Marihuana medicinal, ¿ahora sí?

Se aproxima el momento decisivo para el fabricante de Epidolex, medicamento experimental para la epilepsia infantil en el Reino Unido.
Emily Zoe se verá beneficiada con las propuestas de EPN sobre la utilización de mariguana medicinal.
Si los ensayos de Epidiolex salen positivos, GW Pharmaceuticals podría llegar a vender unos 1,000 mdd, según analistas. (Foto: Shutterstock)

Para Justin Gover, las siguientes semanas serán importantes. Desde 1999, el director ejecutivo de GW Pharmaceuticals empuja para fabricar medicinas a partir de la marihuana. Los inminentes resul­tados de los ensayos clínicos de Epidiolex, un medicamento experimental para la epilepsia infantil, recorrerán un largo camino para poder determinar las posibilidades de éxito que tiene la empresa del Reino Unido.

Los datos positivos apoyarán los pronósticos de los analistas sobre ventas de más de 1,000 millones de dólares (mdd) al año y fortalecerá la posición de GW a la vanguardia de una nueva categoría de tratamientos “cannabinoides” que Gover cree que se pueden utilizar para tratar afecciones tan diversas como la esquizofrenia y la diabetes. “Esto es en lo que trabajamos durante 16 años”, dice. “Me emociona, pero no sería humano si no estuviera un poco nervioso”.

La historia de Gover no solo se trata de sus esfuerzos por darle credibilidad al nebuloso mundo de la marihuana medicinal. También es un caso de estudio sobre la diferente forma de actuar ante el riesgo que hay entre los inver­sores de Estados Unidos y los de Europa.

A GW le hacía falta dinero y durante su primera década como empresa que cotiza en Londres no fue querida por la bolsa de valores, pero a partir de que cotiza tambien en Nasdaq, recaudó 450 mdd. “Epidiolex no existiría ahora sin los inversores de Estados Unidos porque simplemente no podíamos recaudar el dinero”, dice Gover.

GW la fundó en 1998 un médico y empresario de nombre Geoffrey Guy quien se dio cuenta del creciente uso del cannabis como un remedio ilícito para los síntomas de la esclerosis múltiple.

GW ha mantenido el control total de Epidiolex y adaptó su desarrollo con base en los requisitos de los reguladores estadounidenses. Esto hace a su potencial comercial mayor que otros medica­mentos cuyas licencias se cedieron, pero también aumenta la presión sobre Gover mientras lleva al mercado el primer producto de propiedad total.

Todo quedará mucho más claro una vez que lleguen los resultados de los cuatro ensayos clínicos independientes en fase 3 -la etapa de éxito o fracaso antes de buscar la aprobación de los reguladores- que tiene que presentar este año, el primero en cuestión de semanas.

“Si funciona, todo el campo de los cannabinoi­des ganará credibilidad”, dice Gover. “Ese es el gozo de los ensayos a doble ciego (ni los participantes ni los investigadores saben quién pertenece al grupo de control y quién no): no puedes saberlo hasta que llegan los resultados”.