El auge de las fusiones y adquisiciones se impulsan por los acuerdos jumbo

Heinz-Kraft, Shell y Nokia reflejan con sus operaciones que las corporaciones privilegian la reingeniería de costos sobre la estrategia de crecimiento en el mercado.
Warren Buffett tuvo que defender su relación con el grupo brasileño de capital privado 3G en la reunión anual de Berkshire Hathaway el fin de semana pasado, después   del último acuerdo juntos. Heinz, grupo que controla Berkshire Hathaway y 3G, adquirieron Kraft para crear una compañía con un valor de más de 100 mil mdd.
Warren Buffett tuvo que defender su relación con el grupo brasileño de capital privado 3G en la reunión anual de Berkshire Hathaway el fin de semana pasado, después del último acuerdo juntos. Heinz, grupo que controla Berkshire Hathaway y 3G, adquirieron Kraft para crear una compañía con un valor de más de 100 mil mdd. (Reuters)

Arrincona a un banquero en una fiesta de cóctel para que te explique el actual auge de las fusiones y adquisiciones y él o ella van a señalar el gran aumento en el precio de las acciones, las bajas tasas de interés para el financiamiento de la deuda y el regreso del instinto animal en las salas de juntas.

Pero pregúntale a un accionista y tendrá un punto de vista mucho más escéptico.

Después de la crisis financiera, así como va este contraargumento, las empresas dejaron de pagar a los inversionistas y buscaron al interior para recortar agresivamente los costos. A pesar de que mejoraron los balances, los ejecutivos se mantuvieron tímidos y recurrieron a la recompra de acciones y dividendos para mantener a raya a los accionistas.

Ahora los accionistas se muestran cada vez más escépticos sobre los niveles récord de la rentabilidad de capital, las compañías aprovechan las condiciones de mercado para realizar ingeniería financiera a un nivel superior, comprar a sus rivales.

Vadim Zlotnikov, jefe de estrategia de inversión de AllianceBernstein, que maneja 474 mil millones de dólares (mdd) en activos, se encuentra entre los que indican este razonamiento para explicar la euforia de llegar a acuerdos.

“El aumento significativo del apalancamiento empresarial y del crédito no se utiliza para buscar el crecimiento orgánico, sino que en su lugar se usa para la ingeniería financiera”, dice.

Una serie de datos parece respaldar este argumento.

Se espera que los rendimientos de las empresas estadounidenses lleguen a ser de un millón de millones de dólares para los inversionistas en la forma de recompras de acciones y dividendos, frente a los 904 mmd el año pasado, de acuerdo al índice S&P Dow Jones.

Mientras tanto, el gasto de capital, o la inversión que realiza una compañía en su capacidad futura, permanece limitada en relación con las ventas y apenas llega a ser un poco más alta que en años anteriores, según los datos de empresas estadounidenses que recopliló Morgan Stanley.

Y el crecimiento de ventas sigue lento para las empresas con sede en EU y Europa, a pesar de los beneficios para los consumidores de un precio del petróleo más bajo.

Se proyecta que las empresas del índice S&P 500 reporten ingresos negativos tanto para el primer y segundo trimestre de este año, de acuerdo con el proveedor de datos S&P Capital IQ.

Nick Lawson, director de estrategias por eventos de Deutsche Bank, dice que el temor de las salas de juntas de las empresas cambió de las preocupaciones sobre la base de costos de las compañías a su estrategia y perspectiva.

“Después de la crisis, el ingreso era una mala palabra, y ahora las fusiones y adquisiciones oculta una gran cantidad de pecados. Hay una verdadera falta de ambición en los gastos de capital que primero se ocultó en la idea de compras de acciones y ahora en las fusiones y adquisiciones”, dice.

Eso puede ayudar a explicar por qué la actividad de fusiones y adquisiciones tuvo su inicio más rápido desde 2007, con los volúmenes de acuerdos en casi un millón 300 mil mdd en los primeros cuatro meses del año, según Dealogic.

En especial, las ganancias llegan por el aumento de los acuerdos “jumbo”, fusiones cuyo monto es mayor a los 5 mil millones de dólares, que representan 43 por ciento de toda la actividad, la mayor proporción desde 1999.

William Vereker, director de banca de inversión para Europa, Medio Oriente y África de UBS, explica que “en un entorno donde los costos ya se redujeron y las compañías batallan para lograr el crecimiento, las fusiones y adquisiciones son la forma para lograr mayores ingresos. Los consejos y los ejecutivos confían cada día más y los accionistas los respaldan”.

Esto tiene a inversionistas como Zlotnikov cuestionando qué sucede desde que los márgenes de utilidad en casi todas las regiones están a niveles récord pero los rendimientos siguen bajos.

“Las corporaciones mejoraron la eficiencia con la que se manejan. Aún así, todavía me sorprende que un gran número de esos acuerdos se hacen para exprimir los gastos generales y reducir las inversiones. Realmente se hace por razones de costo, más que por alguna brillante visión de sinergias de crecimiento”, dice.

Por ejemplo, Royal Dutch Shell dijo que tiene planes de lograr un ahorro de costos de 2 mil 500 mdd en 2018 por la adquisición de su rival en producción de gas y petróleo GB Group que compró en 82 mil mdd, incluyendo deuda.

Nokia, el fabricante finlandés de equipo de redes, dijo que reducirá 900 millones de euros en costos para 2019 a través de la adquisición que hizo de la francesa Alcatel-Lucent por 15 mil 900 mdd.

Incluso Warren Buffett, el inversionista de valores más famoso del mundo, tuvo que defender su relación con el grupo brasileño de capital privado 3G en la reunión anual de Berkshire Hathaway el fin de semana pasado, después del último acuerdo juntos.

En esa transacción, Heinz, el grupo estadounidense de condimentos que controla Berkshire Hathaway, y 3G adquirieron al grupo estadounidense de alimentos Kraft para crear una compañía con un valor de más de 100 mil mmd incluyendo deuda.

Buffett y 3G dijeron que su objetivo es ahorrar mil 500 mdd de costos para finales de 2017, lo que llevó a un accionista de Berkshire de largo tiempo a decir que el agresivo plan de reducción de costos de Buffett y 3G le dio “acidez”.

Sin embargo, hay pocas señales de que la actividad de fusiones y adquisiciones se desacelerará pronto, especialmente en sectores como el farmacéutico y bienes de consumo donde los acuerdos se dan sin control.

“Hay una necesidad reprimida para las consolidaciones en un número de sectores, aprovechando el prolongado periodo de incertidumbre”, dice FX de Mallmann, co-director global de venta minorista y cuidados de salud de Goldman Sachs.

Pero a pesar de que la actividad de fusiones y adquisiciones aumenta, algunos la ven con escepticismo.

“Gran parte de las fusiones y adquisiciones se hacen como respuesta a la amenaza de no hacer nada”, dice Lawson.