México arrebata la corona de la manufactura a China

Los salarios y los costos de fabricación han hecho a México más atractivo para las armadoras de automóviles para invertir.
Trabajador en una planta automotriz.
Un trabajador no calificado en una planta automotriz mexicana pudo ganar un sueldo anual de 3 mil 465 dólares (53,486 pesos) en 2014, inferior al promedio de 5 mil 726 dólares (88,388 pesos) al año en China, según datos de fDi. (Jesús Quintanar)

Nueva York/México

A China se le resbala la corona de fabricante. Durante varios años los fabricantes de calzado, textiles y electrónicos cambiaron su capacidad a centros de menor costo como Vietnam y Bangladesh.

La inversión extranjera directa en el sector manufacturero de China registró un raro descenso general el año pasado. Ahora hay señales de que incluso la competitividad en la fabricación de automóviles -una fortaleza nacional- es cada vez menor.

Los fabricantes de automóviles cada vez más encuentran a México como un lugar atractivo para ampliar su producción, mientras que China retrocede, acosada por un incremento promedio de 16.8% en los sueldos en la industria automotríz entre 2009 y 2014.

Los datos que recopiló fDi Markets, un servicio de datos de Financial Times, muestran que se alcanzó un punto de inflexión en 2013, cuando México atrajo 12.6% de la inversión extranjera directa mundial de la industria automotriz, con lo que superó la participación de China de 12.4%.

Los datos de 2014 todavía no están disponibles, pero al parecer es probable que confirmen una tendencia que evoluciona desde 2011, cuando empezó a crecer hacia México el flujo de inversión en el sector automotriz.

Durante el último año, más o menos, siete fabricantes de automóviles asiáticos y europeos abrieron nuevas ensambladoras en México, o anunciaron planes para hacerlo, mientras que otras compañías aumentaron su capacidad en el país latinoamericano, de acuerdo con los anuncios de las compañías.

En marzo, VW dijo que invertirá mil millones de dólares (mdd) para ampliar la producción de su SUV compacta en México para exportar a EU. Nissan Motor, General Motors, Ford Motor y Fiat Chrysler también amplían sus operaciones en México.

Los costos laborales son una parte importante para el atractivo relativo de México, ya que los sueldos en China aumentaron con más fuerza que en México desde 2009. En términos absolutos, los salarios chinos ahora son significativamente más altos que la de los obreros no calificados de México, aunque permanecen inferiores para los ingenieros y trabajadores calificados.

Un trabajador no calificado en una planta automotriz mexicana puede esperar ganar un sueldo anual de 3 mil 465 dólares (53,486 pesos) en 2014, inferior al promedio de 5 mil 726 dólares (88,388 pesos) al año en China, según datos de fDi.

Además de las consideraciones laborales, las alianzas comerciales de México son muy superiores a las de China. México tiene acuerdos de libre comercio (TLC) con 45 países, que incluyen el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, que le permite exportar productos sin aranceles al importantísimo mercado estadounidense. Por el contrario, China sólo cuenta con 12 tratados de libre comercio (aunque busca crear 20 más), así que sus productos se topan con barreras arancelarias al momento de entrar al mercado norteamericano y sudamericano.

Nada de esto significa que China se volvió lento. Después de que desplazó a EU como el mayor fabricante del mundo en 2010, invierte incansablemente en la automatización para superarse.

La Federación Internacional de Robótica estima que la cantidad de robots industriales operacionales en China crecerá a más del doble para llegar a 428 mil en 2017, cuando se espera que el país sea el líder mundial de robots instalados. Aunque, por ahora, China cede terreno a México en la fabricación de automóviles, la carrera está muy lejos de terminar.

China, inalcanzable… pero México acelera

En el mundo de la manufactura automotriz, como en cualquier industria o de hecho cualquier medición de mercado o social, China juega en una liga propia. Por dimensión humana (con sus más de mil 400 millones de habitantes), su economía es la segunda mayor del mundo y se espera que en unos años sea la principal.

En este contexto, no sorprende la enorme escala de su mercado automotriz. Miles de empresas locales y cientos de transnacionales dan fe de ello. Simplemente en cuanto a producción, China lidera al mundo con 23.7 millones de unidades al año, incluyendo vehículos de pasajeros y comerciales. En contraste, Estados Unidos produjo 11.6 millones, para ocupar el segundo lugar. México, en el séptimo lugar, produjo más de 3.6 millones.

Pero en las cuanto a  la inversión en la producción de vehículos ligeros por parte de las grandes marcas internacionales, es donde se puede contar una historia un poco distinta. Las diferencias entre los principales receptores de inversiones -China, Estados Unidos y México- no son tan abismales.

En este nicho, China sigue dominando en cuanto a recepción de dinero. Según la Oficina de Investigación Automotriz y Vehicular (OAVR, por sus siglas en inglés) de la canadiense Universidad de Windsor, el país asiático se llevó en 2014 la “mayor tajada” como destino de inversiones en el nicho.

Según la OAVR, el total de los anuncios de inversión en 2014 suman 24 mil 100 millones de dólares (mdd) a nivel global, 36.9% más que en 2013.

El año pasado, China capturó una inversión de 12 mil 700 mdd, más de la mitad de los recursos comprometidos por empresas globales para la producción de vehículos ligeros de pasajeros, justamente la rama automotriz que ya cobra una dimensión de boom en México.

En segundo lugar, se ubicó Estados Unidos con  4 mil 180 mdd y, en tercero, México con 3 mil 400 mdd para plantas nuevas de producción de vehículos.

Entre 2010 y 2014, reporta la OAVR, se anunciaron 48 mil 700 millones en este nicho, es decir, fábricas nuevas para ampliar la capacidad de producción de vehículos completos de las diversas armadoras.

En estos años, China de nuevo lideró al mundo, con más de 29 mil 400 mdd. Pero la sorpresa realmente la dio México al captar 9 mil 300 mdd para la construcción de nuevas plantas para ensamble de vehículos completos en ese periodo. Entre estas inversiones se cuentan las de Audi AG, BMW, Kia Motors, Volkswagen, entre otras.

El boom automotriz mexicano superó a Estados Unidos estos años, pues el vecino país del norte se llevó 7 mil 700 mdd, dejando a Brasil en cuarto lugar, con 7 mil 600 mdd.

A. J. Faria, director de la OAVR, dijo que el “dinero para las nuevas plantas se destina (por parte de las grandes armadoras) a mercados en franco crecimiento -como China, Brasil, México y Estados Unidos-”.

En cuanto a la inversión en toda la cadena automotriz -no sólo vehículos completos, sino autopartes y servicios-, según Ildefonso Guajardo, secretario de Economía, el compromiso de las firmas internacionales y nacionales del ramo automotriz va a un ritmo de crecimiento tal que sumarán unos 25 mil mdd en lo que va de la actual administración.

Este año destacan los anuncios de marcas como General Motors (por 3 mil 200 mdd) la coreana Kia Motors (por mil mdd) o las recientes de Ford Motor (2 mil 300 mdd) y Toyota (mil mdd), para producir automóviles, motores, transmisiones, etcétera.

Asimismo, se suman esfuerzos en autopartes, como la ampliación de la planta que la internacional Rassini tiene en Puebla (por 25.2 mdd), o la llantera estadounidense Goodyear, que recién anunció 550 millones de billetes verdes en San Luis Potosí.