Pleito legal opaca arcos de McDonald’s en India

La disputa con el empresario Vikram Bakshi por el control de 185 puntos de venta paralizó la expansión de la cadena estadunidense.
Las afueras de un restaurante de la marca en el subcontinente.
Las afueras de un restaurante de la marca en el subcontinente. (Shutterstock)

Nueva Delhi

Los arcos dorados son los mismos, pero los menús de McDonald's en India, en definitiva, se ven extraños para cualquier estadunidense que sea cliente de la cadena de comida rápida. No hay hamburguesas.

Cuando la compañía abrió sus primeros restaurantes en el subcontinente, en 1996 —probablemente antes de que los gustos o carteras locales estuvieran listas—, reemplazó sus emblemáticas hamburguesas de carne de res con alternativas como cordero, papas y paneer (un queso fresco que se consume en India) por sensibilidad a la mayoría hindú del país, para la que las vacas son sagradas.

Hoy la nueva generación de jóvenes indios acoge el estilo occidental de comida rápida. Pero en lugar de sacar provecho de su ventaja de precursores, McDonald's encontró que la expansión en India tiene el obstáculo de una amarga disputa con un distanciado socio local.

Una batalla legal con el empresario Vikram Bakshi por el control de 185 puntos de venta de McDonald's paralizó la expansión de la cadena estadunidense en la mitad del país, incluidos Delhi y los prósperos estados de Haryana y Punjab.

Es uno de los muchos retos que le esperan al nuevo CEO de la compañía, Steve Easterbrook, quien tiene la tarea de revivir la marca después de que en el último trimestre las ventas cayeron 4.8 por ciento en las regiones Asia-Pacífico, Medio Oriente y África.

Esta semana, el grupo informó una caída adicional de 12.6 por ciento en ventas en la región en enero, en comparación con el año anterior, mientras que todavía enfrenta problemas que van desde las preocupaciones por la seguridad de los alimentos en China hasta el cambio de los gustos en EU.

India es una pequeña parte del imperio mundial de McDonald's, pero rivales como Burger King, Wendy's y Carl's Jr, al igual que la franquicia occidental de Domino's Pizza, se expanden con nuevas sucursales y atraen un mercado de comida rápida de mil 300 millones de personas, de los cuales la mitad tiene menos de 25 años.

McDonald's lucha por mantener el ritmo mientras su coinversión con Bakshi está en medio de un litigio en India que puede tomar años resolver.

Aunque la cadena dice que no puede comentar sobre India o sus diferencias con Bakshi, porque el proceso legal está en curso, uno de los documentos que presentó ante la Company Law Board de India —que recibe las disputas empresariales— afirma: "La confianza y fe depositada en (el señor Bakshi por McDonald's), que se agotó cada vez más, ahora se perdió irremediablemente".

A mediados de la década de los 90 todo se veía muy diferente. McDonald's entró a India mediante coinversiones separadas de 50-50 con dos empresarios, para ayudar a navegar el terreno. Eligieron a Bakshi, un inversionista de bienes raíces de Delhi; para el norte y el este, y a Amit Jatia, descendiente de una familia de industriales de Bombay, para el sur y el oeste.

Después de algunos problemas iniciales para cocinar para los gustos locales —su hamburguesa de cordero era demasiado correosa y era incompatible con la "salsa especial" — las ventas empezaron a aumentar. Para 2012, Hardcastle Restaurants de Jatia se convirtió en una franquicia completa, mediante una adquisición amistosa de la participación de McDonald's en su empresa. Hoy Hardcastle tiene 185 restaurantes —de los cuales 85 se abrieron en los últimos tres años— y planea inaugurar entre 175 y 250 más para 2020.

Pero la relación de McDonald's con Bakshi se agrió debido a un choque en las expectativas y cultura empresarial.

"Creo que nunca fui una persona fácil con quien trabajar", dice Makshi en una entrevista con Financial Times. "No era el habitual socio subordinado que la mayoría de las franquicias buscan".

En 2008, McDonald's se acercó a Bakshi para comprar su participación en la coinversión, que se llama Connaught Plaza Restaurants. Al principio estuvo dispuesto, hasta que McDonald's ofreció 5 millones de dólares, aproximadamente su inversión inicial de 13 años antes.

Un año después, el grupo de contabilidad y asesoría Grant Thornton valuó la coinversión, que entonces contaba con 85 puntos de venta, en 330 mdd, excluidas las deudas. Bakshi dijo a McDonald's que cualquier negociación por su mitad de la participación tendría que empezar en 100 mdd.

La situación llegó a un punto crítico en agosto de 2013, cuando los candidatos de McDonald's para la junta de consejo de Connaught se negaron a apoyar la reelección de Bakshi como director general. McDonald's trató de ejercer una cláusula que le da la opción de comprar su participación. Bakshi acudió a los tribunales.

En septiembre de 2013, en una presentación ante la Company Law Board, McDonald's acusó a Bakshi de violar su acuerdo de sociedad al arrendar sus propiedades en Delhi a rivales de McDonald's, entre ellas Domino's, Dunkin' Donuts y Café Coffee Day de India.

También alegó que Bakshi perdió su atención en McDonald's al buscar intereses privados en propiedad y hostelería; inapropiadamente puso como garantía su participación en la coinversión para un préstamo sin relación; y retiró 70 millones de rupias (un millón 100 mil dólares) del negocio para una transacción privada, aunque después devolvió el dinero.

En una dúplica jurídica, Bakshi niega alguna mala práctica y dice que las acusaciones de McDonald's son "viciadas, infundadas y sin base". Su petición dice que McDonald's tenía conocimiento de sus otros intereses empresariales y nunca los objetó. También dice que retiró 70 millones de rupias para facilitar la apertura de un nuevo restaurante McDonald's —con el conocimiento previo de la empresa estadunidense— y nunca puso como garantía sus acciones para algún préstamo.

A pesar de la acalorada batalla legal, Bakshi dice que él y su esposa todavía manejan de manera eficiente los asuntos diarios de la cadena. Pero la disputa pasó factura.

Solo se abrieron nueve de los nuevos puntos de venta de McDonald's en la región en 2014, y cuando mucho abrirán siete este año.

"No hay dinamismo en los restaurantes", dice Bakshi. "Con un crecimiento limitado y sin dirección se pierde totalmente el incentivo para sobresalir".

Mientras McDonald's espera que el proceso legal llegue a una resolución, Bakshi admite que los clientes no "lo adoran" tanto como sugiere la publicidad de la compañía. "Nuestros clientes habituales... constantemente llenan nuestra página web con quejas", dice.