Cinco claves cuando caen los precios del petróleo

Se debe poner atención al shale, la OPEP, los fondos de cobertura, la demanda y el inventario para entender cómo se mueve el mercado.
 El precio va a la baja, pero la compra de autos, el uso de aviones y petroquímicos podrán incrementar el consumo.
El precio va a la baja, pero la compra de autos, el uso de aviones y petroquímicos podrán incrementar el consumo. (Reuters)

Los precios del petróleo han caído casi 10% para alcanzar su nivel más bajo desde que la OPEP acordó en noviembre reducir la producción.

Presentamos cinco factores que contribuyen a la renovada pelea de ventas que podría dictar si el crudo Brent puede mantenerse por encima de 50 dólares por barril.


1. Shale

La industria estadounidense de shale regresó con entusiasmo, con los precios del petróleo de nuevo por encima de 50 dólares. Después de dos años de contracción, la Administración de Información de Energía prevé que la producción aumentará 300,000 barriles por día hasta 9.2 millones en 2017, antes de sumar 500,000 barriles en 2018.

Estos ya son grandes números, pero solo cuentan la mitad de la historia. La industria redujo los costos durante la crisis de dos años y los ejecutivos hablan de aumento de eficiencia y producción que llevó a muchos a pronosticar un repunte mayor.

La velocidad de la recuperación del shale es un recordatorio de que la industria tiene que adaptarse a un gran cambio estructural. Las compañías petroleras dirigen el gasto hacia los campos más productores como los de la cuenca del Permian en Texas. Las plataformas de perforación en EU ya están en el nivel más alto en 18 meses. Otros productores, como los que se centran en las arenas bituminosas de Canadá, también redujeron los costos.


2. OPEP

Una producción estadounidense más fuerte plantea una seria amenaza para la OPEP. El cártel de 13 miembros aumentó con éxito los precios después del acuerdo para reducir los suministros a finales de 2016, lo que llevó a otros productores que no pertenecen al grupo -como Rusia- a unirse al acuerdo.

Pero después del alza inicial en diciembre, los precios se mantuvieron sin cambios por encima de 50 dólares por barril durante los primeros dos meses de 2017, a pesar de las señales de que el grupo se acercaba colectivamente a su objetivo de producción. El grupo se enfrenta a una difícil decisión cuando se reúna el 25 de mayo.

Puede seguir con los recortes actuales, con lo que muchos analistas creen finalmente se logrará que comiencen a bajar los inventarios en el segundo semestre del año.

Puede acordar un mayor recorte para darle un nuevo impulso al precio, pero con conocimiento de que es casi seguro que van a ceder participación de mercado a otros productores.

O puede abandonar los intentos de manejar el mercado y volver a una guerra de precios, una estrategia que el grupo solo acogió durante 2015 antes de que el dolor de los bajos precios fuera demasiado, para que lo aceptaran sus economías dependientes del petróleo.

La primera opción puede ser la más probable, a menos de que la cohesión entre los países participantes comience a deshacerse si se mantiene la caída actual de precios.


3. Inventarios

El mayor problema a corto plazo para la OPEP es que los inventarios de EU se mantengan en aumento. La liquidación realmente inició la semana pasada después de que la AIE reportó que los inventarios de crudo subieron por novena semana consecutiva para alcanzar un máximo histórico de más de 528 millones de barriles.

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Mientras algunos analistas argumentan que los inventarios se aprietan en otras partes del mundo, EU tiene por mucho mejores datos, y más a tiempo, lo que le da influencia sobre el mercado. También se mantiene como el mayor consumidor de petróleo del mundo, lo que lo convierte en un campo de batalla clave entre el shale y la OPEP.


4. Fondos de cobertura

Los inversionistas se alinearon para apoyar los recortes de la OPEP, acumularon la mayor apuesta en la historia para los incrementos de precios en los primeros dos meses de este año. A través del índice de referencia Brent y de la referencia estadounidense West Texas Intermediate, su posición larga neta -la diferencia entre las apuestas por el alza y la caída de precios- llegó a 951 millones de barriles, o el equivalente a 10 días de demanda de petróleo, para el 21 de febrero.

Pero el fracaso del petróleo de no lograr estar más alto en 2017 significa que la posición se volvió más costosa para defender. Los operadores dicen que no sorprende que los fondos comenzaron a reducir su posición, una medida que probablemente se aceleró después de la caída hace dos semanas.

“Vimos una situación en la que los operadores especulativos mantuvieron casi 12 lotes de largos por cada corto”, dijo Ole Hansen, analista de Saxo Bank. “Un escenario como ese reduce la capacidad de los operadores para ofrecer una apuesta sólida para un mercado a la baja con la mayoría siendo vendedores”.


5. Demanda

Si la imagen de la oferta tiene muchas partes móviles, la demanda debería ser más fácil de monitorear y podría ofrecer consuelo a la OPEP. El grupo elevó sus estimaciones y predijo un crecimiento de 1.3 millones de barriles diarios para un promedio de 96.3 millones de barriles en 2017.

Si bien el aumento de los vehículos eléctricos llevó a la advertencia sobre el pico de demanda de petróleo en el futuro, otros se muestran más escépticos. Morgan Stanley señala que la flota global de autos convencionales aumenta 40 millones al año. Eso debe representar unos 600,000 barriles diarios de crecimiento. El mayor uso en aviones, carga y petroquímicos también subirá el consumo.

“El petróleo es una fuente madura de energía y la eficiencia mejora”, dijo Martijn Rats de Morgan Stanley. “Pero el ‘pico de demanda’ sigue lejos”.