Arista Networks aprende de sus errores

Arista, fabricante de equipos de red para centros de datos de alta capacidad, nació en un terrible momento pero tras 12 años encontró un nicho en la nube.
Los empresarios Andy Bechtolsheim y Jayshree Ullal trabajaron en Cisco antes de unir fuerzas en Arista.
Los empresarios Andy Bechtolsheim y Jayshree Ullal trabajaron en Cisco antes de unir fuerzas en Arista. (Foto: Cortesía)

Arista Networks se concibió en 2004, la idea de la compañía se inspiró, en parte, en Google, dice su fundador Andy Bechtolsheim. La “computación en la nube” todavía no se convertía en una palabra de moda en la industria de tecnología, pero las necesidades de las compañías de investigación convencieron a Bechtolsheim, un veterano de ingeniería de Silicon Valley, de que una arquitectura de computación estaba a punto de surgir, lo que creaba una nueva gama de startups.

Si bien Arista estaba lista, el mercado en la nube estaba en etapa de infancia, así que la compañía fijó la mira en los bancos que requerían de operaciones de alta velocidad. Su primer cliente fue Lehman Brothers, el banco de inversión que se desplomó casi inmediatamente, lo que marcó un punto bajo en la crisis financiera de 2008, y uno de los primeros trabajos de Arista resultó ser recuperar el equipo de un cliente en bancarrota.

“Fuimos pacientes, no construimos una compañía con respaldo de capital de riesgo y la vendimos pronto, nos tomó cinco años construir el producto”, dice Jayshree Ullal, presidenta y directora ejecutiva de Arista. “El mercado no se movió como esperábamos”.

Además de la paciencia, que llevó a Ullal y Bechtolsheim a que los nombraran Emprendedores del Año de EU de EY a finales de 2015, el surgimiento de Arista le debe mucho al enfoque, experiencia y disposición para apostar en contra de la moda de tecnología.

Fue un comienzo desalentador. En ese momento, el dominio de Cisco sobre el mercado de redes parecía dejar poco espacio para las startups.Los capitalistas de riesgo “pensaban que el negocio de redes estaba maduro. Eso nos benefició, nos financiamos internamente y no teníamos nueva competencia”, dice Bechtolsheim.

Arista se diseñó para aprovechar el cambio en la dinámica del mercado de redes. Cisco construyó su liderazgo con la venta de equipos integrados, con base en sus propios chips y software, un modelo que era difícil imitar para los recién llegados. Por eso, Bechtolsheim, uno de los fundadores de Sun Microsystems -una compañía de hardware estelar en 1990-, aprovechó una nueva ola de fabricantes de chips independientes. Esto hizo que Arista aprovechara hardware de bajo costo para un nuevo mercado en la nube.

Desde el principio se construyó un intenso enfoque y una simplicidad organizacional, dice, para evitar las rivalidades internas que había en otras compañías. “No tenemos múltiples unidades de negocio que compitan entre sí”.

Arista también evitó otra característica común en las startups de tecnología de alto crecimiento: buscar los ingresos que llevan a las empresas a nuevos mercados, incluso cuando estos no se relacionan estrechamente con sus productos y clientes actuales. “Es fácil distraerte”, dice Bechtolsheim.

Mantener el enfoque y moverse rápidamente fue clave. Al igual que muchos mercados disruptivos de nuevas tecnologías, el surgimiento de la nube creó el tipo de apertura que solo ocurre con los cambios seculares en la computación. 

Si Arista inició nadando contra la corriente en un mercado que otras startups evitaron, entonces la experiencia y credibilidad de su grupo de dirección fue crucial para su éxito. Gran parte de su equipo de alta dirección proviene de Cisco. 

Ullal se unió en 1993, después de que la compañía en la que trabajaba, Crescendo, se convirtió en la primera adquisición de Cisco. Bechtolsheim llegó a Cisco durante un tiempo en 1996, tras vender su última startup Granite System.

Tener un grupo de dirección que anteriormente pasó años trabajando juntos es una “ventaja enorme”, dice Bechtolsheim, quien ahora es el director de desarrollo y presidente. “Tienes un modelo para trabajar juntos”.

La directora ejecutiva, quien se unió después de la fundación de Arista, trajo el sentido de urgencia y cautela que normalmente no se encuentra en una gran compañía: virtualmente todas las decisiones surgieron por cuestiones de éxito o fracaso.

El historial personal y las relaciones de la dirección de Arista fueron claves en superar el sesgo que favorece el status quo. Los clientes también buscaban una alternativa a Cisco, dice Bechtolsheim, una razón por la que la compañía nunca se vendió al gigante de redes, como muchos otros hicieron.

Salir de la sombra de Cisco no es sencillo. El éxito de Arista llegó con una demanda de patentes de su mayor rival, y Cisco logró una importante victoria a principios de este año con el dictamen a su favor de la Comisión de Comercio Internacional de EU.

Sin embargo, Wall Street no espera que ese revés desaliente a los clientes. Arista, que se hizo pública hace dos años, tiene previsto aumentar 30% sus ventas este año, con lo que los ingresos aumentarán por encima de los 1,000 millones de dólares por primera vez.

Para una compañía con 12 años de antigüedad eso no cuenta como un éxito de un día a otro, sino que muestra que las recompensas pueden llegar por estar a la vanguardia de la siguiente gran tendencia de tecnología.