El Banco Mundial respalda al Banco Asiático

Jim Yong Kim, presidente del BM, se brincó a Washington y dio la bienvenida y su respaldo al naciente Banco Asiático de Inversión en Infraestructura, encabezado por China.
Jim Yong Kim, presidente del BM, se reunirá la próxima semana con Lou Jiwei, el ministro de finanzas chino para discutir el futuro del AIIB y su colaboración con el Banco Mundial.
Jim Yong Kim, presidente del BM, se reunirá la próxima semana con Lou Jiwei, el ministro de finanzas chino para discutir el futuro del AIIB y su colaboración con el Banco Mundial. (AP)

Estados Unidos

El presidente que designó Estados Unidos para el Banco Mundial, prometió encontrar formas “innovadoras” para trabajar con el nuevo banco asiático de Infraestructura que encabeza China y le dio la bienvenida como un “nuevo participante importante” en el mundo del desarrollo.

La apertura de Jim Yong Kim se da antes de las reuniones de primavera de la próxima semana del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional en Washington. También marca la ruptura con la administración del presidente estadounidense Barack Obama que propuso al doctor en medicina y ex presidente de la universidad para dirigir al Banco Mundial en 2012.

Con los imperativos geopolíticos y su competencia con China por la influencia en la Cuenca del Pacífico en mente, EU cabildeó infructuosamente con sus aliados como Australia, Japón y el Reino Unido para que no se unieran al naciente Banco Asiático de Inversión en Infraestructura (AIIB, por sus siglas en inglés).

Detrás de la presión de Washington también estaba el deseo de proteger a las instituciones de Bretton Woods sobre las cuales EU y Europa ahora ejercen un poder de veto. Así que el movimiento de parte de uno de los directores de esas instituciones para romper con EU y establecer una visión para la cooperación con la nueva institución marca otro golpe para los esfuerzos diplomáticos de Washington.

Anteriormente el doctor Kim dijo que estaba dispuesto a trabajar con el AIIB. Pero en el discurso del martes en Washington fue más allá, ofreció su mayor respaldo a la fecha para el AIIB y lo colocó en una parte importante de su agenda para las reuniones de la próxima semana.

Al llamar al AIIB y a su compañero que inicia, el Nuevo Banco de Desarrollo con respaldo de los BRIC, “aliados potencialmente fuertes” para el Banco Mundial, que pueden convertirse en “grandes nuevas fuerzas” para ayudar a los pobres del mundo, se comprometió a encontrar rápidamente formas para colaborar con las nuevas instituciones.

“Si los bancos multilaterales del mundo, incluyendo a los nuevos, pueden formar alianzas, trabajar juntos y apoyar el desarrollo...todos nos beneficiaremos, especialmente los pobres y los más vulnerables”, dijo. “Haré todo lo que está en mi poder para encontrar formas innovadoras de trabajar con estos bancos”.

Una de estas posibles formas innovadoras puede ser alentar al AIIB para que ayude a financiar los proyectos que maneja el Banco Mundial y que están sujetos a sus estándares ambientales, laborales y sociales, dijo Kim antes del discurso.

Esas medidas pueden ayudar a abordar uno de los mayores temores que expresaron tanto EU como los grupos ambientalistas y otras organizaciones de defensa sobre el AIIB. Washington argumenta que todavía hay grandes interrogantes sobre sus estructuras de gobierno, y que existe el riesgo de que las posibles incursiones del AIIB en los países en desarrollo se parezcan mucho a los de China en el pasado reciente que en algunas ocasiones fueron destructivos y provocaron protestas en África y los países en desarrollo de Asia como Myanmar.

Kim se reunirá con Lou Jiwei, el ministro de finanzas chino, durante las reuniones de la próxima semana en Washington y dijo que espera una “reunión larga” con Lou para discutir el futuro del AIIB y su colaboración con el Banco Mundial.

Para generar crecimiento económico las necesidades de las cada vez mayores poblaciones en el mundo en desarrollo se encuentran entre un millón de millones de dólares (mdd) y 1.5 millones de mdd de inversión cada año en puentes, carreteras, ferrocarriles y otro tipo de infraestructura, dijo Kim.

Los bancos mundiales de desarrollo actuales combinados no cuentan con los recursos para satisfacer esas necesidades, dijo. Agregó que para tener éxito en el desarrollo de proyectos se necesitará mayor financiamiento del sector privado y de los nuevos participantes como el AIIB, que hasta el momento tiene una base de capital de menos de 100 mil mdd.

“Estos objetivos son ambiciosos, hay mucho trabajo para todos”, dijo Kim. “Ya no hablamos de miles de millones dólares para el desarrollo económico. Hablamos de millones de millones de dólares, lo que significa que tenemos que ser creativos y utilizar todos nuestros recursos”.