Tecnológicas apuestan por nueva generación de redes

Prevén el desarrollo de productos en la 'nube' antes de presentarlos en mercados específicos.
La Torre BT de Londres.
La Torre BT de Londres. (Especial)

Londres

Dieciséis kilómetros a las afueras de Ipswich, en el este de Inglaterra, se encuentra Adastral Park, cuyo nombre, que suena a un conjunto de apartamentos, es desmentido descarnadamente por sus edificios al estilo de los laboratorios de la década de los años 70.

Aquí, en un antiguo campo de aviación de la Real Fuerza Aérea, los científicos intentan cimentar el futuro de BT —igualan planes como los que llevan a cabo los grupos de telecomunicaciones en toda Europa— mientras buscan alimentar la siempre creciente hambre por los servicios de banda ancha instantánea que suministrará la siguiente generación de tecnología de redes.

Después de años con descenso en sus ingresos y en medio de una feroz competencia entre los grupos de tecnología, las empresas de telecomunicaciones se centran en la parte del mundo de internet donde pueden hacer una diferencia, mediante el desarrollo de redes capaces de llevar los enormes volúmenes de datos que se proyectan.

"Tras años de recortes de gastos que reflejan las difíciles perspectivas de la industria, de nuevo los operadores europeos realizan más gastos de capital, lo que refleja su mayor confianza en las perspectivas del sector", dice Stephen Howard, analista de HSBC.

En la industria de las comunicaciones móviles esto significa una fuerte inversión en redes 4G para ofrecer un internet inalámbrico rápido.

"Consideramos esta inflexión como una poderosa señal de compra, tal como lo hicimos en Estados Unidos hace una década", dice Howard.

Gavin Patterson, presidente ejecutivo de BT, se queja de que se subestima la importancia de su compromiso para construir la siguiente etapa de banda ancha en Gran Bretaña.

BT dijo por años que tiene la intención de apagar su red de telefonía de voz en favor de una infraestructura con base en internet que le permita a los clientes realizar llamadas, un sistema llamado all-IP (totalmente en IP), o protocolo de internet.

Esto es enorme, dice Patterson, y señala que la necesidad, cada vez mayor, de llevar datos a los consumidores hambrientos de ver videos en línea, jugar videojuegos multijugador o usar en redes sociales.

La creciente demanda de una banda ancha superrápida le dará un impulso a los ingresos en el sector de telecomunicaciones, de acuerdo con un estudio que publicó el mes pasado Arthur D. Little, la firma de servicios profesionales, y Bell Labs, parte de Alcatel-Lucent.

El estudio dice que los grupos de telecomunicaciones tienen la necesidad de invertir, en particular en el cambio de las redes basadas en conmutador, que utilizan líneas de cobre para conectar las llamadas de voz de los teléfonos tradicionales a las redes IP.

Se podrán desarrollar nuevos productos y servicios en la nube antes de presentarlos en mercados específicos y alterarlos por las necesidades locales. Por ejemplo, a los hogares se les puede proporcionar casi al instante la banda ancha en lugar de esperar días para que un técnico instale el cable. Modernizar las redes puede resultar en ahorros de 14 mil millones de euros anuales para la industria de telecomunicaciones europea, dice Arthur D. Little, con una reducción adicional de costos de operación de 25 mil millones de euros.

Llegó el momento para que la industria de telecomunicaciones de Europa lleve la red a la era de la nube, no será algo trivial su ejecución... pero la recompensa es significativa, como dice Jesús Portal, socio de Arthur D Little.

El año pasado Telekom Austria cambió a sus clientes de voz de línea fija con base en conmutador en un sistema de red telefónica conmutada a un sistema totalmente IP en su país de origen.

Deutsche Telekom realizó un avance similar. Una red IP atenderá a los clientes vía la nube a través de una serie de mercados de una instalación central, dice, lo que reduce el costo y ayuda a lanzar servicios. La compañía espera convertirse en un operador totalmente IP para finales de 2018.

Tim Höttges, presidente ejecutivo, dice que el grupo mueve 100 mil clientes a la semana a su plataforma basada en internet. El primer paso fue crear una sola plataforma que maneja todos los puntos de acceso de dispositivos fijos a móviles. Después se colocaron en la nube a todos nuestros países, lo que hace que sea más barato y más eficiente, dice.

El presidente ejecutivo de Nokia, Rajeev Suri, ve que las redes IP apoyan el cambio a una convergencia de mercado de servicios móviles y fijos. Nuestra industria va hacia el totalmente IP. Ocho de las diez principales compañías de telecomunicaciones ya convergieron en Europa, dice. Parte de la razón es que los grupos de telecomunicaciones intentan mantenerse al día con las expectativas de los clientes: usar más datos, pero pagar menos por el servicio.

También hay nuevas formas de ganar dinero al usar una red IP. Una compañía que se incorpora a una red IP en mercados múltiples, por ejemplo, puede desplegar más fácilmente servicios como televisión y juegos en diferentes países.

El tamaño puede importar cuando se trata de quién va a ganar esta batalla. Las anteriores grandes compañías, como Vodafone, parecen tener una especie de fuerza de atracción para acelerar y sacar provecho de la convergencia que se lleva a cabo: entre televisión de paga y banda ancha, entre telefonía móvil y fija.

Los grupos de telecomunicaciones pueden cobrar tarifas premium para velocidades más rápidas y volúmenes de datos, así como garantizar la calidad de servicio y asociaciones con grupos de contenido.

Las plataformas basadas en internet también son útiles para manejar mayores escalas, y les facilita sumar negocios a través de fusiones y adquisiciones. Los analistas ven a Deutsche Telekom como un posible comprador de BT, y el hecho de que ambos se muevan hacia una red similar basada en IP hará la integración más fácil.

No todas las compañías invierten más en redes y servicios. Pero los analistas predicen que aquellas que no lo hacen pueden sufrir de una falta de productos para atraer y mantener clientes, así como perder la eficiencia.