A los diamantes se les apaga el brillo

El exceso de oferta y las turbulencias de la industria han provocado el cierre de minas, y fricciones entre las grandes mineras y algunos clientes.
Los analistas de la industria creen que seguirán los problemas en 2016 por una sobreoferta y un mercado débil.
Los analistas de la industria creen que seguirán los problemas en 2016 por una sobreoferta y un mercado débil. (Foto: Shutterstock)

Apenas hace ocho años, De Beers celebraba la apertura de Snap Lake, un proyecto emblemático para el productor de diamantes.

La mina de diamantes en los remotos territorios del noroeste de Canadá fue el primer proyecto de De Beers fuera de su centro en África, y la primer mina de diamantes totalmente subterránea en el país. Para finales de 2014, se habían gastado 2,200 millones de dólares (mdd) en desarrollo y operaciones.

Sin embargo, en la actualidad no se produce un solo diamante de Snap Lake, que se cerró como respuesta de De Beers a una de las peores caídas en el mercado de diamantes en años.

Este año, De Beers evaluará si la mina tiene un futuro viable. En 2014, la mina producía anualmente 1.2 millones de quilates de diamantes. El cierre temporal resume los problemas que enfrentó la industria del diamante durante 2015, cuando aceleró la crisis y tuvo como consecuencia el sufrimiento financiero de los mineros, los distribuidores y los minoristas.

La industria se enfrentó a “una tormenta perfecta de problemas” en 2015, dijo Philippe Mellier, director ejecutivo de De Beers.

Hoy el optimismo es cauteloso, pero muchos analistas de la industria creen que el sector puede enfrentar momentos difíciles y que el impacto del aumento de la oferta y la débil demanda todavía se siente en el mercado. “Los altos niveles de inventarios de diamantes en bruto y los mercados finales débiles van a inhibir cualquier recuperación de los precios de los diamantes en bruto durante 12 meses”, dicen los analistas de Liberum.

Hay cierto grado de consenso en el diagnóstico de lo que salió mal en la industria en los últimos 18 meses. La oferta de proyectos como Snap Lake y otras nuevas minas crecieron durante seis o siete años. Lo absorbió el midstream (almacenamiento, procesamiento y distribución) del comercio de diamantes -los pulidores y distribuidores- con la ayuda de un financiamiento barato disponible.

“Los fabricantes y los participantes de los canales construyeron importantes inventarios especulativos, apoyados por el financiamiento de bajo costo y la creencia generalizada en la industria de que pueden aumentar los precios de los diamantes en bruto”, dicen los analistas de Citi, el banco de inversión. “Cuando los precios empezaron a caer en 2015, en medio del menor crecimiento en la demanda, en especial en Asia, y se redujo el financiamiento cuando un importante banco redujo su exposición, se puso en marcha un pronunciado ciclo de liquidación de existencias”.

El periodo consiguiente de “indigestión de inventarios” condujo a una demanda menor de la extracción de diamantes en bruto. En De Beers, los precios cayeron 15% en 2015, contribuyendo a la presión sobre las minas como Snap Lake. De Beers también cerró su mina más pequeña de Damtshaa en Botswana.

La agitación de la industria durante el año pasado muestra una gran diferencia entre el mercado actual de diamantes y la situación que había hace dos décadas, cuando De Beers tenía el monopolio de la oferta y podía controlar los precios.

Durante la caída en 2015, redujeron las ventas para tratar de manejar la oferta tanto De Beers, propiedad de Anglo American, y su principal rival, Alrosa de Rusia, la mayor compañía minera por volumen. Liberum estima que entre los dos acumularon 20 millones de quilates de inventario de diamantes en bruto durante los últimos 18 meses, en comparación con el mercado anual de 135 millones de quilates.

En la actualidad, el par controla menos de la mitad de la oferta de diamantes, de acuerdo con Citi, así que su capacidad de influencia sobre el mercado es limitada. Las compañías mineras como Rio Tinto, Petra Diamonds y Dominion Diamond tienen una fuerza mayor de la que tenían hace cuatro años.

No obstante el cierre de Snap Lake, De Beer se prepara para abrir este año una nueva mina en Canadá, Gahcho Kue. A Meiller le consuela el hecho de que si bien los mercados emergentes siguen frágiles, el mercado más grande y maduro del mundo -EU- se mantiene optimista.

“Hemos visto que el romance de los consumidores estadunidenses con los diamantes es cada vez mayor”, dijo en un discurso este mes. “A medida que la industria empieza a aumentar nuevamente su inversión en publicidad, hay una excelente oportunidad para recuperar una parte de la cartera de otros productos de lujo”.