en el mercado laboral, dijo Yellen, las acompañan otras señales de una economía más fuerte, como el gasto del consumidor —uno de los principales motores de la economía estadunidense— que continuaron “su ascenso a un ritmo saludable” gracias al crecimiento del ingreso y los precios de las casas y a las bajas tasas de interés.

Pero advirtió que si bien la confianza empresarial y de los inversionistas mejoró en los últimos meses, la economía aún se enfrenta a posibles obstáculos. Un crecimiento débil en el extranjero y un dólar más fuerte amortiguó la producción de manufactura, dijo. La construcción de vivienda también creció modestamente con tasas hipotecarias más altas, gracias en gran medida a que la reciente acción de la Fed probablemente “imparta cierto nivel de moderación”.

Información adicional de Adam Samson.