Inversiones de EU en China, ante riesgos “impensables”

Plática telefónica con autoridades de Taiwán tensa la relación y causa temor a multinacionales de Estados Unidos.
General Motors, una de las firmas con más peligros ante las medidas del regulador chino.
General Motors, una de las firmas con más peligros ante las medidas del regulador chino. (Duane Burleson/AP)

En el mundo de fantasía de derecha que se describe en las novelas de acción militar de Tom Clancy, el presidente de Estados Unidos, Jack Ryan, establece relaciones diplomáticas con Taiwán, a pesar de las vehementes objeciones de China comunista. Clancy, quien murió en 2013, nunca exploró las ramificaciones que tendrían para las multinacionales estadunidenses la acción del presidente Ryan. Pero gracias a Donald Trump los ejecutivos de EU pronto podrían ver cómo les afectaría esa decisión en el mundo real.

El presidente electo de EU reflexiona públicamente y tuitea sobre descartar la política de “una China” que sostiene las relaciones entre China y Estados Unidos por más de 40 años. Y ese es uno de los problemas a los que se enfrentan las multinacionales de EU. También lidian con la reciente imposición de controles de capital de los reguladores chinos, que incluyen una vigilancia más estricta de las remesas de dividendos. Estos son nuevos riesgos significativos para las operaciones en China de los inversionistas extranjeros que están acostumbrados a enviar millones, si no es que miles de millones de dólares en utilidades a su sede en casa después de las reuniones de consejo de fin de año.

Los ejecutivos extranjeros en China, sobre todo los de EU, de repente tienen que pensar y prepararse para escenarios sin precedentes. “No tomamos como caso base el inicio de una guerra comercial entre EU y China”, escribió Zhiwei Zhang, economista de Deutsche Bank, en un informe reciente. “Pero las elecciones de EU claramente muestran cómo la creencia popular en economía puede dar marcha atrás en estos días. Tenemos que pensar en escenarios de riesgo que antes eran impensables”.

Las empresas que corren más riesgo con las restricciones sobre las remesas de dividendos incluyen a las grandes automotrices como GM, Volkswagen y Toyota, para las que China es su mercado más grande y rentable Los precios de sus acciones a menudo suben o bajan dependiendo de la fortaleza en sus cifras de ventas mensuales en China. Sin embargo, hasta el momento ninguna automotriz importante reportó problemas con las remesas de dividendos.

Los ejecutivos en el extranjero sienten que injustamente son el blanco de la Administración Estatal para el Cambio de Divisas de China. Como un ejecutivo de una empresa multinacional dijo a Financial Times la semana pasada: “Las medidas definitivamente sacudieron a todo el sistema. Con seguridad inyectó un elemento de incertidumbre en algo que todos los años era una cuestión de rutina para el consejo, pagamos impuestos y enviamos los dividendos a casa”. Si fuera por ellos, el Partido Comunista Chino preferiría no restringir los dividendos extranjeros o castigar a las multinacionales estadunidenses, incluso si Trump de hecho pone de cabeza las relaciones entre China y Estados Unidos. El control del poder del partido en el gobierno depende en gran medida a la creación de empleos urbanos y con el crecimiento de la economía, que actualmente se encuentra en su nivel más bajo en un cuarto de siglo, los líderes de China necesitan toda la ayuda para lograrlo.

tom.mitchell@ft.com