Inversionistas en mercados emergentes evalúan riesgos

Se prevé un mayor proteccionismo y que las alzas del dólar y tasas de interés en EU resulten negativos para los activos de esos mercados.
Un trabajador espera el descenso de un contenedor en el puerto de Yangshan, en Shanghái.
Un trabajador espera el descenso de un contenedor en el puerto de Yangshan, en Shanghái. (Aly Song/Reuters)

Tras el golpe que la elección en Estados Unidos asestó a los activos de los mercados emergentes, y la venta casi de pánico que le siguió, los inversionistas evalúan daños y sopesan los peligros en el corto plazo.

Su problema es que se sabe poco sobre qué promesas cumplirá Donald Trump.

Saben que cualquier aumento en el proteccionismo, el dólar y las tasas de interés en EU será un factor negativo para los activos de los mercados emergentes y es poco probable que se compense con cualquier ganancia que tengan los exportadores de materias primas de las naciones emergentes con la inversión de EU en la infraestructura.

Es claro que 2016 —que comenzó mal, después fue un gran año para los activos de mercados emergentes, y se amargó casi al final— no se repetirá.

Sin embargo, de todas formas, algunos analistas están dispuestos a llamar para estallar los activos de mercados emergentes.

1. La venta masiva de mercados emergentes considerablemente en medio de los temores de un duro aterrizaje en China y la inminente alza de las tasas de interés en la Reserva Federal de EU.

2. Los inversionistas redescubren la fe en los fundamentos de los mercados emergentes en medio de una tendencia alcista, ya que la Fed retrasa las alzas de tasas y otros bancos centrales de los mercados desarrollados flexibilizan las políticas monetarias.

3. Donald Trump ganó la elección.

“Los mercados emergentes no van a ser las operaciones del año en 2017”, dice Alberto Gallo, socio y jefe de estrategias macro en Algebris Investments, un gestor de activos. “Pero tampoco es el final de los mercados emergentes”.

A medida que los inversionistas luchan para reevaluar sus posiciones, las monedas de los mercados emergentes se debilitaron fuertemente en su paridad con el dólar.

El rand sudafricano llegó a su punto más bajo desde septiembre, Malasia intervendrá en su mercado de divisas y el peso y la lira turca tocaron mínimos históricos.

En tanto, los precios de los bonos y los capitales caen rápidamente. En la semana del 16 de noviembre, los fondos de bonos de mercados emergentes a los que le da seguimiento EPFR Global, pasaron por su mayor salida semanal registrada, mientras que más de 5 mil mdd salieron de los fondos de capitales de mercados emergentes.

Datos más amplios, pero preliminares, del Instituto de Finanzas Internacionales sugieren que todos los ingresos a los activos de mercados emergentes en los seis meses previos probablemente se revirtieron desde la elección.

Incluso países que se escaparon de lo peor de las ventas masivas, como Rusia, se mantienen vulnerables ante las posibles agitaciones por la nueva presidencia de Trump.

“El aumento de los rendimientos de los bonos es un reto”, dice Larry Hatheway, jefe economista de GAM. “Pero se tiene que señalar que esas economías están sujetas a más de un tipo de presión. Por ejemplo a Rusia, que escapó de lo peor de la venta masiva de divisas y bonos que impulsó Trump, le puede afectar una caída de los precios del petróleo si EU eleva su oferta de energía”.

Si bien algunos gestores de fondos sugirieron que las ventas masivas abren oportunidades para tomar posiciones a largo plazo en países emergentes, pocos están dispuestos a poner a trabajar su dinero.

Las casas de activos, como Insight Investment, Newton Investment Management y Standard Life Investments, dijeron que mantienen la cautela acerca de tomar demasiados riesgos hasta que quede clara la agenda política de Trump, algo que es improbable que ocurra antes de su toma de posesión en enero de 2017.

“La búsqueda de rendimientos está descartada”, dice Maarten-Jan Bakkum, de NN Investment Partners. “Creo que esa tendencia durará unos meses antes de que tengamos claro cuáles son los planes de Trump para la economía”.

En este momento las ventas masivas en gran medida se sienten indiscriminadas, dice Andrew Milligan, jefe de estrategia global de Standard Life Investments.

“Una gran cantidad de dinero entró a los activos de mercados emergentes en el transcurso del año, y buena parte ingresó a los bonos cotizados en bolsa en lugar de activamente a las acciones. Fue un movimiento pasivo que se desenmaraña rápidamente”.

Otro problema que se suma a la administración Trump para los activos de mercados emergentes es que el crecimiento de éstos si bien se recuperó de cierta forma este año, se estabiliza a un nivel bajo. Bhanu Baweja, estratega de UBS, dice que eso convirtió a los bonos de mercados emergentes en moneda extranjera de ser la “estrella de rock” de las clases de activos a un roquero envejecido.

Sobre los riesgos que tienen que considerar los inversionistas, dice, la inflación no es una gran preocupación y se entienden bien los riesgos del tipo de cambio. Pero advierte que los inversores subestiman el riesgo de crédito que plantean la desaceleración y la tasas de crecimiento estancada en los mercados emergentes para los bonos de moneda dura.

“Con niveles tan bajos de crecimiento, los diferenciales de crédito tienen una tendencia natural a ampliarse”, dice. “En el sector público —piensen en China— y en el sector privado —México— aumenta el apalancamiento, ya que la gente no puede crecer para salir de eso”.

Cree que los rendimientos anuales de entre 10 y 15 que los inversionistas podían esperar con los bonos de moneda dura de los mercados emergentes ya son una cosa del pasado, y que se ubicarán en cerca de 2 y 3 por ciento.