El Papa, la ecología y los negocios

Por primera vez, un Sumo Pontífice hace una fuerte crítica a líderes empresariales y políticos de los países más ricos por no hacer un esfuerzo conjunto para combatir el cambio climático
Estados Unidos instó con más fuerza al Vaticano a criticar la participación de Rusia en el conflicto de Ucrania.
Estados Unidos instó con más fuerza al Vaticano a criticar la participación de Rusia en el conflicto de Ucrania. (Foto: Reuters)

El papa Francisco criticó a las empresas multinacionales y al consumo excesivo por amenazar al medio ambiente; al mismo tiempo, el Vaticano realizó un llamado para una mayor acción mundial que ayude a combatir el cambio climático.

En una crítica que se extiende a casi 200 páginas, el popular pontífice argentino de 78 años criticó a los líderes empresariales y a los políticos de los países ricos en su encíclica que puede llegar a definir su tiempo al frente de la Iglesia Católica.

El documento llamado “Laudato Si”, plantea una nueva estructura económica que haría que fuera más difícil para las grandes compañías de combustibles fósiles, los productores agrícolas y los grupos industriales dañar el medio ambiente en su búsqueda de utilidades.

“La idea de un crecimiento infinito o ilimitado, que resulta ser tan atractivo para los economistas, los financieros y los expertos en tecnología…se basa en la mentira de que hay un suministro ilimitado de los bienes de la Tierra, y esto lleva a que se exprima al planeta más allá de su límite”, escribió el papa Francisco. En un tuit del jueves, agregó: “Existe la necesidad de buscar otras formas de entender la economía y el progreso”.

Mientras tanto, agregó que “el enorme consumo por parte de algunos países ricos tiene repercusiones en las zonas más pobres del mundo, especialmente en África, donde un aumento en la temperatura, junto con una sequía, demostró ser algo devastador para la agricultura”, agregó.

El momento de la encíclica, la forma más elevada de la enseñanza papal, busca estimular a los negociadores del clima mundial para que lleguen a un acuerdo en París a finales de este año para reducir las emisiones de carbono.

Barack Obama le dio la bienvenida a la intervención del papa, y dijo que espera que todos los líderes del mundo “reflexionen sobre el llamado del papa a unirse para cuidar nuestro hogar común” mientras se preparan para las pláticas de París.

“Todo el mundo, ya sea religioso o secular, puede y debe responder a este llamamiento para una atrevida acción urgente”, dijo Kumi Naidoo, director ejecutivo internacional de Greenpeace.

Christiana Figueres, la más alta funcionaria del clima de la ONU, dijo que la intervención del papa “debe guiar al mundo hacia un acuerdo climático universal de París que sea fuerte y duradero”. Pero los países desarrollados de Europa y EU pueden estar molestos por las palabras del papa donde los critican en un momento en que se le pide a las grandes economías emergentes tener mayores tasas de crecimiento para asumir una carga mayor -y el costo- en la lucha contra el cambio climático.

La reacción de las empresas fue bastante callada después de la publicación del texto. Pero el papa exigió una introspección significativa en las salas de juntas de todo el mundo, algo acorde con un recelo bastante consistente e incluso el desprecio hacia el capitalismo entre sus predecesores en el Vaticano.

No sólo el papa acusó a las empresas de saquear los recursos sino que se dirigió a los grupos de medios y de tecnología por desconectar a la gente de la naturaleza, y criticó al consumo excesivo por generar desperdicio. Es más, llamó a la gente a utilizar los boicots para transformar el comportamiento corporativo.

“Cuando la presión social afecta sus ingresos, las empresas tienen la claridad para encontrar formas diferentes para producir”,  escribió el papa.

Carolyn Woo, directora ejecutiva y presidenta de Catholic Relief Services y ex decana de la Escuela de Negocios Mendoza de la Universidad de Notre-Dame, dijo a los periodistas que el mensaje del papa para el mundo corporativo no es negativo, y que reconoce su capacidad para “hacer lo correcto”.

“Es (un mensaje) profundamente esperanzador ya que ve el potencial de las empresas como una fuerza para el bien cuyas acciones pueden servir para ayudar a mitigar y detener los graves efectos catastróficos, irreversibles, que se acumulan del cambio climático que impulsan las acciones del ser humano”, dijo.

Encíclicas papales anteriores, desde el llamado de León XIII para una mayor justicia social durante la revolución industrial, hasta la exhortación de Juan XXIII para el desarme nuclear durante la guerra fría, tuvieron un impacto profundo en todo el planeta, pero no siempre resultan en progresos inmediatos y específicos en las políticas mundiales.

Los políticos conservadores de EU se oponen a una legislación sobre el cambio climático y renegaron del mensaje político de la encíclica; Jeb Bush, el ex gobernador de Florida, contendiente republicano para la presidencia de EU y que profesa la fe católica, dijo que no tomará las sugerencias sobre políticas económicas de un papa.

Pero Ernest Moniz, secretario de Energía de EU, dijo que la encíclica es un “hito importante” para el debate sobre el cambio climático. “El papa Francisco debe inspirar a todos los países a redoblar el despliegue de tecnologías de energía limpia y la eficiencia de energía, y encontrar la voluntad internacional para reducir significativamente las emisiones globales de la contaminación que retiene el calor”, dijo Moniz.

Información adicional de Pilita Clark y Ed Crooks