Que sí pasen los refugiados

En medio de las imágenes desgarradoras, se suaviza la postura de los líderes de la Unión Europea sobre los migrantes
Polonia y Hungría son algunos de los países de la UE que mantienen una posición conjunta  de aceptar refugiados, pero no necesariamente a los migrantes económicos
Polonia y Hungría son algunos de los países de la UE que mantienen una posición conjunta de aceptar refugiados, pero no necesariamente a los migrantes económicos (Foto: Reuters)

Los líderes de la Unión Europea empezaron a suavizar su resistencia para compartir la carga de la crisis migratoria de Europa impulsados por las desgarradoras imágenes de la miseria humana. Esto ahora que Bruselas prepara un plan para cuadruplicar el número de solicitantes de asilo que los Estados miembros deben aceptar.

El cambio de postura permanece desigual, algunos países de Europa del Este, particularmente Hungría, insisten en que quienes huyen de Medio Oriente y el norte de África, que están devastados por la guerra, todavía no se les debe dar la bienvenida en Europa y deben permanecer en los países vecinos estables, como Turquía.

Viktor Orban, el primer ministro húngaro, dijo que la crisis es un “problema alemán”.

Pero Francia dijo que ahora respaldará el esfuerzo para tener cuotas obligatorias en el número de solicitantes de asilo que los Estados miembros deben aceptar. Junto con Alemania hará propuestas pronto. “Creo que lo que existe hoy en día ya no es suficiente y hay países (...) que no asumen sus obligaciones morales, así que tendremos que ir más lejos”, dijo el presidente Françoise Hollande.

Jean-Claude Juncker, presidente de la Comisión Europea, hizo un llamado a los países de la Unión Europea para que acepten a 160 mil migrantes procedentes de Grecia, Italia y Hungría, un aumento de cuatro veces en comparación con la propuesta de 40 mil de hace tan solo dos meses. Los líderes europeos rechazaron los planes de la comisión y acordaron distribuir sólo a 32 mil solicitantes de asilo de Siria, Irak y Eritrea.

En Gran Bretaña, que enfrentó la crítica de los funcionarios alemanes, austriacos y de las Naciones Unidas por no asumir más parte de la carga, cambió y el primer ministro David Cameron también sugirió que está preparado para aceptar a más.

El plan de Juncker, incluye un nuevo programa de reubicación permanente que de manera automática, va a repartir a los migrantes que lleguen durante los influjos masivos de gente por medio de un esquema de cuota obligatoria. Esta semana será la reunión para ver si se aprueba la propuesta.

Donald Tusk, el presidente del Consejo Europeo, es quien al final puede verse obligado a negociar un acuerdo entre los países de la Unión Europea sobre cómo manejar el influjo de gente, y dijo que se requiere de “una distribución justa de al menos 100 mil refugiados”. Además expresó su preocupación del surgimiento de una “división entre el este y el oeste de la Unión Europea”.

El crítico más abierto a las reubicaciones obligatorias es el húngaro Orban, bajo intensas críticas por erigir una valla de alambre de púas en la frontera de su país con Serbia, ya que se convirtió en un importante punto de cruce para los sirios y otros refugiados que abandonan la región.

En su visita a Bruselas, Orban dijo que obligar a aceptar migrantes es incorrecto. “Sin ofrecer un estricto control fronterizo, y solo hablar de un sistema de cuotas, es una invitación para los que van a venir y para los que quieren venir. Ese es un problema”, dijo.

Orban después insistió en que debe ser su gobierno el que acepte. “Tenemos el derecho a decidir que no queremos tener un gran número de musulmanes en nuestro país. No veo ninguna razón para obligarnos a una forma de vida juntos en Hungría que no queremos ver”.

Pero la canciller alemana, Angela Merkel, quien presionó intensamente a otros líderes europeos para que tengan una mayor disposición, otra vez lanzó el reto y dijo que toda la Unión Europea debe estar dispuesta a aceptar más refugiados, algo que en el pasado sólo recayó en un pequeño grupo de países. “Si decimos que Italia y Grecia no pueden quedarse solos con esta tarea, entonces tampoco puede ser que tres países como Suecia, Austria y Alemania, se queden solos con la mayor parte de la tarea”, dijo Merkel.

Que Hungría, Grecia e Italia sean los países que puedan enviar a las personas que llegan a otros lados puede calmar la oposición de Orban y dividir la creciente unidad entre los países de Europa central y oriental que se oponen a un nuevo sistema de cuota.

Ewa Kopac, la primera ministra polaca, dijo que si bien su país no puede darse el lujo de los migrantes económicos, “tenemos la obligación moral de aceptar a los refugiados”.

Un alto funcionario del gobierno polaco dijo: “La atmósfera y los detalles de lo que estamos tratando ahora son mucho, muy diferentes a la última vez que lo discutimos”. “El reto parece más real”, agregó el funcionario. 

#EnMéxicoSePuede

El primer refugiado sirio llega a México esta semana

México abre sus puertas a 30 estudiantes sirios. El primero, Essa Hassan, arriba el 17 de septiembre, gracias al proyecto Habesha. “Solo vendrán estudiantes sirios en campos de refugiados en países vecinos y que interrumpieron sus estudios por el conflicto armado”, dice Luis Sámano, vocero de Habesha.

Essa Hassan dejó Siria en 2012 para vivir en Turquía, Líbano e Italia. Tiene 26 años, habla cinco idiomas (árabe, inglés, francés, español e italiano) y quiere estudiar ingeniería social. Habesha forma parte de Diálogo Intercultural de México Activo (DIMA), que invita a la campaña en redes sociales #EnMéxicoSePuede. Entre sus voceros están el periodista Javier Solórzano, y Claudia Calvin, directora del Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales.

Si hubiera apoyo del gobierno con más visas y donativos de mexicanos, Habesha podría refugiar a más sirios, dice Sámano. En la página de Habesha (www.proyectohabesha.org) pueden hacerse donaciones para “asegurar los viáticos, dar un curso propedéutico sobre la cultura mexicana, así como su estancia y estudios universitarios".

Por Desirée Cortés