Las inversiones en México acaloran las campañas en EU

Ford anunció que inyectará 1,600 millones de dólares en una planta nueva en México, y recibió críticas de un candidato electoral en EU.
En los World Headquarters (oficinas centrales) de Ford, en Michigan, la automotriz decidió seguir adelante con la inversión anunciada en México.
En los World Headquarters (oficinas centrales) de Ford, en Michigan, la automotriz decidió seguir adelante con la inversión anunciada en México. (Foto: Shutterstock)

El martes pasado Ford reinició la intensa controversia que hay en las elecciones de Estados Unidos (EU) sobre los efectos de los acuerdos del comercio bilateral cuando anunció que va a invertir 1,600 millones de dólares (mdd) en una nueva planta en México para construir coches pequeños.

Dennis Williams, presidente del sindicato United Auto Workers (UAW), que representa a los trabajadores de la compañía automotriz, inmediatamente criticó la decisión, y la llamó “una decepción y muy preocupante”.

Donald Trump, el puntero republicano que hace de las críticas al libre comercio -una parte clave de su plataforma de campaña-, a un día del anuncio de la automotriz y mientras hablaba frente a 10,000 personas en Bethpage, Long Island, dijo: “tenemos que traer empleos de regreso a este país”, y añadió que “debemos dejar de hacer terribles acuerdos comerciales”.

Después, llamó a la inversión “una transacción de deshonra absoluta. Nuestros deshonestos gobernantes y los intereses personales que los controlan se ríen en la cara de todos los americanos”, y añadió que “estas transacciones ridículas que matan al empleo no sucederán cuando yo sea presidente”.

Bernie Sanders, el demócrata que compite contra Hillary Clinton por la candidatura presidencial en EU y quien también toca el tema de libre comercio en su campaña, no hizo un comentario inmediato sobre el desarrollo.

En varias ocasiones, antes del anuncio de la automotriz, Trump ya dijo que si llega a ser presidente, va a exigir que Ford ubique más de su operación de fabricación en EU.

Trump y Sanders, del partido demócrata, critican con frecuencia a los administradores que cambian los puestos de trabajo de EU a México.

A finales de febrero Carrier, que manufactura aires acondicionados y calefacción, anunció que cerrará dos plantas en Indiana y eliminará 2,100 empleos en EU para 2019, ya que planea mudar su producción a Monterrey, México.

En los discursos de campaña de Trump con frecuencia menciona este anuncio y cuestiona el destino de los trabajadores de la planta cuyos puestos de trabajo se irán a Monterrey.

Ford dijo que “aumenta aún más la competitividad” al invertir en México. El país que desde hace tiempo es un lugar clave de fabricación para la industria automotriz de EU, donde puede tener una mayor rentabilidad al construir los vehículos económicos y compactos.

La decisión de Ford para ubicar su planta en México se da después de las negociaciones del año pasado con los trabajadores de UAW en EU donde ganaron grandes aumentos de sueldo. Los ejecutivos dijeron en privado antes de iniciar con las negociaciones que es posible que al aumentar los salarios en EU la compañía haga más inversiones en México que en EU.

Ford dijo que invertirá 1,600 millones de dólares en una nueva planta, en San Luis Potosí, y que esa planta va a crear 2,800 empleos directos para 2020. Más adelante anunciará qué tipo de vehículos se van a producir en esa planta. 

Williams dijo que la decisión de Ford es el último ejemplo de lo que está mal con el tratado comercial TLCAN y demuestra por qué el Acuerdo Transpacífico puede ser un “desastre” para los ciudadanos estadounidenses.

“Las empresas trabajan en los países de salarios bajos e importan de nuevo a Estados Unidos”, dijo, y añadió que “este es un sistema defectuoso que se tiene que arreglar”.

La decisión de Ford de construir una planta de vehículos pequeños en México refleja la tendencia que hay entre las automotrices de EU desde la recesión de 2008. Solo General Motors, el mayor fabricante automotriz de EU por ventas, intentó durante ese periodo construir autos pequeños en su planta de Lake Orion cerca de Detroit. Pero los bajos márgenes y la falta de demanda por este tipo de vehículos en EU los obligó a terminar la producción y hacer cambios para hoy producir el nuevo automóvil eléctrico Bolt.

Ford invirtió fuertemente en las plantas de EU que producen los vehículos utilitarios deportivos y las camionetas pick up de alta demanda, incluyendo su nueva pick up F-150 con carrocería de aluminio. La empresa dijo que invirtió 10,200 millones de dólares en las plantas de producción de EU tan solo en los últimos cinco años, en medio de la fuerte recuperación después de la recesión, y que contrató a 25,000 nuevos trabajadores en EU en este mismo periodo.

Con información adicional de RRHC en México.