Bonos samurai, los guerreros de los bancos europeos

Ante la crisis griega que paraliza los mercados de capitales, los bancos europeos emiten bonos con denominación en yenes para aprovechar la demanda de los inversionistas japoneses
Los bonos samurai son conservadores y se consideran muy estables
Los bonos samurai son conservadores y se consideran muy estables (Foto: Shutterstock )

Hasta finales de junio los bancos europeos emitieron 16 bonos samurai, con lo que recaudaron 6 mil 800 millones de dólares (mdd), según datos proporcionados por Dealogic. Nueve de los 10 mayores acuerdos de este año se dieron desde mediados de mayo, a medida que aumentaba la incertidumbre sobre el futuro de Grecia como miembro de la zona euro.

El banco francés BPCE se convirtió en el último emisor europeo que fija su mirada en oriente, y emitió bonos no garantizados por 62 mil 800 millones de yenes. Siguió el ejemplo de Lloyds, Crédit Agricole, ING y Société Générale, que en junio emitieron bonos samurai.

El entusiasmo para la emisión de bonos con denominación en yenes se presenta cuando los mercados primarios de capitales europeos se paralizaron, con la incertidumbre que se deriva por Grecia, y la fuerte volatilidad del bund alemán a 10 años, que frecuentemente hace imposible las nuevas emisiones.

“Por el momento, el mercado con denominación en euros es un mercado difícil para realizar emisiones” dijo Benedict Nielsen, director de mercados de deuda para EMEA (Europa, Medio Oriente y África) de Nomura. “En el mercado samurai, hay una diferente base de inversores, así que hay más probabilidad de que los inversionistas estén dispuestos a participar”, agregó.

Los bancos europeos emitieron poco menos de 16 mil millones de dólares en bonos samurai en 2014, la mayor cantidad desde 2007. Este año, las emisiones iniciaron de forma lenta, pero se aceleraron rápidamente en las últimas semanas.

“Si estableces tu nombre en varios mercados, entonces el mercado de un día se cierra para ti, tienes la capacidad de regresar”, dijo Sébastien Domanico, director global de apertura de instituciones financieras de Société Générale.

El aumento de emisiones de bonos samurai por parte de los bancos, llega a medida que los inversionistas japoneses -en especial los bancos regionales del país- se vuelven más receptivos a los nombres europeos.

“Son muy conservadores y consideran estos activos como muy estables”, dice Yusuke Ueda, jefe de estrategia de crédito para Japón de Bank of America Merrill Lynch. “Por supuesto, no todos los bancos regionales quieren exponerse, pero algunos de ellos son bastante agresivos y en realidad están a la espera de nuevas emisiones”.

Añadió que el enfoque de los europeos en la emisión de bonos samurai se vincula al riesgo de volatilidad de Europa. “La exposición total de los bancos (europeos) a la deuda pública de Grecia es muy baja, pero la situación en sí misma puede llevar a una posible volatilidad y cambios grandes y repentinos en las tasas y los diferenciales”, dijo.

Dos bancos japoneses regionales por separado, cuyos representantes solicitaron el anonimato, confirmaron que son “compradores activos” de las emisiones recientes de bonos samurai. Los dos dijeron que sabían de competidores regionales que empezaron a probar el mercado samurai por primera vez este año.

Los bancos europeos también empezaron a vender bonos samurai Tier II (de nivel 2) que cumplen con las nuevas regulaciones bancarias de Basilea III. Estos bonos presentan más riesgo para los inversionistas que muchas otras formas de deuda bancaria, y cuentan para el capital Tier II (la medida de fortaleza) del banco. Rabobank emitió el primer bono samurai de este tipo en diciembre del año pasado. Nomura estima que el mercado samurai Tier II llegue a un billón (un millón de millones) de yenes este año.