Venezuela busca fortalecer su petróleo

El gobierno venezolano desea llegar a acuerdos con países africanos para mezclar su petróleo con otros más ligeros e impulsar su competitividad.
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro (der.) le da la mano al presidente ejecutivo de Rosneft, Igor Sechin, durante una reunión en el Palacio Miraflores, en Caracas. Maduro anunció que llegó a un acuerdo con Rosneft por 14 mil millones de dólares.
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro (der.) le da la mano al presidente ejecutivo de Rosneft, Igor Sechin, durante una reunión en el Palacio Miraflores, en Caracas. Maduro anunció que llegó a un acuerdo con Rosneft por 14 mil millones de dólares. (Reuters)

Al parecer, Venezuela calladamente se dio por vencida para persuadir a sus pares de la OPEP de recortar la producción para impulsar el precio del petróleo, mientras que el país lucha por aumentar su propia producción se enfoca en estrategias alternativas para impulsar los ingresos.

El país latinoamericano con las mayores reservas de petróleo del mundo, quiere crear una nueva mezcla -que puede combinar el petróleo pesado de Venezuela con variedades más ligeras de países como Argelia para las refinerías estadounidenses.

“Asociarse con los países miembros de la OPEP es parte de nuestra estrategia, no sólo para defender un precio razonable y justo, sino también para posicionar a los productores de la OPEP como participantes clave en el mercado petrolero”, dijo a Financial Times Eulogio Del Pino, director de la petrolera estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA).

Mientras que el presidente, Nicolás Maduro, instó al regreso del precio del petróleo a 100 dólares por barril, los analistas de la industria dicen que el empuje de PDVSA para una nueva mezcla de petróleo es una forma de reconocer la necesidad de adaptarse a un prolongado período de precios bajos.

El aumento de suministros que lidera Estados Unidos superó la demanda el año pasado e hizo que los precios cayeran drásticamente. El desplome del precio del petróleo se profundizó después de que la OPEP, liderada por Arabia Saudita -el productor más grande del cártel- en noviembre se negó a recortar la producción en su lucha por la participación de mercado.

“Es la estrategia de negocios de Venezuela para posicionar su crudo en el mercado internacional. Arabia Saudita tiene su propia estrategia para posicionar su crudo. No hay conflicto”, dijo Del Pino.

Los miembros de la OPEP económicamente débiles como Venezuela -donde el crudo representa 96% de las exportaciones- tuvieron importantes turbulencias fiscales cuando el crudo Brent cayó a 45 dólares el barril en enero.

Del Pino busca separar la estrategia de la mezcla de la posición del país en la OPEP. Para él la propuesta de la mezcla es una solución corporativa para “competir mejor” con la mayor oferta en Norteamérica y “aprovechar” las refinerías venezolanas en EU.

Las exportaciones de crudo a EU -un adversario ideológico, pero su mayor mercado de exportación de petróleo- sufrió a medida que creció la producción de esquisto y las refinerías estadounidenses de la costa del Golfo compraron más petróleo pesado de Canadá.

Las exportaciones se redujeron a la mitad desde su punto máximo en 1995 a sólo 700 mil barriles diarios el año pasado. Del Pino busca aprovechar un piloto que inició el año pasado utilizando crudo de Argelia. “Debemos recibir más cargamentos de petróleo ligero de diferentes países para finales de julio de este año. Esta es una estrategia de negocio en marcha, al menos para los siguientes tres años”, dijo. Espera convencer a Angola y dijo que habló con representantes de empresas petroleras nacionales de Nigeria, Qatar y Kuwait -así como grandes empresas de energía como Chevron, Total y ENI- sobre la mezcla.

Al mezclar “podemos obtener un mayor valor de nuestro crudo pesado, en más de 10 dólares por barril”, dijo Del Pino. Al unirse con otros productores de la OPEP “podemos impulsar realmente la participación de mercado aquí”, dijo.

El crudo mezclado después puede canalizarse a las refinerías de EU que buscan crudos de graduación mediana, que son más fáciles de refinar en comparación con las variedades pesadas y son más baratos que el crudo ligero que inunda el mercado.

Algunos participantes del mercado cuestionaron el factor económico detrás de la medida y si existe suficiente demanda en otras refinerías además de las que son propiedad de Citgo Petroleum, la filial de PDVSA en EU.

Un ejecutivo de una empresa petrolera de propiedad estatal de África occidental dijo que el costo que involucra transportar, almacenar y mezclar puede superar cualquier beneficio.

Nelson Hernández, consultor de energía en Caracas, dijo, si tiene éxito, será una medida temporal para reforzar la posición de PDVSA en el mercado petrolero. Aunque Del Pino no dio más detalles sobre la estrategia de producción, PDVSA dice que gastará 15 mil millones de dólares este año en perforación, mejoras en las instalaciones y nuevos ductos. Maduro también anunció que llegó a un acuerdo con Rosneft, la empresa petrolera rusa de control estatal, en inversiones por más de 14 mil millones de dólares “para duplicar la producción de petróleo en los próximos años”.