TCI se lanza contra Volkswagen

El fondo de cobertura con 1,200 mde en la automotriz quiere una revisión radical de los pagos a los ejecutivos y miembros del consejo.
Sir Chris Hohn, director de TCI, exige una reforma a la remuneración de los ejecutivos de Volkswagen.
Sir Chris Hohn, director de TCI, exige una reforma a la remuneración de los ejecutivos de Volkswagen. (Foto: Cortesía HFI)

El inversor activista más agresivo de Europa llamó a una revisión radical de los pagos a los ejecutivos de Volkswagen (VW), bajo el argumento de que un “exceso corporativo, en una escala épica” alienta a asumir riesgos, lo que contribuyó al escándalo de emisiones de diesel.

TCI, el fondo de cobertura que dirige Sir Chris Hohn, acumuló una participación de 1,200 millones de euros en VW, y escribió a los consejos de dirección y supervisión de la compañía para exigir una reforma a la remuneración de los ejecutivos.

El fabricante automotriz alemán se recupera del fraude de emisiones de diesel, la peor crisis en sus 78 años de historia, en la que admitió que instaló dispositivos de desactivación en 11 millones de vehículos de motores a diesel que sirvieron para minimizar las emisiones del perjudicial óxido de nitrógeno en las pruebas oficiales.

VW registró una pérdida neta de 1,600 millones de euros en 2015, el peor resultado en su historia, principalmente a causa de los costos que se derivaron del escándalo. Los inversores también criticaron a VW después de que se supo que los miembros de su junta de dirección aseguraron bonos para ese mismo año. Aunque algunas remuneraciones se retuvieron, a los 12 miembros del consejo se les pagó 63.2 millones euros en total.

“El sucio secreto del grupo Volkswagen es que por años a la administración se le recompensa con creces con una enorme compensación a pesar de presidir un colapso de productividad y utilidades”, dijo Sir Chris a Financial Times.

“Creemos que es una compensación excesiva para la alta dirección... se alienta a un comportamiento agresivo de la dirección, lo que contribuyó al escándalo de emisiones a diesel”.

VW no comentó inmediatamente sobre TCI, que acumula una participación de 2% en las acciones preferenciales de la compañía.

La medida contra VW se cataloga como uno de los ataques de más alto perfil por parte de un inversor activista a una empresa europea desde la crisis financiera.

TCI logró notoriedad con sus campañas que resultaron en la renuncia del director ejecutivo de Deutsche Börse y del banco holandés ABN Amro que se puso a la venta.

En su carta, TCI argumenta que la compensación excesiva a los ejecutivos en VW resultó en un mal rendimiento de la administración, que a su vez significó que el negocio tuvo un menor desempeño que sus rivales europeos.

“Instamos a la introducción de un nuevo sistema de remuneración para la dirección”, dijo TCI. “Debe presentarse a la votación de los accionistas cada año para su aprobación formal. Esto demostrará un respecto a los inversores y va a inculcar la alineación necesaria de los accionistas y la dirección”.

Entre otras cosas, TCI destacó que VW tiene el doble del número de empleados en comparación con Toyota, sin embargo, produce cantidades similares de coches cada año.

El fondo de cobertura también dijo que desde 2011, el volumen de venta de VW, excluyendo su operación conjunta china, aumentó 8%, mientras que el costo general de los salarios aumentó más de 50% en el mismo periodo.

Los inversores se quejan desde hace mucho de la estructura de gobierno corporativo de VW.

Los 20 miembros del consejo de supervisión de la compañía, que tiene el objetivo de mantener en orden a la administración, se divide equitativamente entre trabajadores y accionistas. Sin embargo, los críticos dicen que no hay representantes de accionistas verdaderamente independientes.

Menos de 11% de las acciones con derecho a voto de VW operan libremente. De acuerdo con el informe anual de VW, a finales del año pasado, las familias Porsche y Piëch eran propietarios de 52.2% de las acciones con derecho a voto de la empresa, mientras que el estado de Baja Sajonia (hogar de la sede de Wolfsburg del fabricante automotriz) tenía 20%, y Qatar 17%.

TCI argumentó que el “abuso” que realizó VW con sus accionistas minoritarios significó que muchos vendieron sus acciones, lo que dejó a la empresa significativamente subvalorada.

Al ser accionista minoritario de VW, TCI espera convencer a otros inversores para que apoyen su campaña.

Christian Strenger, experto alemán en gobierno corporativo, dijo que incluso antes del escándalo de las emisiones las acciones de VW operaban históricamente con un descuento de 25% frente a sus pares, específicamente debido a las preocupaciones de los inversores sobre sus estructuras de los consejos.

“El consejo de supervisión es el punto que irrita más a todos los accionistas importantes a largo plazo y a los acreedores de deuda que están fuera de Alemania”, dijo. “Todos los grandes dicen, ‘esto no debe continuar’”.