El nuevo jefe de P&G

David Taylor fue nombrado la nueva cabeza de la compañía de productos de consumo más grande del mundo
La compañía se amplió a nivel mundial y adquirió marcas como Gillette.
La compañía se amplió a nivel mundial y adquirió marcas como Gillette. (Foto: Cortesía)

Procter & Gamble nombró a David Taylor, un veterano de la compañía, como sucesor del director ejecutivo AG Lafley, quien le entregará las riendas del grupo de productos de consumo más grande del mundo, ya que pretende regresar al crecimiento después de pasar dos años de con la venta de marcas con un valor de miles de millones de dólares. 

Taylor, de 57 años, se unió al grupo en 1980 y ocupó puestos de responsabilidad en toda la compañía. Pasó de la gerencia de producción a la gerencia de marca, empezó de nuevo en el fondo de la jerarquía después de estar 11 años en la manufactura.

También ocupó puestos internacionales en China y Europa, y más recientemente estuvo a cargo de la división mundial de belleza, aseo y cuidado de salud, que representa casi la mitad de las ventas del grupo.

Fue en su gestión que este mes la unidad de belleza acordó dividir 43 marcas para Coty en un acuerdo con el que llegaron a su fin los esfuerzos de P&G para reorientar su negocio en 10 categorías y 65 marcas.

“P&G se transforma para ser una compañía de mayor crecimiento y mayor rentabilidad”, dijo Taylor en un comunicado. “Estoy comprometido con las estrategias, y busco conducir a la gente de P&G a ganar a los consumidores, impulsar el crecimiento y crear valor para los accionistas”.

Lafley dijo a FT que él y Taylor estarán “unidos” hasta noviembre, y después Lafley se convertirá en el presidente del consejo de administración y participará como asesor en las estrategias, la innovación de productos y las fusiones y adquisiciones, así como en la orientación y tutoría del nuevo director ejecutivo.

“Estuve muy involucrado en las empresas de P&G (y) en las inversiones en negocios totalmente nuevos”, dijo Lafley. “Los directores, David y yo acordamos que es un área en la que desean que me quede”.

Las expectativas aumentaron durante el último año de que Lafley entregaría su puesto de CEO este verano. Cuando regresó a dirigir al grupo en 2013, la compañía dijo que era probable que se quedara por dos o tres años, mientras que la estrategia de división para desprenderse de 100 marcas ya se completó en su mayor parte.

La también crecía la especulación de que se preparaba a Taylor para que fuera el sucesor de Lafley.

Al asumir el puesto el primero de noviembre, heredará un grupo de productos de consumo más ágil y más enfocado después de la segunda gestión de Lafley como director ejecutivo.

A medida de que la reestructuración se llevaba a cabo, las ventas de P&G se redujeron, y ahora se espera que muestren una caída por séptimo trimestre consecutivo cuando se presenten el jueves los informes de resultados de la compañía para los tres meses hasta junio.

Las ganancias por acción y los márgenes netos empiezan a recuperarse y los analistas esperan que mejoren en ambos en el periodo, pero será su desempeño en los próximos trimestres los que serán la medida clave para ver si la reestructuración de la compañía produce frutos.

Los analistas dijeron que creen que Taylor continuará con la implementación de lo que inició Lafley cuando regresó al puesto hace dos años, con un enfoque en especial en la innovación y al mismo tiempo mantener una reducción de los costos.

A Lafley generalmente se le da el crédito de duplicar las ventas y triplicar el ingreso neto durante su primera gestión como CEO, ya que la compañía se amplió a nivel mundial y adquirió marcas claves como Gillette.

Después de la crisis financiera mundial de 2009, P&G batalló para mantener ese crecimiento bajo la gestión de Bob McDonald, entonces CEO y presidente. Esto fue en parte a causa de que el gasto del consumidor nunca regresó a los niveles de antes de la crisis, incluso en los productos diarios más pequeños que produce P&G. Pero la compañía también reconoció que se volvió difícil de manejar y Lafley regresó de su retiro para reenfocar al grupo.

Cuando se le preguntó sobre las lecciones que aprendió de sus anteriores decisiones de sucesión, Lafley dijo a FT: “Los directores y yo observamos lo que funcionó en el pasado en la industria”, y explicó que tener un mayor traslape entre los directores ejecutivos que salen y que entran funcionó bien para la compañía.

“Dos cabezas piensan mejor que una y logramos que la experiencia del ejecutivo que sale se transfiera al talento del ejecutivo que entra”, dijo.

Taylor es un miembro externo del consejo de administración de TRW, una compañía con sede en Michigan que suministra productos de seguridad en la industria automotriz. También es miembro de la junta de administración de de Feeding America, una organización sin fines de lucro, que maneja bancos de alimentos para ayudar a alimentar a 46 millones de personas en el país que no tienen suficiente para comer.

Taylor también está en el comité de visitantes de la Escuela de Negocios Fuqua de la Universidad de Duke.