Usted podrá ordenar una pizza desde el tablero de su auto...

La revolución de los pagos móviles coincide con la competencia de firmas automotrices.
Empresas que ofrecen servicio de taxis por aplicaciones en el Distrito Federal tienen diferentes requisitos y controles para choferes y vehículos.
(Cuartoscuro)

San Francisco

El ejecutivo de Visa se pasa al asiento delantero de un nuevo BMW, enciende la tableta en el tablero, ordena una pizza. Unos toques después y su almuerzo estará listo en 10 minutos en un Pizza Hut cercano. No necesita pagar en el restaurante, la computadora del automóvil lo hizo por él.

Los smartphones, y pronto los Apple Watch, pueden funcionar como algo equivalente a un monedero, son capaces de almacenar datos de las tarjetas de crédito y débito que pueden usarse para pagar productos en las tiendas. El coche es la siguiente frontera, de acuerdo con los ejecutivos de tecnología y pagos.

"Un ejecutivo (de la industria) automotriz me llamó y me dijo: 'Realmente queremos hacer que tu coche sea tu monedero'", dice Doug Brown, director de móvil de FIS, un fabricante de software de banca y pagos.

Gracias en parte al lanzamiento de Apple Pay, la aplicación móvil de pagos de Apple, los minoristas y compradores cada vez utilizan más los pagos móviles, dicen miembros de la industria. Eso lleva a que exista un mayor interés por parte de los comerciantes y de las empresas de tecnología a desarrollar nuevas formas para comprar bienes, que incluyen las aplicaciones de los tableros de los automóviles.

La revolución en los pagos móviles coincide con la competencia de los gigantes automotrices y de tecnología para fabricar autos más inteligentes. Los consumidores quieren que cada vez más sus coches tengan la misma tecnología sofisticada, como aplicaciones de mapas y de música, que tienen sus smartphones.

La mayoría de los autos nuevos tienen minicomputadoras incorporadas en los tableros que pueden manejar aplicaciones o vincularse a los smartphones para permitir que los conductores controlen sus teléfonos por medio de la pantalla táctil del coche. Apple y Google lanzaron un software para autos en los últimos dos años, mientras que los fabricantes, desde Detroit hasta Tokio, desarrollan sistemas internos para coches conectados.

"Aquí es donde empiezas a juntar las piezas", dice Ramón Martín, director global de soluciones comerciales de Visa. "Existen nuevas oportunidades de comercio".

Las aplicaciones de Pizza Hut y Visa demostraron, en una conferencia reciente de la industria en San Francisco, que pronto lanzarán las pruebas beta en el norte de California. El año pasado Ford lanzó una alianza similar con la cadena de pizzerías Domino's que le permite a los conductores ordenar una pizza a través de la aplicación de voz en el automóvil.

"Te hace sentir que los coches Ford y Cadillac son mejores porque no haces malabares con tu teléfono", dice Doug VanDagens, director de servicios conectados de Ford.

Se desarrolla una variedad de otros usos para los pagos en el coche, que incluyen un sistema que integra los pagos en la aplicación con los sensores de ubicación que les permite a los conductores pagar gasolina a través de la aplicación.

Pero no todo el mundo está convencido de la idea de que los clientes quieren hacer pagos en el automóvil.

Kebbie Sebastian, director general de Penser Consulting, una firma de consultoría de pagos, dice que los smartphones están en todos lados y ya cuentan con la mayor parte de las aplicaciones que las industrias de pagos y automotriz buscan integrar en sus tableros.

"Pagar desde un tablero de coche puede ser innovador, pero no es más conveniente que pagar desde tu smartphone", dice Sebastian.

VanDagens dice que empresas como Ford intentan hacer que sea más conveniente por la integración de la interfaz de aplicaciones específicas para coches que son fáciles de operar mientras se conduce, como aplicaciones con control de voz o aplicaciones con menús simplificados.

Si pueden lograr que los conductores utilicen las aplicaciones de los tableros, pueden eliminar la distracción de usar un smartphone mientras conducen. Por ejemplo, en las aplicaciones de comercio electrónico son muy populares, pero cualquier aplicación de comercio en el coche absolutamente no incluirá funciones relacionadas con ventas de promoción o subastas con un tiempo limitado.

Esas, decidió Ford, distraen demasiado.