Dos petroleras prueban asistente virtual para labores administrativas

Es un sistema de inteligencia artificial que procesa información y puede sentir, comprender y actuar.
La cotización de Baker Huges en la Bolsa de Valores de Nueva York.
La cotización de Baker Huges en la Bolsa de Valores de Nueva York. (Brendan Mcdermit/Reuters)

Dos de las empresas de gas y petróleo más grandes del mundo están listas para implementar un software de inteligencia artificial que pueda hacer el trabajo de contabilidad del área administrativa y de los trabajadores de los centros de llamadas, en la señal más reciente de que los empleos de cuello blanco podrían estar amenazados por la aparición de las máquinas inteligentes.

Baker Hughes, el grupo de servicios petroleros, empezará los ensayos en las siguientes semanas de su asistente virtual conocido como Amelia, para responder a las consultas sobre las facturas y los pagos de los proveedores de la compañía.

En febrero, Royal Dutch Shell también empezará la prueba piloto de un software, diseñado por la empresa estadunidense IPSoft, para digerir información en una base de datos interna utilizada por los empleados para decidir el tipo capacitación que se necesita en toda la organización. La empresa ya utiliza el software de Aria NLG, un grupo con sede en Londres, que monitorea sus plataformas y escribe automáticamente reportes de seguridad.

"La plataforma básica para la prestación de servicios está cambiando", dice Chetan Dube, director general de IPSoft. "Antes se solía decir: 'Reemplacemos a los trabajadores con fuerza laboral más barata'. Ahora es 'aumentemos el trabajo con software'".

Agregó que dos grupos de administración de activos y una enorme empresa de medios estadunidenses también están a punto de implementar Amelia el próximo año.

Cyrille Bataller, director del grupo de tecnologías emergentes de la firma de servicios profesionales Accenture, que dirige los proyectos de Baker Hughes y Shell, definió esos sistemas como un software que puede "sentir, comprender y actuar".

Pero existe una preocupación cada vez mayor de que los sistemas inteligentes provocarán que los trabajadores sean irrelevantes. Un informe de la empresa de servicios profesionales Deloitte sugiere que uno de cada tres empleos en el Reino Unido podría ser absorbido en los próximos 20 años.

Pero Alexander Linden, analista del grupo de investigación Gartner, previno contra las "expectativas notablemente infladas" en el área de sistemas inteligentes que pueden responder a las consultas humanas.

Baker Hughes y Shell se negaron a dar comentarios.