Las aerolíneas europeas planean una nueva alianza comercial

En un contexto de poca unión entre las empresas de aviación europeas, el nuevo organismo incluiría aerolíneas que se retiraron de la AEA y grupos de bajo costo como Easyjet
Según Lufthansa, la nueva alianza permitirá reestructurar el panorama de las asociaciones de líneas aéreas en Europa.
Según Lufthansa, la nueva alianza permitirá reestructurar el panorama de las asociaciones de líneas aéreas en Europa. (Shutterstock)

Europa

Las aerolíneas europeas elaboran planes para un nuevo organismo de comercio después de que una disputa sobre la creciente fortaleza de las líneas aéreas del Golfo fracturó la alianza anterior y provocó que varios de sus miembros, entre los que se encuentra International Airlines Group (IAG), se retiraran.

El nuevo grupo puede incluir a las aerolíneas que se salieron de la Asociación de Aerolíneas Europeas (AEA), así como a los grupos de bajo costo como Easyjet.

“Tenemos que reunirnos y definir el común denominador y nuestras diferencias”, dijo Lufthansa, que permanece en la AEA. “Es un buen punto de partida para reestructurar todo el panorama de las asociaciones de líneas aéreas en Europa”.

Actualmente hay varios organismos comerciales europeos, que incluyen los de las aerolíneas regionales y los de bajo costo.

John Strickland, consultor de aviación, dijo que la falta de una fuerte representación de unión será un obstáculo para las aerolíneas. 

La fisura con la AEA va al corazón del desacuerdo en la industria de la aviación sobre el creciente dominio de las aerolíneas del Medio Oriente y la amenaza resultante que sienten algunas aerolíneas establecidas.

La disputa llevó a la casa matriz de British Airways, la española Iberia, a salirse el mes pasado de la asociación europea por las líneas aéreas de bajo costo. La aerolínea Air Berlin, que citó preocupación por las “políticas proteccionistas” y la aerolínea nacional italiana, Alitalia, también salió de la asociación y no se unió a ningún otro organismo comercial.

Las tres líneas aéreas cuentan entre sus accionistas más importantes a aerolíneas del Golfo, Qatar Airways tiene 10 por ciento de IAG y Etihad Airways tiene 29.2 por ciento de Air Berlin y 49 por ciento de Alitalia.

Los miembros que quedaron se molestaron con las salidas repentina, pero públicamente la AEA les restó importancia, y dijo que todavía no toma una posición pública sobre el debate en torno a las aerolíneas del Golfo.

“Negamos firmemente que somos una asociación proteccionista”, dijo Geert Sciot, director de comunicaciones de la AEA. “El presidente de la AEA no sería el director de Turkish Airlines si fuera así”.

Pero en privado, los miembros aceptaron que el episodio plantea interrogantes sobre el futuro del organismo comercial que ahora sólo tiene 24 miembros. “No estoy seguro de cuál es ahora el propósito de la AEA”, dijo una persona enterada de la situación.

La crisis en la AEA se agravará por la reducción en su presupuesto, una línea aérea pequeña puede pagar entre 50,000 euros y 80,000 euros al año para unirse, y la cuota aumenta hasta 220,000 euros para las aerolíneas grandes.

Personas enteradas de la situación sugieren que la división por las aerolíneas del Golfo son una señal de que la falta de liderazgo en la asociación permitió que aumentaran las diferencias.

Desde que se fundó en la década de los 50, la AEA recopila datos de la industria y cabildea a favor de sus miembros. Pero el grupo perdió influencia en la década de los 90 cuando las aerolíneas de bajo costo como Ryanair, que no eran miembros, se volvieron dominantes.

La asistencia de Willie Walsh, director de IAG, a las reuniones, y de otros presidente ejecutivos empezaron a disminuir y las aerolíneas con más peso tenían sus propias oficinas en Bruselas desde donde realizaban el cabildeo con los políticos europeos.

Las tensiones sobre las aerolíneas del Medio Oriente empezaron a gestarse desde hace tiempo, dijo una persona enterada de la situación.

En una reunión reciente, el secretario general del organismo comercial de aerolíneas árabes, quien fue invitado a hablar, concluyó su discurso ante preguntas hostiles de Air France y Lufthansa sobre si sus miembros se benefician por los subsidios estatales ocultos.

“Fue muy transparente y bastante embarazoso”, dijo el observador.