Ley antimonopolio pega a cárteles de fideos y vajillas

Fueron los primeros casos de una campaña coercitiva que atrapó a Qualcomm.
La capital del gigante asiático.
La capital del gigante asiático. (Shutterstock)

Pekín

En los anales de la jurisprudencia contra los monopolios, los cárteles chinos de fideos de arroz y vajillas no se comparan con el fondo de Standard Oil, el cártel petrolero procesado en 1911 bajo la Ley Sherman Antimonopolio de Estados Unidos.

Pero con el tiempo, esos dos cárteles menos conocidos, blanco de los reguladores de Pekín después de la implementación de la Ley Antimonopolio de 2010 de China, pueden volverse famosos por derecho propio. Fueron los primeros casos en una campaña coercitiva que desde entonces atrapó a grupos como Mercedes-Benz y Qualcomm. También pronto pueden tener implicaciones para la capacidad de las multinacionales de proteger la propiedad intelectual en el mercado más codiciado del mundo.

En ambos casos, la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma (NDRC, por su sigla en inglés) impuso pequeñas sanciones por colusión de precios a más de una docena de fabricantes de fideos de arroz y proveedores de servicios que lavan, esterilizan y envuelven en plástico vajillas para los restaurantes. Stephen Harris, abogado de competencia de Winston & Strawn en Washington, DC, dice que los dos casos fueron una señal para las empresas chinas por parte de la NDRC de que "existen nuevas leyes y hay un policía en servicio".

Las investigaciones de la NDRC sobre el supuesto comportamiento anticompetencia de las firmas nacionales culminaron con una multa de 200 millones de yuanes (32 millones 200 mil dólares) para el mayor fabricante de licor en China, Wuliangye, hace dos años. Pero se necesita algo más que dinero para captar la atención de las multinacionales, y la NDRC la obtuvo en 2014 con la primera de una serie de investigaciones contra fabricantes extranjeros de leche en polvo, autopartes, autos de lujo y semiconductores.

Las empresas extranjeras acusadas por la NDRC de comportamiento anticompetencia por lo general reciben multas mucho más altas que las que recibieron sus contrapartes nacionales. Qualcomm llegó a un acuerdo de pagar 6 mil 100 millones de yuanes en febrero, mientras que Mercedes y Audi recibieron multas de 350 millones de yuanes y 250 millones de yuanes, respectivamente.

En los tres casos, el hecho de que las multas pudieron ser mucho más grandes mitigó algunas de las críticas de que la NDRC deliberadamente tiene como blancos a las empresas extranjeras, una acusación que el regulador niega constantemente.

La multa de Qualcomm pudo requerir de cambios mucho más costosos en su modelo de negocio. Las acciones de la empresa de San Diego de hecho subieron con las noticias. Por su parte, Mercedes y Audi recibieron cada una multas por infracciones solo de una provincia. En teoría, podrían tener que pagar mucho más si los investigadores de la NDRC descubrieran irregularidades en las 32 provincias de China, regiones autónomas y municipios con administración directa.

Esto sugiere que las investigaciones de la NDRC sobre las multinacionales, como las que realizaron en empresas nacionales antes que ellos, en gran medida fueron motivadas por el deseo de enviar una llamada de atención a la comunidad de inversión extranjera en lugar de asegurar multas máximas.

Entonces, ¿qué sigue ahora que la NDRC envió de manera tan efectiva su mensaje? Solo una investigación que se dio a conocer previamente queda por resolver, la participación de Microsoft y la Administración Estatal de Industria y Comercio (SAIC, por su sigla en inglés), que también vigila los aspectos de la Ley Antimonopolio de 2010.

Harris y sus colegas de Winston & Strawn —que representan a Qualcomm y Microsoft, pero dijeron que no pueden comentar sobre los casos— advierten a las multinacionales sobre una nueva serie de directrices de la SAIC que pueden obligarlos a compartir la propiedad intelectual con sus competidores chinos. Las reglas, diseñadas para "prohibir el abuso de los derechos de propiedad intelectual para eliminar o restringir la competencia", se promulgaron a principios del mes pasado y entrarán en vigor el 1 de agosto. Al igual que los reguladores occidentales ocasionalmente obligan a los operadores de redes de telecomunicaciones y redes eléctricas a compartir "instalaciones esenciales" con los competidores, la SAIC puede obligar a las empresas "dominantes" a compartir propiedad intelectual cuando constituye "una instalación esencial de las operaciones de fabricación y negocios".

Si llegaran a hacerlo, la SAIC seguirá a la Unión Europea en la aplicación de una doctrina de instalaciones esenciales a la propiedad intelectual. Pero la Unión Europea solo obliga a las empresas a compartir propiedad intelectual en un pequeño número de circunstancias muy excepcionales, mientras que Estados Unidos se niega a hacerlo.

En un inusual comentario público sobre las nuevas reglas, un funcionario de la SAIC dijo que el regulador será "prudente" en su aplicación. Para las multinacionales recelosas de verse obligadas a transferir tecnología en China, la incertidumbre es una preocupación, pero un útil recordatorio de que la Ley Antimonopolio del país es una obra en desarrollo. Muy pocos, si es que alguno de ellos, tomó nota de las consecuencias para sus propias industrias de los procesos de la NDRC en los cárteles nacionales de fideos de arroz y vajillas. Es un error que no deben cometer dos veces.

tom.mitchell@ft.com