¿Cómo aplicar a una maestría?

No solo hay que escoger la escuela que te gusta, también pasar exámenes, escribir ensayos y conseguir cartas de recomendación.
Una estrategia recomendable es tener un rango de escuelas con diferentes niveles de oportunidad de acceso.
Una estrategia recomendable es tener un rango de escuelas con diferentes niveles de oportunidad de acceso. (Ilustración: Shutterstock)

Aplicar para una reconocida escuela de negocios es difícil. El nivel de competencia es duro. El proceso de aplicación puede tardar desde unos cuantos meses hasta dos años, dependiendo del aspirante, pero los candidatos tienen que hacer mucho trabajo preliminar, el cual puede ser estresante y consumir mucho tiempo.

Los aspirantes deben considerar cuáles escuelas que les gustan, las materias que quieren llevar, qué cultura y qué oportunidades ofrecen, así como hacer el examen Graduate Management Admission Test (GMAT) o el Graduate Record Examination (GRE). Además, se piden cartas de recomendación y escribir algunos ensayos.

Abre las opciones

Entrar a una escuela reconocida “es parecido a ganar la lotería”, dice Chioma Isiadinso, presidenta ejecutiva de Expartus, y consultora de matriculaciones, y autora de The Best Business Schools’ Admissions Secrets (Los secretos de las admisiones de las mejores escuelas de negocios).

Agrega que las tasas de aceptación pueden ser tan bajas como de 6% en Stanford y 12% en la Escuela de Negocios de Harvard. Muchos programas admiten menos de 20%.

Isiadinso recomienda “abrir suficientemente las opciones para garantizar el éxito de la admi­sión. Los aspirantes pueden tener escuelas objetivo con diferentes niveles de admisión para tener mayores oportunidades de garantizar el ingreso”.

Dawna Levenson, directora de admisiones de MBA del MIT Sloan señala la importancia de una investigación a fondo, visitas y seminarios en línea. “Algunas escuelas se sentirán mejor que otras”, dice.

Tiempos de prueba

Uno de los aspectos más importantes de una solicitud es el GMAT.

Benoit Banchereau, director de comunica­ciones, desarrollo y admisiones de HEC Paris, dice que el GMAT es un buen indicador de qué tan exitoso puede ser un estudiante en una maestría “pero es mucho más que eso”.

“Seamos honestos, la prueba es difícil. Si quieres tener éxito, tienes que trabajar en el estudio”. Dice que las preguntas difíciles, junto con el estricto límite de tiempo demuestran más cosas que sólo la capacidad de razonamiento. “Nos muestran lo bien que puede responder la persona en situaciones de estrés y administrar su tiempo. Estas habilidades son vitales en un programa de MBA y más allá”.

Isiadinso dice que los aspirantes tienen que hacer todo lo que puedan para preparar el examen. El autoestudio es una forma, pero los solicitantes que tienen calificaciones por debajo del promedio -las mejores escuelas buscan un promedio de cerca de 700- pueden tomar un curso de preparación de la prueba o contratar un tutor privado.

Ensayos y cuestionarios

Además del GMAT, algunos solicitan respon­der preguntas que cubren una amplia gama de temas. También ensayos, por ejemplo, Stanford exige dos ensayos, mientras que Harvard pide uno y Columbia tres.

Los ensayos sirven para diferenciarse, pero deben de asegurarse de que presente su verdadera perso­nalidad. Levenson sugiere pedirle a dos personas que lean sus ensayos para que evalúen si “realmen­te son ellos”. “La solicitud y la entrevista son para que una escuela te conozca y logres conocerlos”.

Idioma y liderazgo

Para quienes el inglés no es su primera lengua, se requieren exámenes extra. “En Warwick, una de las barreras más grandes para los estudiantes extranjeros es el inglés”, dice Colley.

Banchereau dice que los exámenes garantizan “que cada candidato tiene la agilidad intelectual para participar completamente en los debates en clase”. Pero agrega que un GMAT alto y unas buenas calificaciones en los exámenes de inglés no son suficientes. “Nos fijamos en una variedad de criterios adicionales para evaluar el éxito de un candidato en el programa, incluyendo el desempeño académico previo, los logros profesionales, la exposición internacional y el potencial de liderazgo”.

Referencias y la propuesta única de ventas

Las cartas de recomendación también pueden ser relevantes, así que las tienen que dar personas que están familiarizadas con los logros del can­didato. Vale la pena recordar que las escuelas de negocios quieren líderes y cuanto antes puedas demostrar esto, mejor.

Las escuelas de negocios también valoran la diversidad, dice Isiadinso. “Conoce cuál es tu propuesta única de ventas. Puedes tener 10 banqueros de inversión que hacen los mismos tipos de acuerdos, pero las escuelas solo van a aceptar a un par que demuestren cómo pueden agregar valor”, dice.

Colley dice que es importante tener una mente abierta. “Tendrás las habilidades, pero también las tienen los demás. Tienes que estar listo para actuar como una esponja y absorber lo más que puedas. Nunca más pasarás un año tan intenso con personas de tantos países, de tantos sectores y de tantas profesiones”.