Monte dei Paschi, el banco más viejo del mundo, aún patalea

La institución busca un socio que pueda inyectar 5 mil millones de euros de inmediato.
Propaganda de la institución financiera.
Propaganda de la institución financiera. (Stefano Rellandini/Reuters)

México

La desaparición del banco más antiguo del mundo no llega como una explosión, sino como una constante disminución de la confianza. Los ahorradores retiran sus fondos y el principal inversor que se necesitaba para reiniciar el capital de 5 mil millones de euros para Monte dei Paschi di Siena no llega.

Los depósitos cayeron 14 por ciento año con año. Los retiros se aceleraron después de la derrota que sufrió Matteo Renzi en el referéndum, cerca de una décima parte de los depósitos salieron en diciembre.

Los reguladores bancarios europeos se pueden felicitar de que cualquier contagio hasta el momento es limitado. Los precios de las permutas por incumplimiento de pago de Intensa Sanpapolo y Unicredit, los bancos más grandes de Italia, no registran pánico; los diferenciales de bonos soberanos de Italia en comparación con los de Alemania se mantienen sin cambios. Irónicamente, la posibilidad de una intervención del Estado ayudó a que el índice de bancos italianos subiera 20% en diciembre, lo que los coloca en el trayecto para la mayor subida mensual desde 2009.

Si se califica como solvente, MPS obtendrá el permiso para una recapitalización cautelar con el que convertiría 4 mil 800 millones de euros de bonos subordinados en capitales mientras se ahorra en la deuda principal.

En teoría, el Estado solo tendría que intervenir con 200 millones de euros para que se pueda alcanzar el objetivo de Monte. Pero el Banco Central Europeo puede exigir como reserva una suma mayor para proporcionar 45 mil 500 millones de euros de stock bruto de los préstamos con saldo en mora, 42 por ciento de los préstamos totales más agresivamente.

Una ayuda más fuerte por parte del Estado; si bien hay un peligro moral, puede llegar a ser la única alternativa para el pánico total. El destino de MPS es la culminación de años de mala administración y dilación política, por no mencionar la desastrosa adquisición en 2008 de Banca Antonveneta.

Los problemas bancarios de Italia no terminan. Si bien el gobierno informó que trabaja en un plan general de 20 mil millones de euros para ayudar a otros bancos en problemas, Deutsche Bank reconoce que el sector necesita reservas adicionales de 50 mil millones.

Esto no es un augurio para la perdición. Unicredit, que quiere 13 mil millones de euros, vio que el precio de sus acciones subió después de que presentó a los accionistas un plan de reforma.