Michael Dell: El “nerd” que reinventó el negocio de los gadgets

Adquirió la empresa de almacenamiento EMC por 63 mil millones de dólares. Regresa a Wall Street muy a su estilo.
“Dell sabe cómo ganar dinero de cosas en las que ni siquiera sabes que puedes ganar dinero”, Michael Dell
“Dell sabe cómo ganar dinero de cosas en las que ni siquiera sabes que puedes ganar dinero”, Michael Dell (Foto: Cortesía Dell)

Cuando Michael Dell condujo hacia la universidad su primer día de clases en 1983, guardó tres computadoras en el asiento trasero de su BMW. Pero no era la tecnología lo que le atraía de esos gadgets, era la forma como podía hacer dinero, al mejorar las máquinas a mano y venderlas por más dinero del que pagó por ellas. Un año más tarde, Dell abandonó la universidad y empezó a vender computadoras de tiempo completo. A los 19 años utilizó sus ganancias para registrar su compañía. Así nació Dell Computer Corporation.

Ahora quedó expuesto de nuevo el instinto de Dell para los acuerdos. Su compra en 63 mil millones de dólares (mdd) por la compañía de almacenamiento EMC es la adquisición más grande en la historia de la tecnología. Con una acumulación de deuda barata, una inteligente estructura financiera y un olfato para el valor en una tecnología antigua y por la que la mayoría de los inversionistas en el mercado de valores ya no se interesa, mostró su pasión intacta para desdeñar los convencionalismos.

“Michael es una persona que se enfoca en los procesos y es un pensador muy lógico”, dice Pat Moorhead, analista de la industria con sede en Austin, donde Dell ubicó su compañía después de abandonar la Universidad de Texas. “Dell sabe cómo ganar dinero de cosas en las que ni siquiera sabes que puedes ganar dinero”.

El resurgimiento de Dell es testimonio de una determinación y disposición a seguir sus propias estrellas. Hace una década entregó el control a un administrador profesional, pero tomó de nuevo el mando cuando la empresa empezó a tambalearse. No volvió a dejar el control de nuevo.

La perseverancia rindió frutos. En combinación con la empresa de computadoras personales que lleva su nombre y que hizo privada hace dos años, el texano de 50 años de edad se quedó con una participación personal de 70% en una de las empresas de tecnología de la información más grandes del mundo. Ahora casado y con cuatro hijos -conoció a su esposa Susan en una cita a ciegas en la década de 1980- Dell, cuya fortuna neta la revista Forbes calcula en 19 mil 500 mdd, también tiene una fundación a su nombre y el de su esposa, que se centra en la salud y la educación.

Los que lo conocen dicen que la pasión de Dell siempre fueron los negocios. Otros empresarios y desertores universitarios que le dieron forma a la era de las computadoras personales, como Bill Gates y Steve Jobs, tal vez se inspiraron en la ingeniería o el diseño. Pero las innovaciones de Dell siempre fueron sobre encontrar la mejor manera de hacer y vender.

Su primer modelo de negocio involucró la venta de computadoras personales de acuerdo con las especificaciones de los clientes a los que que se les vendían directamente vía telefónica o por fax. Cuando aprovechó el internet en la década de 1990, puso de cabeza la industria de las computadoras personales. Con poco inventario y sin tiendas caras, los costos eran bajos y el negocio generó mucho efectivo.

Para el momento en que la compañía cumplió dos años, generaba 60 mdd al año, y Dell se debatía si debía cotizar en bolsa. Reunió asesores para un retiro estratégico. Una de las personas que invitó fue Esther Dyson, inversora de tecnología y periodista. “Era un ‘nerd’ de los negocios. No intentaba escribir un código, intentaba diseñar el negocio”. Incluso entonces, agrega, Dell mostró “esa misma tenacidad que sin duda puedes ver que juga ahora una y otra vez. No da un giro sin tener cuidado”.

Pero dio un giro hacia la infraestructura de tecnología de la información corporativa. Dell incluso sondeó a los compradores de su negocio de computadoras personales para financiar la compra de EMC, según una persona familiarizada con las negociaciones.

Dell hizo pública su compañía a los 23 años, dos años más joven que Jobs cuando realizó la oferta pública inicial de Apple. Pero aunque era una de las favoritas del mercado de valores de la década de los 90, Dell no siempre hizo amigos en Wall Street.

A principios de esta década, se convirtió en un destacado crítico de lo que consideraba el ethos cortoplacista de los mercados de valores, lo que llevó a una pelea de alto perfil para volver privada a Dell en 2013. Solo como empresa privada, afirmó, Dell podía invertir y crecer.

No hubo distanciamiento alguno de los lados. Los críticos, liderados por el inversor activista Carl Icahn, lo acusó de comprar barata su compañía. Dell desdeñó las molestias de cotizar en bolsa. “Todas las actividades que requiere una empresa pública consumen 20% del tiempo y la atención del CEO”, escribió en 2014 en una publicación en LinkedIn. “Y francamente era el 20% más molesto”.

Dell todavía tiene seguidores. “Es un empresario de una startup: dirigió éxitosamente una gran compañía. Mucha gente no puede hacer esa transición”, dice Jamie Dimon, director de JPMorgan, quien ayudó a lanzar una oferta a la junta de consejo de EMC.

Aún así, la visión de negocios de Dell tiene limitaciones. Cuando se le preguntó a finales de los años 90 qué haría si le pidieran manejar Apple, que estaba en problemas, declaró: “La cerraría y le regresaría el dinero a los accionistas”.

Con su compra de EMC, Dell inició una fórmula de negocios que se adapta a su estilo personal. Su holding regresa a Wall Street al emitir una nueva clase de tracking stocks(acciones con dividendos vinculados a una parte de la compañía), una medida que va a requerir informes trimestrales. Pero la mayor parte de los intereses de negocios para Dell quedarán aislados en una filial privada.

Parece un compromiso apropiado para un empresario que demostró tener una gran capacidad para usar los mercados financieros a su favor, mientras mantiene la libertad para hacer las cosas a su manera.