Golpe bajo a las monedas latinoamericanas

Los últimos dos meses han resultado difíciles para las monedas latinoamericanas que se sienten adoloridas con el peso del dólar encima y la debilidad de China y las materias primas
El peso colombiano es por mucho el mayor perdedor, llegó a un mínimo en 11 años de 2 mil 737.87 pesos colombianos por dólar
El peso colombiano es por mucho el mayor perdedor, llegó a un mínimo en 11 años de 2 mil 737.87 pesos colombianos por dólar (Fotos: Shutterstock)

Las monedas de América Latina no son ajenas al dolor. Pero en las últimas semanas la región recibió una paliza en comparación con otros mercados emergentes ya que las últimas señales de debilidad en las dos C -China y los commodities (materias primas)- las alejan todavía más del gusto de los inversionistas.

Por esto, Latinoamérica se ganó el dudoso honor de ser el hogar de cuatro de los siete importantes mercados emergentes con las monedas con peor desempeño en los últimos dos meses, y muchas llegan a nuevos mínimos en varios años.

El peso colombiano es por mucho el mayor perdedor. La moneda perdió casi 12% de su valor frente al dólar desde mediados de mayo hasta llegar a un mínimo en 11 años de 2 mil 737.87 pesos colombianos por dólar después de que los débiles precios del petróleo empujaron todavía más el déficit de cuenta corriente del país a su mayor nivel en 16 años.

Le sigue el peso chileno, que este mes se hundió a un nivel que se vio por última vez durante la crisis financiera mundial ya que siguió la caída del precio de su principal producto de exportación, el cobre.

Tras un breve respiro después de la salvaje ola de ventas del año pasado, el real brasileño regresa a la línea de fuego ahora que los nuevos indicadores económicos pintan un panorama cada vez más sombrío para la economía. A pesar de ofrecer jugosos dividendos, con tasas de interés internas que llegan a 13.75%, la moneda cayó 6% en los últimos dos meses para llevar sus pérdidas este año a 16%, la más grande entre las principales monedas.

Incluso el peso mexicano, que desde hace tiempo se considera un refugio de estabilidad para los inversionistas de mercados emergentes, fracasó. Este mes, la moneda cayó a un nuevo mínimo de 15.86 pesos por dólar, lo que lo convierte a una de las monedas de los mercados emergentes que a principios de año tuvo una de las mayores promociones para apostar en ella en la mayor decepción de este año.

El bolívar “fuerte” de Venezuela, perdió casi 50% de su valor frente al dólar en el mercado negro en el último mes. El billete más grande -de 100 bolívares- ahora sólo vale alrededor de 16 centavos de dólar con los operadores de dinero del mercado negro.

Tal vez ninguna región se benefició tan espléndidamente como América Latina del profundo auge de inversión en las materias primas que impulsó la economía china entre 2004 y 2012. No sólo el comercio con el crecimiento de China, sino que la demanda china también hizo subir los precios globales para muchas materias primas. Como resultado, la región ganó a medida que despegaron las exportaciones hacia el gigante chino, pero también por el aumento en el precio de las exportaciones a otros países también.

Pero a medida que la demanda china por materias primas se enfrió, también cayeron los precios. El resultado neto es que las exportaciones mundiales de materias primas de América Latina cayeron de su punto más alto de 550 mil millones de dólares (mdd) en 2011 a sólo poco más de 480 mil mdd el año pasado, de acuerdo con Capital Economics.

Todas las economías importantes de América Latina se desaceleran o disminuyen. El Fondo Monetario Internacional, en una actualización de su informe Perspectivas de la Economía Mundial de este mes, disminuyó marcadamente su proyección de crecimiento de la región para 2015 a 0.5%, de la previsión del mes de abril de 0.9%, lo que hace que este año sea el de peor crecimiento de Latinoamérica desde 2009.

La súbita caída de los precios de la energía, los alimentos y los metales en los últimos 12 meses abrieron vacíos comerciales y de financiamiento que los gobiernos ahora luchan por cubrir. México, Brasil y Colombia se encuentran entre los que redujeron sus presupuestos y los planes de gastos de este año en un intento para hacer frente a los menores precios del petróleo.

Pero las cosas todavía se pueden poner peor, según los analistas de Morgan Stanley. “A pesar de los malos resultados de América Latina hasta el momento, creemos que todavía hay más por venir”, dijeron los estrategas Felipe Hernández, Dara Blume y Charles Rubenfeld en una nota de esta semana.

“El crecimiento en la región continúa decepcionando a las ya de por sí bajas expectativas”.

Si bien el banco dijo que el real brasileño y el peso colombiano se encuentran entre las monedas más vulnerables, también señaló sus preocupaciones por los pesos mexicanos y chilenos.

Si bien se percibe a México como uno de los países menos afectados por la caída de los precios del crudo, gracias a un robusto sector de exportación de manufactura, las preguntas empiezan a crecer sobre el impacto que puede tener la caída de los precios del petróleo en la inversión extranjera directa ahora que el gobierno abre su industria energética. La preocupación quedó de manifiesto con la primera licitación de gas y petróleo de esta semana. De los 14 bloques de aguas someras que se ofrecieron, ocho no recibieron ofertas, cuatro recibieron pocas ofertas que se rechazaron por ser demasiado bajas y sólo se adjudicaron dos.

La moneda también es víctima de su facilidad para cambiarla. El peso es la octava moneda que más se cambia en el mundo y a menudo los inversionistas la utilizan como representante de monedas de mercados emergentes con menor liquidez.

Sin embargo, los inversionistas extranjeros buscan aprovechar valoraciones más baratas para lograr acuerdos.

Grupos de capital privado y de capital de riesgo que se enfocan en América Latina recaudaron un récord de 10 mil 400 mdd, de acuerdo con la Asociación Latinoamericana de Capital de Riesgo.

La cifra es casi el doble de los 5 mil 500 mdd que recaudaron en 2013 y supera el récord de recaudación de financiamiento anterior de 10 mil 270 mdd que se registró en 2011.