Gas y petróleo sin nuevos yacimientos

Los pocos descubrimientos de nuevas reservas que se han hecho en los últimos años podrían dar una idea de la oferta que habrá para la década de 2020.
2014 puede haber sido el peor año para el descubrimiento de gas y petróleo desde 1952.
2014 puede haber sido el peor año para el descubrimiento de gas y petróleo desde 1952. (Shutterstock)

Estados Unidos

El año pasado los descubrimientos de nuevas reservas de gas y petróleo cayeron a su nivel más bajo en al menos dos décadas, lo que señala menores suministros mundiales mientras la demanda de energía aumenta en el futuro.

Las cifras preliminares indican que el volumen de gas y petróleo que se encontró el año pasado, excluyendo al esquisto y otras reservas en tierra en Norteamérica, fue el más bajo desde al menos 1995, de acuerdo con datos de la empresa de investigación IHS que no se publicaron anteriormente.

Dependiendo de las revisiones posteriores, 2014 puede convertirse en el peor año para el descubrimiento de gas y petróleo desde 1952. La desaceleración de los descubrimientos es particularmente pronunciada para el petróleo, lo que sugiere que la producción de esquisto en EU y otros lugares, y de la OPEP, desempeñarán un papel cada vez más importante para lograr satisfacer la creciente demanda mundial en la próxima década.

Los nuevos descubrimientos de gas y petróleo probablemente se encuentren en cerca de los 16 mil millones de barriles de petróleo equivalente en 2014, estima IHS, por lo que es el cuarto año consecutivo en el que los volúmenes caen. Esta es la disminución sostenida más larga desde la década de los 50.

Dado que los nuevos yacimientos petroleros generalmente requieren de muchos años para su desarrollo, los recientes descubrimientos no marcan una diferencia inmediata para el mercado del crudo, pero son un indicio de la posible oferta en la década de 2020.

Peter Jackson de IHS dijo: “El número de descubrimientos y el tamaño de los mismos caen a un ritmo alarmante … si observamos el suministro en 2020-2025, puede ser un panorama más difícil”.

Hasta el momento todavía no se descubre un solo nuevo yacimiento “gigante” -uno con reservas de más de 500 millones de barriles de equivalente de petróleo- del que se informara el año pasado, aunque las siguientes revisiones pueden cambiar eso.

Las cifras para la disminución de los descubrimientos son particularmente notables porque la actividad de exploración en 2014 mostró poco impacto en la pronunciada caída de los precios del petróleo en el segundo semestre del año. La última vez que los descubrimientos de gas y petróleo estuvieron al mismo nivel de 2014 fue a mitad de la década de los 90, cuando el periodo de los precios débiles afectó la actividad de exploración. El año pasado, el número de exploraciones y evaluación de pozos perforados en el mundo fue sólo 1% menor que en 2013. Este año, los presupuestos de exploración se recortan en toda la industria y el número de pozos perforados probablemente caiga todavía más.

Los nuevos descubrimientos no son las únicas fuentes para el futuro suministro de petróleo. Las empresas también suman a su potencial de producción con extensiones en los yacimientos existentes, y hay un gran número de reservas conocidas -tanto “no convencionales”, que incluyen el esquisto en Norteamérica y el petróleo pesado en Canadá y Venezuela, y el “convencional” en países como Arabia Saudita, Irán, Irak, y los Emiratos Árabes Unidos.

La debilidad de los nuevos descubrimientos aumenta la necesidad de que aumente la producción de esas fuentes si, como se espera, la demanda mundial de petróleo se mantiene en aumento.

El auge del esquisto transformó el panorama del petróleo en EU, y jugó un papel crítico para crear la sobreoferta que llevó a la caída de los precios, pero todavía es relativamente pequeño en una escala mundial, dijo Jackson, representa alrededor de 5% de la producción mundial de petróleo.

También hay reservas de petróleo de esquisto muy grandes en otros países como Rusia, China, Argentina y Libia, pero las industrias todavía son muy jóvenes.

El esquisto también es una fuente de petróleo relativamente cara en comparación con las reservas de Medio Oriente, y requiere que los precios de crudo sean más altos para que sea comercialmente viable. 

Jackson dijo que los precios del crudo al nivel actual puede “dificultar mucho” iniciar nuevos proyectos de producción de esquisto.