Las empresas petroleras buscan reducir costos

Ante la caída del precio del crudo, ya que esta aparente crisis les da la oportunidad de reconfigurar sus organizaciones y reducir costos.
Las grandes empresas petroleras ya comenzaron a tomar medidas para tener una disciplina de capital más rígida.
Las grandes empresas petroleras ya comenzaron a tomar medidas para tener una disciplina de capital más rígida. (Reuters)

Nueva York

Dado que las empresas tienen que lidiar con las consecuencias del desplome del valor del crudo en los últimos nueve meses, algunos llegaron a una conclusión paradójica: tal vez están mejor cuando los precios están bajos que cuando están altos. Esta respuesta a la caída de 45% en el precio de su principal producto puede sonar ilusorio. El petróleo siempre ha sido un negocio para los optimistas, pero hay razones genuinas para que los líderes de grandes las petroleras internacionales como ExxonMobil, Total y BP se sientan optimistas con el panorama. El derrumbe del precio del crudo desató un esfuerzo concertado para que las petroleras vuelvan a configurar sus organizaciones, y restablezcan sus relaciones con proveedores y gobiernos.

Sobre todo, se encontró un nuevo vigor para reducir los costos de las empresas. Cuando los precios del petróleo estaban altos y crecían, la rentabilidad dejó de ser una prioridad para asegurar que el petróleo se mantuviera fluyendo. Eso ya no pasa más. “La industria buscaba barriles; ahora busca eficiencia”, dice Daniel Yergin, vicepresidente del grupo de investigación IHS.

Si el petróleo se recupera, digamos, a 80 dólares por barril, las compañías serán más rentables de lo que eran cuando el precio se encontraba a 110 dólares.
Incluso cuando el crudo estaba en sus niveles más altos, el rendimiento financiero de las grandes petroleras internacionales era poco impresionante. El rendimiento de capital promedio de las empresas petroleras más grandes de Europa y EU cayó de 21% en 2000, a 11% en 2013, incluso cuando el precio promedio de la referencia del crudo Brent aumentó de 29 dólares a 109 dólares el barril durante ese periodo. El aumento de costos compensó de más el aumento de los ingresos.

Bajo la presión de inversionistas insatisfechos, las grandes compañías se ajustaron para tener una disciplina de capital más rígida. Patrick Pouyanné, presidente ejecutivo de la petrolera francesa Total, dijo en la conferencia de la industria petrolera IHS CeraWeek en Houston: “Tenemos que tomar esto como un periodo de retos, como una oportunidad para limpiar nuestra industria”.

En el caso de Total, esto significa reducir el nivel de precios en el que los ingresos cubren los costos de 110 dólares a 70 dólares por barril. La forma más sencilla para que las petroleras reduzcan sus costos es pagarle menos a sus proveedores. Las grandes compañías instan a todos sus proveedores, les exigen la reducción de tarifas, y la presión sobre las empresas de servicios se refleja en enormes recortes de empleos, con 20 mil en Schlumberger; 10 mil 500 en Baker Hughes; y 9 mil en Halliburton.

Eldar Saetre, presidente ejecutivo de Statoil, dice que la compañía trabaja con sus proveedores para desarrollar equipos estandarizados para usarlos en el fondo del mar, que pueden ponerse en el fondo del océano como bloques modulares.

Otras compañías también “reciclan” proyectos, en la jerga de la industria: retrasarlos para una reevaluación y ver si pueden trabajar a un costo menor. El mes pasado BP ganó algunas de las aprobaciones regulatorias que necesita para revisar una versión de menor costo de su desarrollo planeado de Mad Dog 2 en el Golfo de México, una empresa conjunta con BHP Billiton y Chevron.

Asimismo, el gobierno británico anunció una fuerte reducción en los impuestos sobre las utilidades de gas y petróleo del Mar del Norte, con lo que se dio marcha atrás al incremento que se introdujo en 2011. El gobierno de Iraq dijo que planea revisar sus contratos con petroleras extranjeras para que los términos sean más atractivos. Habrá retrasos, que en algunos casos durarán años, antes de que los efectos de todos estos cambios funcionen totalmente. Tampoco durarán para siempre, dice Kaam Sahely del bufete legal Vinson & Elkins. “Puedes bloquear las tarifas por un periodo, y después, cuando se recupere el mercado se moverán lentamente”, dice.

Aún así, la oportunidad de aumentar las utilidades mientras el precio del petróleo se recupera es real, dicen los analistas y ejecutivos. “Estos costos menores pueden darle a las petroleras la oportunidad de recuperar los rendimientos más altos de los que disfrutaron hace 15 años, antes del aumento de precios de la última década”, dice Jaime Webster, también de IHS. La terapia de choque de los precios de petróleo más bajos puede resultar ser justo la terapia que la industria necesitaba.