EU cierra “la llave” de dólares a los bancos mexicanos

Las instituciones bancarias se ven en aprietos en la compensación de dólares, debido a las estrictas regulaciones estadounidenses
JP Morgan Chase cerró las cuentas de muchos negocios que operaban a lo largo de la frontera de México con Estados Unidos
JP Morgan Chase cerró las cuentas de muchos negocios que operaban a lo largo de la frontera de México con Estados Unidos (Foto: Shutterstock)

Todavía tambaleándose por un fuerte restricción regulatoria, los bancos mexicanos dicen que la iniciativa de Estados Unidos dañó actividades legítimas, como el negocio de compensación de dólares, y llevó al lavado de dinero a ser más subterráneo.

Antes de la crisis financiera de 2008, los bancos mexicanos tenían un gran problema: demasiados dólares. El turismo y los negocios en las regiones de la frontera norte cerca de Estados Unidos, así como las remesas, llevaron a un flujo de billetes verdes a México. Esto inundó al país de dólares -un enorme superávit de 14 mil millones de dólares (mdd) en billetes estadounidenses- que se tuvieron que devolver a la Reserva Federal de Estados Unidos.

Pero el problema más grande era que México, hogar de algunos de los cárteles del narcotráfico más letales del mundo, ganaba más dólares por medio de actividades ilícitas que por actividades legales. De acuerdo con un banquero, quien solicitó no ser identificado, el comercio, el turismo y las remesas llevaron entre 4 mil y 8 mil mdd al año, lo que dejó sin conocer el paradero de cerca de 10 mil mdd, que se lavaban a través de los bancos mexicanos cada año.

Ahora los bancos de México tienen un tipo diferente de obstáculo: una ofensiva de EU contra el lavado de dinero los volvió demasiado tóxicos para muchos bancos internacionales, que eliminaron o frenaron sus servicios en México. Esto significa que algunas instituciones financieras al sur del Río Bravo luchan por encontrar bancos que les proporcionen el servicio vital de convertir los pesos a dólares para el procesamiento de pagos, conocido como compensación de dólares.

“La situación es realmente, muy crítica (para algunos bancos)”, dice el alto ejecutivo bancario. “Es ridículo que entre socios comerciales importantes ellos no permiten la libre circulación”.

Los bancos globales empiezan a tener dudas por el entorno regulatorio más duro. El escrutinio para las operaciones mexicanas de los grandes bancos -y los bancos locales de México- se intensificó después de la sanción por mil 900 mdd que le impuso Estados Unidos al banco HSBC en 2012 por el presunto lavado de dinero a cárteles de la droga y por violar las sanciones.

Desde entonces, las principales instituciones financieras redujeron o cerraron sus operaciones en México por considerarlas demasiado riesgosas.

Lazos estadounidenses

El predominio del dólar estadounidense en el sistema financiero mundial hace que las compensaciones sean una necesidad crucial para que cualquier empresa realice los pagos de préstamos, transfiera dinero o participe en otro tipo de transacciones financieras. El acceso a la compensación de dólares es especialmente importante para México dado que EU es su mayor socio comercial.

“Es absurdo que nos integramos comercial e industrialmente… pero en la banca es ‘Houston, tenemos un problema’”, dice un presidente de un banco mexicano, quien le da seguimiento a los esfuerzos de los gobiernos y bancos en ambos lados de la frontera para arreglar el problema.

Los bancos mundiales abandonaron gran parte de sus actividades de compensación y manejo de remesas en México. Si ellos no hubieran dejado esos servicios, algunos bancos mexicanos tendrían que lidiar con lo que consideran “restricciones absurdas en las operaciones” por bancos como Wells Fargo, JPMorgan, Citi, Bank of America y Deutsche Bank, dice.

“Se trata de un riesgo extremo, la posibilidad de cometer algún error”, dice un funcionario bancario de Estados Unidos. “Hay tolerancia cero, así que no vale la pena. Muchos bancos mexicanos se frustran porque pierden acceso al sistema bancario estadounidense”.

Muchos bancos en México son parte de grupos internacionales por lo que los servicios de compensación no son un problema para ellos. Son los pequeños bancos nacionales, algunos de los cuales manejan las cuentas de individuos de bajos ingresos, los que resultaron más perjudicados. Instituciones como Monex, Sí Banco y Banco Azteca no tienen la capacidad de compensar dólares por sí mismos y necesitan a los bancos globales para ese servicio. De acuerdo con fuentes de la industria, más de 50 cuentas de corresponsales que se encontraban en bancos mexicanos se cerraron en los últimos cinco años por una docena de bancos estadounidenses.

La ofensiva contra el lavado de dinero no necesariamente redujo la práctica, sino que simplemente hizo que el dinero se volviera más subterráneo. Los hasta 10 mil mdd de dinero ilícito que solía fluir a través del sistema sigue su marcha a EU, dice el alto banquero mexicano: “Simplemente ya no está en el radar”.

El dinero del ‘narco’

La presión empezó en 2012 cuando el Senado de Estados Unidos dio a conocer un feroz informe sobre el presunto papel que tuvo HSBC en el lavado de dinero del narcotráfico en México. El informe también acusó a su regulador federal, la Oficina del Contralor de la Moneda de EU, de tolerar durante varios años los débiles protocolos del banco contra el lavado de dinero. A finales de ese año, HSBC recibió una multa de mil 900 mdd, la multa más grande en la historia bancaria hasta ese momento.

Este año, Citigroup informó que varias autoridades estatales y federales investigan a Banamex USA, que tiene relación con su unidad mexicana, Banamex, y ofrece servicios a clientes en Estados Unidos y México. La Oficina del Fiscal de EU en Massachusetts y la Corporación Federal de Seguro de Depósitos emitieron citaciones a Banamex USA el año pasado donde se le cuestionaba sobre el lavado de dinero.

El caso de HSBC ayudó a crear “una paranoia de sanciones por parte de las autoridades de EU”, dice el banquero mexicano de alto nivel, lo que llevó a una “forma brutal de eliminación de riesgo… y a la negativa de realizar las operaciones que los bancos mexicanos hicieron con los bancos estadounidenses durante décadas”.

“Teniendo en cuenta las recientes multas, dada la dificultad de realmente conocer a tu cliente cuando estás en la frontera, es difícil decir que los grandes bancos reaccionan de forma exagerada dado el entorno regulatorio”, dice Peter Skinner, ex fiscal federal que trabajó en casos de lavado de dinero. “El riesgo es que en lugar de tener bancos con esfuerzos robustos de cumplimiento para que tomen este dinero, ahora puede pasar a bancos que no los tienen”.

Las operaciones en México se ven particularmente vulnerables porque es difícil para un banco de compensación saber de dónde provienen los fondos de determinada transacción, y este tipo de servicios no produce mucha utilidad. El problema se resolverá, dijo el presidente de un banco mexicano, “cuando los bancos mexicanos sean tan estrictos como los estadounidenses en estos temas… no sólo es ‘conoce a tu cliente’, es conoce al cliente de tu cliente”.

Por ahora, las transacciones de compensación de dólares atraen más atención de los reguladores y los inspectores bancarios, lo que lleva a muchos bancos globales a concluir que no vale la pena el riesgo de ofrecer ciertos servicios en México.

Rumbo a las salidas

JP Morgan Chase es uno de los que tuvieron una de las respuestas más profundas. El banco cerró las cuentas de muchos negocios que operaban a lo largo de la frontera de México con Estados Unidos, y también cerró cuentas de funcionarios no estadounidenses actuales y anteriores. Como era de esperar, esta decisión fue muy impopular entre muchos clientes.

Los bancos mexicanos locales se vieron obligados a buscar socios de compensación alternos, principalmente en Europa. El jefe de un banco mexicano dice que escuchó que algunas operaciones se enviaron a través de Panamá porque allá se utilizan los dólares estadounidenses.

Algunos bancos estadounidenses, incluyendo Fifth Third Cincinnati y CBW Bank, tenían un nicho de servicios de compensación en México que frenaron. Por ejemplo, Fifth Third ya no realiza las compensaciones para Azteca.

“Es justo decir que no hacemos negocios con tantos bancos (mexicanos) como lo solíamos hacer”, dice un portavoz de Fifth Third. “El entorno regulatorio es un factor. Se incluye en las consideraciones”.

Los funcionarios de bancos en México dicen que la situación mejoró a medida de que las compañías en ambos lados de la frontera aprendieron a operar bajo el entorno legal, aunque la presencia de docenas de reguladores bancarios en EU hizo que el tema sea muy complejo. Los requerimientos de cumplimiento más onerosos también aumentaron los costos.

¿Y las remesas?

La ofensiva afecta también a los mexicanos promedio. Aunque los grandes bancos se quejaron más fuerte sobre el problema de la “compensación de dólares”, también tiene un impacto en los población promedio.

Muchas personas que reciben dólares de miembros de su familia que trabajan en EU encontraron la labor de convertir las divisas en algo mucho más complicado. Alrededor de 22 mil mdd de remesas ingresaron a México en 2013, la mayor parte de ellas provenientes de miembros de la familia que viven en EU, según un informe del Banco Mundial de 2014.

José Manuel Ripa Wehber, vicepresidente de Centros Cambiarios Asociados, una asociación de casas de cambio que se ubica en la ciudad fronteriza de Tijuana, dice que las casas de cambio y los bancos en la frontera de EU enfrentan graves problemas, ya que los bancos se niegan a recibir dólares para depósitos a pesar de que cuentan con la autorización.

“Creo que tienen más temor de los bancos estadounidenses que de cualquier otra cosa”, dice Ripa Wehber. “Así que las personas simplemente cruzan la frontera, no sólo para comprar cosas sino ahora para cambiar dinero también. Incluso un vendedor de tacos aquí maneja dólares”.

Agrega: “Sólo porque los bancos deciden no aceptar dólares no significa que no se exporten. ¿Prevenimos el lavado de dinero? No lo creo”.

Los servicios de transferencia de dinero incluyendo a Western Union, el participante más grande del sector, también enfrentan un mayor escrutinio. El año pasado, el fiscal general de Arizona le solicitó que proporcionara información a las autoridades y también su cooperación para un análisis de datos conjuntos para combatir el lavado de dinero en la región.

Western Union también tuvo que pagar una multa de 94 mdd por sus programas inadecuados de cumplimiento contra el lavado de dinero. “Western Union toma muy en serio sus responsabilidades regulatorias y de cumplimiento”, dijo un vocero de la compañía.