YouTube y sus estrellas

 Otras plataformas online quieren destronar al conocido sitio, pero los famosos youtubers crecen en popularidad y contribuyen al aumento de publicidad en línea
Meghan Camarena y Joey Graceffa son de los Youtubers más famosos de la red.
Meghan Camarena y Joey Graceffa son de los Youtubers más famosos de la red. (Foto: Shutterstock)

La escena en el Anaheim Hilton era como si fuera la beatlemanía para la generación de YouTube. Manadas de adolescentes se apretujaban en los ascensores o acampaban en el piso del lobby del hotel, desesperados para lograr ver a alguna de las estrellas de las cuales sus padres jamás escucharon hablar.

Tenían la esperanza de tomarse una selfie con Joey Graceffa, de 24 años, quien tiene 5 millones de seguidores en YouTube, o con cualquier otro de una serie de personajes que alcanzaron el estatus de celebridad en el sitio de videos en línea.

Esta nueva generación de estrellas y sus seguidores se reunieron en la conferencia VidCon del mes pasado en Los Ángeles, que se organiza desde hace cinco años para “darle poder a la comunidad creadora”, las personas que ganan dinero al subir videos de ellos mismos mientras construyen estanterías, juegan Minecraft, decoran cupcakeso hablan de zapatos.  A cambio del tráfico, YouTubecomparte sus ingresos de publicidad con sus estrellas, quienes aumentan sus ingresos al firmar contratos para promocionar marcas.

Después de cumplir 10 años en febrero, el crecimiento se acelera en YouTube, propiedad de Google, y las horas que la gente pasa en el sitio aumentó 60%, y el número de anunciantes 40% desde el año pasado. En una señal de la amenaza que representa YouTube para los medios tradicionales, que ahora llega a una mayor parte del codiciado sector demográfico de las personas entre 18 y 40 años en EU que cualquier otra cadena por cable. Y con el pronóstico de que el  mercado total de publicidad en línea alcanzará ocho mdd este año, una serie de rivales busca destronarlo.

“En el futuro, YouTube no dominará el mercado como lo hace actualmente”, dice SebastianWeil, presidente ejecutivo de Studio 71, un canal de video en línea propiedad de la alemana ProSiebenSat.1.

 A los rivales les atrae un mercado que crece por el auge de los smartphones, las conexiones de internet más rápidas y los anunciantes en  la red que buscan llegar a la audiencia millennial que no pueden encontrar frente al televisor. Sin embargo, los pueden encontrar en las redes sociales, que llevan videos en línea a su ya enormeaudiencia. Facebook es el competidor más importante, que con mil 490 millones de usuarios es más grande que YouTube, que tiene poco más de mil millones. Logra cuatro mil millones de vistas de video al mes, rápidamente mejora su producto de video y subraya su fortaleza de ayudar a la audiencia a encontrar nuevos videos.

Robert Kyncl, vicepresidente de Google y director global de negocios en YouTube, reconoce que la competencia va en aumento, pero dice que YouTube “todavía es sinónimo de video en línea”.

“Experimentamos una enorme aceleración del negocio en medio de un entrada masiva de competidores”, dice. “Es demasiado pronto para poder decir quién va a obtener tal espacio y, por tanto, quiénes van a ser nuestros competidores”.

Un buen candidato es Facebook. Su audiencia se puede topar con los videos que comparten sus amigos, una manera más fácil de descubrir videos que buscándolos en YouTube. El video aumentó fuertemente en el feed de noticias de los usuarios de Facebook desde 2013.

FidjiSimo, directora de administración de productos de video en Facebook, dice que su estrategia es centrarse en mostrar las publicaciones relevantes para los usuarios con base en sus preferencias. Dice que la gente viene al sitio a “relajarse, a ponerse al corriente y a conectar” y, por tanto, construyen productos que permiten que las personas puedan ver videos divertidos, ponerse al día en las noticias y platicar con sus amigos. Pero a pesar de esta explosión de video en Facebook, todavía no se mueve al terreno de YouTube, y tal vez no quiera hacerlo.

Una prueba que se lanzó el mes pasado mostró que Facebook posiblemente esté dispuesto a compartir los ingresos con las editoriales de video, dándoles 55% al igual que YouTube. Esto puede ser una fuente atractiva de dinero si se les ofrece a los creadores de contenido, que sin duda, muchos tomarían.

El año pasado hubo una gran cantidad de acuerdos para redes multicanal: Disney compró MakerStudios por 500 mdd, y sumó objetivos de rendimiento que pueden llevar a un precio de hasta 950 mdd; Otter Media, una empresa conjunta de AT&T y CherninGroup, compró una participación mayoritaria de Fullscreen; y DreamWorks Animation, que invirtió en AwesomenessTV en 2013, vendió una participación a Hearst en casi 10 veces la valoración.

“Sin duda, las compañías tradicionales de medios son vulnerables y buscan entrar al espacio digital que habitamos”, dice Michael Green, presidente de Collective Digital Studio, la red multicanal estadounidense que recientemente fue adquirida por ProSieben Sat.1.

Maker hizo un poco de promoción para Ant-Man, la película de Disney, y colabora con ESPN, propiedad de Disney, y AwesomenessTV logró un acuerdo para hacer programas originales para Verizon, y Robbins piensa que recibióla ayuda del presidente ejecutivo de DreamWorks, Jeffrey Katzenberg.

Lo que está claro es que los medios tradicionales y digitales se fusionan y que la televisión está en riesgo. Al parecer, YouTube se va a quedar por ahora como el centro de un universo en expansión con espacio para una serie de empresasgrandes y en crecimiento. Ya se ganó a  los millennials, y ahora va por todos los demás.

A diferencia de los de la televisión regular, los fans de los Youtubers sienten que conocen (a las celebridades) personalmente, en algunas ocasiones les piden consejos muy íntimos.

Después de dos días en el evento, Greenfield concluyó que la gente necesita dejar de ver a la industria como una lucha entre YouTube, Facebook y Snapchat, y que mejor se reconozca como un “círculo virtuoso” que hace que la gente regrese por más.

“Habrá muchos ganadores”, dijo. “Después de todo, el hogar promedio ve ocho horas de televisión al día”.