OMS pide ayuda para las farmacéuticas

Según la jefa de la organización no se puede esperar que las empresas del sector carguen los costos de las pandemias mundiales.
Margaret Chan, de la Organización Mundial de la Salud, propone un mecanismo de financiamiento internacional que permita a los países y a la industria farmacéutica prepararse para acontecimientos de alto impacto como el ébola o el zika.
Margaret Chan, de la Organización Mundial de la Salud, propone un mecanismo de financiamiento internacional que permita a los países y a la industria farmacéutica prepararse para acontecimientos de alto impacto como el ébola o el zika. (Foto: AFP)

Margaret Chan, directora general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), dijo que la industria farmacéutica gastó casi 1,000 millones de dólares (mdd) en el desarrollo de las vacunas contra el ébola en los últimos dos años sin obtener ningun retorno sobre la inversión. Añadió que no puede esperarse que las compañías farmacéuticas continúen cargando con los costos para hacer frente a las pandemias mundiales e instó a la creación de un nuevo mecanismo de financiamiento para medicamentos y vacunas de emergencia.

“La pregunta que debemos hacernos es ¿podemos gravar continuamente a una industria como esta? Sí, tal vez en una ocasión, pero no todo el tiempo”.

Merck & Co, GlaxoSmithKline y Johnson & Johnson cargaron la parte más pesada de los costos durante la crisis del ébola cuando apresuraron la salida de las vacunas por medio de ensayos clínicos en un tiempo récord.

La doctora Chan señaló que se les solicitó de nuevo a los fabricantes de medicamentos desviar recursos de investigación y desarrollo en respuesta al brote del zika en América Latina, incluso antes de que se declarara oficialmente la epidemia de ébola en África occidental.

“Eso es demasiado frecuente”, dijo. “Necesitamos un mecanismo de financiamiento que le permita a los países y a la industria prepararse para acontecimientos de alto impacto”.

Sus comentarios probablemente causen asombro entre los críticos de las grandes farmacéuticas, dado que los gastos en el ébola y el zika equivalen a una pequeña fracción de las utilidades de la industria. Sin embargo, hay un creciente consenso entre los responsables de las políticas sobre la necesidad de construir fondos de contingencia para futuras emergencias de salud.

Una comisión independiente que dirige la Academia Nacional de Medicina de EU propuso en enero un fondo internacional anual de 4,500 mdd para prepararse para las pandemias.

La doctora Chan dijo que el brote de zika –y el aumento de defectos de nacimiento que se relacionan con el virus que se transmite por mosquitos- “va a empeorar antes de que mejore”, pero defendió el manejo que hace Brasil de la emergencia.

El zika se sumó a los problemas que asedian a la presidenta brasileña Dilma Rousseff, ya que enfrenta un juicio político y la peor recesión en décadas, y los críticos cuestionaron si su gobierno respondió con suficiente rapidez.

La doctora Chan dio la alarma en cuanto el zika se volvió frecuente el año pasado, pero hay un retraso natural de varios meses antes de que se diera a conocer la magnitud de la crisis por el aumento de los defectos de nacimiento. Desde entonces, el gobierno es muy “receptivo”, agregó.

Los investigadores todavía tratan de demostrar una relación entre el zika y la microcefalia, el trastorno de un crecimiento reducido del cerebro que se sospecha hay en alrededor de 4,800 bebés tan solo en Brasil desde octubre pasado, pero la doctora Chan dijo que crece la evidencia.

“Me preocupa el estrés sobre los padres y el cuidado a largo plazo de esos niños”, dijo a Financial Times, al margen de un discurso en Londres de la Agencia Reguladora de Medicamentos y Productos de Salud del Reino Unido.

El zika es una primera prueba para saber si la OMS aprendió las lecciones del tan criticado manejo del brote de ébola.

La doctora Chan declaró oficialmente al zika como una emergencia mundial en febrero y convocó a un panel internacional de expertos para ayudar a coordinar la respuesta.

Acepta que la OMS fue lenta cuando estalló el ébola en Guinea, Liberia y Sierra Leona en 2014, por las malas comunicaciones y vigilancia en una región asolada por guerras.

Chan dice que el ébola y el zika deben servir como una llamada de atención sobre la amenaza de las enfermedades infecciosas, incluyendo las superbacterias resistentes a los medicamentos. “En los siglos XIX y XX superamos muchas enfermedades que se pueden contraer”, dijo la nativa de Hong Kong. “En el siglo XXI, los patógenos dicen: “¡Cuidado! ¡Estamos de regreso!”.

El descubrimiento en China el año pasado de una bacteria resistente a la colistina, un antibiótico de último recurso que se utiliza para tratar infecciones que amenazan la vida, fue una advertencia “sorprendente” de que el mundo “se está quedando sin antibióticos”.

La medicina corre el riesgo de “regresar al oscurantismo” si no hay acciones para estimular el desarrollo de nuevos antibióticos y conservar los que todavía son efectivos, dijo.