Renfe evalúa el mercado global

Por primera vez la ferroviaria logró ganancias netas y quiere enviar el mensaje de que puede manejar una de las redes más grandes, hacerla rentable y, por lo tanto, salir al mercado internacional.
Renfe quiere conseguir más participación en mercados, como Arabia, México y Brasil.
Renfe quiere conseguir más participación en mercados, como Arabia, México y Brasil. (Foto: Shutterstock)

Después de las pérdidas anuales que se remontan a la fundación de la compañía en 1941, Renfe logró una utilidad. Gracias a los ahorros de costos y al aumento de los precios en horas pico, el operador logró ganancias netas de 37millones de euros en 2015.

La cifra en sí misma tiene poca importancia, dice Pablo Vázquez, presidente ejecutivo de Renfe. Lo que importa, afirma, es el mensaje adocenas de países que tienen planes de construir sus propias redes de trenes de alta velocidad: la compañía operadora de trenes de España no solo puede manejar una de las redes running stuck más grandes del planeta, y también puede hacerla rentable.

“Renfe tiene la oportunidad de convertirse en un gran operador internacional de ferrocarriles”, dijo Vázquez en una entrevista con Financial Times. “Pero tenemos que demostrar que podemos ser eficientes en nuestro país”.

El regreso a la rentabilidad de la compañía ocurre después de un periodo difícil para Renfe y uno tórrido para la economía española en general.

Los días de la expansión sin restricciones pasaron, y algunos políticos españoles piden que los fondos para completar una de las redes de alta velocidad del país se gasten en educación. Sin embargo, el legado está allí: solo China y Japón cuentan con más kilómetros de vías de alta velocidad que España.

Es la competencia, dice. “Solo unos cuantos países tienen experiencia en el manejo de una red de ferrocarriles de alta velocidad. España es uno de ellos”, dice.

El mercado potencial es grande. De acuerdo con los datos de UIC, la Unión internacional de Ferrocarriles, hay 15,790 kilómetros de vías de alta velocidad en construcción en todo el mundo. Se tienen previstos 35,061 más. Si se completan, la serie de proyectos será de más del doble de la capacidad existente. En un estudio reciente que realizó la consultora estadunidense BCC, se pronostica que el mercado para los trenes de alta velocidad tendrá un valor de 133,000 millones de dólares (mdd) en 2019, en comparación con112,000 mdd en 2014.

Las incursiones de Renfe en los mercados extranjeros son limitadas. En 2011, se le otorgó el contrato para manejar el nuevo servicio que va de la Meca a Medina en Arabia Saudita por12 años. Renfe también participó en las licitaciones por contratos en Brasil y México. “Debemos estar presentes en especial en los países de América Latina”, dice Vázquez.

Sin embargo, para que Renfe pueda florecer, tal vez necesite un cambio radical en la forma en está configurada en su país como entidad de propiedad estatal. Vázquez afirma que Renfe al final debe empezar a cotizar en el mercado bursátil y que el estado español debe mantener la participación mayoritaria. Lo que está por verse es que el próximo gobierno respalde ese plan.

El reto, además, será sobrevivir a la competencia. “Los grandes operadores de trenes europeos entrarán a España después de 2022, cuando entre en vigor el cuarto paquete de liberalización de ferrocarriles de la Unión Europea”, dice Vázquez. “Tenemos que ser lo suficientemente fuertes para competir con ellos”.