Uber y Airbnb, de nuevo bajo la lupa en EU

La Comisión Federal de Comercio de EU inició una investigación sobre el comercio peer-to-peer y afirma estar preocupada por la privacidad de los clientes y las normas de responsabilidad.
“Queremos ver hasta qué grado las plataformas de economía colaborativa pueden controlar a los participantes mediante la recopilación de los datos de ubicación”. Marina Lao, directora de la oficina de planeación de políticas de la FTC
“Queremos ver hasta qué grado las plataformas de economía colaborativa pueden controlar a los participantes mediante la recopilación de los datos de ubicación”. Marina Lao, directora de la oficina de planeación de políticas de la FTC (Shutterstock)

Estados Unidos

Uber, Airbnb y otros pioneros de la “economía colaborativa” están bajo un escrutinio más riguroso por parte del organismo estadounidense de supervisión que quiere saber si los consumidores están en riesgo por el uso de sus datos personales y los regímenes de responsabilidad.

La Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos (FTC, por sus siglas en inglés) examina los negocios de internet que facilitan las transacciones peer-to-peer (entre privados) para el transporte, el alojamiento y el comercio electrónico a medida que su explosivo crecimiento crea fricciones en todo el mundo.

Marina Lao, directora de la oficina de planeación de políticas de la FTC, dijo a Financial Times: “Básicamente queremos ver cómo podemos regular estos nuevos modelos de negocios de una manera en la que podamos proteger a los consumidores sin obstaculizar la innovación”.

Uber se convirtió en el modelo a seguir de los intermediarios digitales que enfurecen a la industria establecida mientras enfrentan embrollos legales desde París y Bruselas hasta Delhi y Beijing.

En Estados Unidos, las últimas acciones de la FTC -el organismo que hace cumplir las leyes federales antimonopolio y de protección al consumidor- indican que ven a las aplicaciones para solicitar transporte como Uber, Lyft y Sidecar como una fuerza positiva para la competencia.

Se escribió a legisladores estatales y municipales instándolos a no aprobar leyes que puedan ponerlos en desventajas frente a los servicios tradicionales de taxi.

Pero la agencia quiere investigar dos prácticas que son esenciales para las plataformas peer-to-peer: la acumulación de los datos personales y el uso de los sistemas de calificación, así como cuestiones sobre la responsabilidad legal por lesiones.

“Queremos ver hasta qué grado las plataformas de economía colaborativa pueden controlar a los participantes mediante la recopilación, digamos, de los datos de ubicación”, dijo Lao. “Y si los monitorean, ¿cómo pueden hacerlo mientras protegen de forma adecuada la privacidad de los participantes?”.

El año pasado, Uber recibió críticas después de reclamaciones de que sus empleados pueden ver el historial de viajes de los usuarios individuales o incluso verlos durante los viajes en un modo “God view” en vivo. Uber insistió en que les prohíbe a sus empleados el acceso a los datos del cliente a menos que sea por “fines comerciales legítimos”.

Para superar el anonimato de las interacciones de internet, las plataformas digitales tiene un uso intenso de la retroalimentación del cliente para evaluar la calidad de los vendedores, empezando con el uso de los mecanismos de calificación de larga data de Amazon y de eBay para vendedores de terceros.

Lao dijo: “No entrarías en un coche con alguien que no conoces a menos que haya algo que pueda crear confianza, así que estos sistemas de calificación y estos mecanismos de confianza son muy importantes para las plataformas de economía colaborativa”.

Uber y Airbnb permiten calificaciones de dos vías, le permite a los proveedores calificar también a sus clientes.

Lao dijo que al regulador también le interesa “si la plataforma tiene responsabilidad cuando alguien se lesiona por una transacción que se realiza a través de la plataforma”. La respuesta no está clara, dijo, porque los negocios peer-to-peer son intermediarios, no son proveedores de servicios.

En marzo y abril, Airbnb inhabilitó a dos de sus usuarios y tuvo que pagar una indemnización a los anfitriones después de incidentes separados donde se alquilaron propiedades en Nueva York y Calgary, Canadá, y los huéspedes las destrozaron y aparentemente tuvieron fiestas sexuales allí.

Airbnb toma varios pasos para verificar la identidad de sus usuarios, que incluye solicitarles que envíen imágenes escaneadas de su pasaporte o licencia de conducir, además de ofrecer una “garantía al anfitrión” de un millón de dólares en caso de daños.

Para avanzar en sus investigaciones, el organismo de supervisión se prepara para realizar un taller de economía colaborativa en junio. Ya solicitó comentarios a las compañías de tecnología y a las empresas tradicionales con los que compiten.

Lao dijo que es muy pronto para decir qué medidas, si se da el caso, puede tomar la FTC una vez que termine la investigación. “Vamos con una mente abierta. No tenemos prejuicios acerca de si la economía colaborativa es buena o mala”.

Agregó que la FTC se vio en la necesidad de examinar la economía colaborativa después de que los operadores tradicionales de taxi en diversos lugares de Estados Unidos -incluyendo Washington DC y Chicago- buscaron bloquear la entrada de Uber en sus mercados locales.