Los MBA suelen ignorar sus consejos

Los profesores que asesoran empresas dicen que hay que construir una fuerte marca corporativa, pero eso en las escuelas de negocio no sucede.
“Los ejecutivos requieren más habilidades de comunicación y resolución de problemas, dicen los reclutadores de MBA. Y las escuelas responden: les vamos a enseñar más habilidades financieras”.
“Los ejecutivos requieren más habilidades de comunicación y resolución de problemas, dicen los reclutadores de MBA. Y las escuelas responden: les vamos a enseñar más habilidades financieras”. (Ilustración: Shutterstock)

Ya pasó casi una década de que Carol Stephenson, en ese enton­ces la decano de la escuela Ivey de la Western University en Canadá, me comentó de su desconcierto en lo que respecta a la lealtad de los académicos. Al unirse a una escuela de negocios después de una carrera corporativa muy exitosa, ella supuso que el com­promiso de los profesores sería similar al de los ejecutivos en el mundo empresarial.

¡Qué equivocada estaba! La primera lealtad de un profesor es con los miembros académicos con los que realiza investigación, sin importar la institución, me explicó. El segundo vínculo está con sus estudiantes, y el tercero con los otros académicos de la institución. La lealtad para la es­cuela de negocios se encuentra al fondo de la lista.

En lo que respecta a las escue­las de negocios, Ivey es una de las que trabaja más estrechamente con las empresas y es posible que sea menos propensa a seguir esta agenda en comparación con la mayoría. Sin embargo, lo que siempre me sorprendió, es el grado en el que las escuelas de negocios, que pasan su tiempo -y ganan su dinero- en las asesorías de empresas y personas sobre cómo construir institu­ciones exitosas, realmente siguen muy poco sus propios consejos.

“Construir una fuerte marca corporativa”, es lo que dicen los profesores de negocios, quienes cobran a las empresas enormes sumas de dinero para ayudarlos a inculcar en los ejecutivos la lealtad a la marca y crear exitosos equipos interculturales. Pero, ¿eso lo hacen las escuelas? No.

Este es solo un ejemplo de lo que predican las escuelas de negocios y que no ponen en práctica. Hay muchos ejemplos más.

Otro, dicen que hay que tomar en cuenta las necesidades del cliente. Si hay un mensaje consistente de los reclutadores y las corporaciones en la última década, es que los graduados de MBA, en efecto, no cumplen con su propósito. Los ejecutivos requieren más habilidades de comunica­ción y de resolución de problemas, dicen los reclutadores de MBA. Y las escuelas responden: les vamos a enseñar más habilidades financieras.

Pregúntale a cualquier profesor que enseña en una maestría de 2 años la ra­zón de la duración tan larga del grado, y la respuesta siempre es la misma: se requieren 2 años para enseñarle a los estudiantes lo que tenemos que enseñarles. Pero, ¿qué es lo que piensan los reclutadores qué tienen que saber?

Lo que queda claro con un programa de 1 año de MBA como el que tiene INSEAD -que este año se convirtió en el primer MBA que ocupa el primer lugar en la clasificación de FT- es que los reclutadores son igual­mente felices al contratar estudiantes que cursaron un programa de 1 que de 2 años.

Las escuelas de negocios han cambiado muy poco en un siglo.

Otro ejemplo es la expansión internacional, muy importante en la agenda de muchas grandes corporaciones y tema sobre el cual los profesores asesoran em­presas. ¿Pero lo hacen ellos? Con solo un par de excepciones, Chi­cago Booth y el INSEAD, son los que me vienen a la mente, la res­puesta de nuevo, es no.

Los estudiantes y los partici­pantes del curso acuden a noso­tros, en lugar de que nosotros vayamos por ellos. Sin duda, esta es la respuesta elitista de muchas escuelas de negocios.

Tal vez el tema más impor­tante para los estudiantes de MBA de la actualidad es el espí­ritu empresarial y la creación de nuevas oportunidades de negocios. Con la excepción de un breve periodo hace más de una década, cuando la Universidad de Duke demostró ser es­pecialmente emprendedora y creó tanto el primer MBA Global Executive y el Duke Corporate Education, una capacitación para negocios a la medida, el instinto empresarial de las escuelas está ausente.

Lo que es perturbador es el tema del empleo y recursos humanos. Como los profesores de tiempo completo disfrutan de un trabajo para toda la vida, parece poco sincero que aconsejen a las corporaciones sobre la reducción en el número de personal o extraer más de la fuerza laboral. La mayor lección que las empresas necesitan de los profesores de MBA es que les enseñen la manera de sobrevivir y prosperar en un entorno cambiante y de rápido movi­miento. La mayoría fracasa en esto. Pero las principales escuelas de negocios de EU se crearon hace más de un siglo, y las principales en europeas hace más de 50 años. Tal vez no han cambiado mucho, pero todavía están allí.

Es muy difícil pensar en alguna corporación de esa anti­güedad que sea exitosa y se adapte tan poco. Las escuelas de negocios son las grandes sobrevivientes. Tal vez, después de todo, sí llegan a algo.

Della Bradshaw es editora de Educación de Negocios de FT. En 1995 estableció la sección de educación de negocios y en el primer ranking de MBA en 1999.