Drones agrícolas

El mercado de vehículos aéreos no tripulados está por causar una verdadera revolución tecnológica, para adueñarse de un nuevo terreno: la agricultura
Actualmente, los vehículos aéreos no tripulados que se utilizan con fines comerciales se prohíben en EU, a menos de que cuenten con una exención especial que otorga la FA
Actualmente, los vehículos aéreos no tripulados que se utilizan con fines comerciales se prohíben en EU, a menos de que cuenten con una exención especial que otorga la FA (Foto: Cortesía)

USA

En mayo, Yamaha Motor se convirtió en la primera compañía que obtuvo el permiso para volar un drone para fumigar cultivos en EU. Era un vehículo que parecía un helicóptero y tenía el nombre de RMax. Este es el drone comercial más grande que hasta el momento ha obtenido la aprobación de la Administración Federal de Aviación de EU (FAA, por sus siglas en inglés), con un cuerpo de 2.7 metros de longitud, 1.1 metros de altura y un peso de 64 kilogramos.

Actualmente, los vehículos aéreos no tripulados que se utilizan con fines comerciales se prohíben en EU, a menos de que cuenten con una exención especial que otorga la FAA. Yamaha, que ya vende drones agrícolas en Japón, Corea del Sur y Australia, espera que la exención de la FAA para el RMax en Estados Unidos no sólo abra su mercado, sino también el de los países europeos.

“Nuestros drones funcionan bien para rociar pesticidas y fertilizantes en las pendientes, así que apuntamos a los viñedos de Napa Valley en EU, y Champagne, en Francia", dice Osamu Ishioka, gerente general senior de Yamaha.

Ya que Japón posee una población que envejece rápidamente, estos drones pueden ayudar a facilitar el trabajo agotador de los agricultores de arroz, de edad avanzada en el país.

Yasuyoshi Kasama, un agricultor de arroz y usuario del último drone de Yamaha (de nombre Fazer), dice que a él y sus padres les toma cerca de 10 días completar la siembra de arroz y rociar los pesticidas. Con el uso de un dron, les toma dos días.

Pero la inversión no es pequeña, Kasama gastó más de 200 mil dólares para comprar dos drones de Yamaha, pero dice que valen el precio cuando se toma en cuenta la cantidad de mano de obra y tiempo que se ahorra.

Con ingresos anuales de tan sólo 5 mil millones de yenes (41 millones de dólares), el negocio de drones fue una pequeña porción de las ventas totales del grupo Yamaha de 1.5 billones (millones de millones) de yenes el año pasado. Ahora la compañía espera que las ventas aumenten de los previstos 320 drones para este año a, por lo menos, 500 drones en 2020.

Los analistas dicen que el potencial para los drones agrícolas es enorme. Se espera que el mercado de drones comerciales alcance los mil 700 millones de dólares en 2025, de los cuales 350 millones de dólares se generarán por vehículos aéreos no tripulados que se centran en la agricultura, de acuerdo con el grupo de información, Lux Research.

En el ámbito de vehículos aéreos no tripulados que se orientan al consumo, DJI, el fabricante chino de “cuadricópteros” a control remoto, se convirtió en el líder en el mercado con su gama "Phantom" de drones que portan cámaras. 3D Robotics con sede en California, lanzó en abril su drone "Solo" para competir con el Phantom.

Una de las fortalezas de Yamaha es la experiencia en motores y su récord de seguridad, pero Ishioka dice: “Los drones más baratos utilizados en la agricultura plantearán una amenaza para nosotros. Por ahora, esperamos que no lleguen otros competidores, ya que la fumigación de cultivos es un nicho de mercado muy atractivo”.