De vuelta entre los favoritos del mundo

Con casi 30 millones de turistas en 2014, México volvió al top 10 de los países más visitados del mundo y deslumbra por ser una mezcla de modernidad y civilizaciones antiguas.
El centro histórico de la capital pasó por una transformación de imagen total, en parte con el financiamiento del multimillonario Carlos Slim.
El centro histórico de la capital pasó por una transformación de imagen total, en parte con el financiamiento del multimillonario Carlos Slim. (Shutterstock)

Nueva York

Un recorrido por Paseo te encontrarás familias disfrutando un paseo en bicicleta sin tráfico; otro día, puedes cruzarte con una escandalosa manifestación política de agricultores o profesores. En medio se encuentran deslumbrantes exhibiciones de arte gratuitas, museos de clase mundial y restaurantes.

Alguna vez denunciada como una intolerable selva de concreto, la Ciudad de México empieza a mostrar al mundo una cara más amable. Una mezcla intoxicante de arquitectura colonial, ruinas aztecas, modernos centros comerciales y animados mercados, es en gran medida la fusión de culturas del país.

La disminución de las tasas de criminalidad, la ampliación de instalaciones y una estrategia clara del gobierno de izquierda de la ciudad, son testigos de que el número anual de turistas extranjeros que visita la capital se duplicó en los últimos años: es la ciudad más visitada de América Latina.

“La ciudad se transforma”, dice Miguel Torruco, secretario de turismo de la capital. “Siempre fue una gran ciudad para los negocios. Ahora es una ciudad para el esparcimiento”.

Al igual que muchas capitales en expansión, la Ciudad de México requiere paciencia; el tráfico puede ser insoportable y el transporte público lleno de gente. Sin embargo, en esto también la ciudad se vuelve más amigable con un sistema de autobuses cada vez más flexible, ciclovías, y servicios seguros de taxi. El centro histórico de la capital, al que muchos visitantes temían ir, pasó por una transformación de imagen total, en parte con el financiamiento del multimillonario Carlos Slim.

Después de un descenso de cinco años gracias a la recesión mundial y a las horrendas historias de la violencia del narcotráfico, la industria de turismo en México se recuperó para disfrutar su año más exitoso en 2014. Casi 30 millones de turistas llegaron el año pasado, lo que llevó una cifra sin precedentes de ingresos de 16 mil millones de dólares.

“Hace algunos años, la imagen de México en el escenario mundial no era bueno”, dice Ernesto Bartolucci, director del Centro de Estudios Superiores en Turismo del país. “Sólo veías malas noticias. Ahora, tenemos un gobierno que trabaja duro para cambiar las cosas con reformas, estrategias e inversiones”.

La mayor fortaleza de México es su diversidad. Desde las ciudades coloniales de la plata en las montañas, hasta las ruinas antiguas donde puedes ir de aventura en las vacaciones, enormes centros turísticos, y atracciones cada vez más variadas de arte y cultura, la oferta turística cambia rápidamente.

Los desarrollos reflejan la historia del país. En la década de los 20, las ciudades de la frontera norte como Tijuana crecieron rápidamente gracias a la prohibición del alcohol en EU, lo que atrajo a miles de estadounidenses sedientos a sus bares, burdeles y casas de juego.

En la década de los 30, las ganas de sacudirse esa imagen, llevó al gobierno nacionalista a esforzarse para promover los tesoros culturales del país: iglesias barrocas, palacios coloniales y un rico patrimonio indígena.

En la década de los 50 se vería el nacimiento de los mega-centros turísticos: un flujo constante de dinero del petróleo provocó el crecimiento de ostentosos centros turísticos como Acapulco y -después, en los 70- Cancún en la larga línea costera. Más recientemente, los visitantes llegan para disfrutar de las floridas culturas prehispánicas en el sur del país.

La última estrategia del gobierno es la promoción de los Pueblos Mágicos, por esto designó a 83 ciudades y pueblos de interés cultural o histórico, algunos poco visitados por extranjeros o mexicanos, en otro intento de diversificar.

Las historias de los cárteles del narcotráfico y de las desapariciones todavía enturbian la imagen del país y pueden disuadir a algunos visitantes. Sin embargo, la peor parte de la violencia siempre se concentra en zonas específicas.

Varios de los 32 estados del país cuentan con niveles de delincuencia tan bajos como los de muchas naciones desarrolladas y, tanto el Ministerio de Asuntos Exteriores del Reino Unido como el Departamento de Estado de EU, publican actualizaciones de seguridad para los viajeros.