Las apps contra los taxímetros

Actualmente en México, aplicaciones como Uber y Cabify se encuentran bajo el escrutinio público. Mientras sus usuarios las defienden, el gremio de taxistas exige su desaparición
“Antes nos enfrentábamos a los taxis pirata “Pantera”, ahora a los de Uber y Cabify”, acusó Ignacio Rodríguez, presidente de la asociación de Taxistas Regulares.
“Antes nos enfrentábamos a los taxis pirata “Pantera”, ahora a los de Uber y Cabify”, acusó Ignacio Rodríguez, presidente de la asociación de Taxistas Regulares.

México

El sistema de Uber no deja de ser controvertido. En México, como en otros lugares del mundo, su llegada y recibimiento ha provocado gran aceptación entre los usuarios, profundo descontento del gremio de taxistas y, en medio de estas dos reacciones, a autoridades que saben difícil sacar de las ciudades a una empresa que, además de generar empleo es bien recibida por los clientes, pero que no se encuentra dentro de un marco legal claro.

En dos años de operación, el servicio de Uber, se disparó: tan sólo en la Ciudad de México tiene 300 mil usuarios. Esto, aunado al servicio que ofrece Cabify -otro sistema similar a Uber- y los taxis pirata -aquellos que no cuentan con papeles en regla-, ha significadopérdidas de más de 30 millones de pesos, según la Asociación de Taxistas Regulares. “Antes nos enfrentábamos a los taxis pirata “Pantera”, ahora a los de Uber y Cabify; algo pasa y la autoridad no aplica la ley, porque es un delito transportar personas de manera ilegal”, acusó Ignacio Rodríguez, presidente de la asociación, quien expuso que mientras que los taxis regulares deben pagar concesiones y verificación vehicular, así como las placas, la licencia y el taxímetro, estos sistemas no cuentan ni pagan los permisos que solicitan las autoridades para prestar este tipo de servicio. Sin embargo, al margen de estas acusaciones, Uber ha crecido e incluso se ha fortalecido. Recientemente la empresa dio a conocer que en menos de 20 meses de haber llegado a México, cuenta con 300 mil usuarios.

“Uber es sinónimo de menos coches, complemento de las opciones de movilidad existente e impulsor de emprendedores”, dijo la empresa en un comunicado oficial. Incluso, recientemente anunció el inicio de operaciones en las ciudades de Querétaro y Puebla y reafirma que continuará con su servicio en Tijuana, Monterrey, Guadalajara y la Ciudad de México.

Asimismo, en redes sociales, los usuarios se han organizado para defender a la empresa y su servicio ante los ataques y exigencias de los taxistas capitalinos. Con el hashtag #UberSeQueda, los clientes mexicanos exigen que se permita a la empresa continuar ofreciendo sus servicios ha hecho e incluso han buscado recabar firmas.

Sin embargo, desde finales del año pasado, cientos de taxistas regulares en la ciudad demandanal Gobierno del Distrito Federal (GDF) que, a través del Instituto de Verificación Administrativa, se realicen operativos contra las unidades de Uber y Cabify.

Las primeras reacciones de las autoridades se dieron a finales del año pasado. El titular de la Secretaría de Movilidad, Rufino H. León Tovar, informó que se buscaría regularizar estos servicios.

El propio jefe de gobierno, Miguel Ángel Mancera, fijó una postura oficial: no se perseguirá a estas empresas e incluso se ha dado la instrucción de crear una plataforma similar a Uber que integre a los taxistas, “lo que no sería justo es que nosotros no nos ocupáramos de mejorar la tarea y el servicio que prestan los taxistas en esta capital”, declaró. Además, está por publicarse un nuevo reglamento de la Ley de Movilidad en el que los taxis solicitados a través de aplicaciones aparecen como regulares, siempre y cuando tengan concesión.

Ante estos estos hechos, Uber respondió que continuarán “generando oportunidades de emprendimiento en el mercado formal”. Además, en un comunicado oficial emitido por la empresa, afirma que “está a favor de una regulación que incentive el emprendimiento, que beneficie a los usuarios y brinde un hogar permanente a Uber en la Ciudad de México”.

Con información de Ilich Valdez.