HSBC quiere a México por sus pesos

El recorte que el banco británico anunció la semana pasada (50 mil personas a nivel global) pareció no haber tocado a México ni con el pétalo de una liquidación.
El recorte de 10 mil personas en Londres pareció no haber tocado a México.
El recorte de 10 mil personas en Londres pareció no haber tocado a México. (Foto: Shutterstock)

Esta situación se da luego de la emisión de una carta a sus inversionistas, firmada por Stuart Gulliver, el director general, detallando los pasos a seguir, el equipo de comunicación de HSBC México detalló que en el caso local, el grupo financiero no abundaría en despidos y que sus acciones irían más en torno a impulsar la rentabilidad.

En el Investor Update, Gulliver recordó a los accionistas del banco que HSBC es uno de los cinco grandes del sistema financiero mexicano, con una presencia nacional destacada y un reconocimiento de marca que les ha dado posición, tamaño y escala para crecer más.

En su documento, fue evidente el sesgo con el que trató a los diversos mercados donde tiene presencia. Pues por un lado, Gulliver dijo que HSBC venderá sus bancos de Turquía y Brasil, de donde no se saldría del todo, pues mantendría una de sus patas atendiendo el mercado corporativo.

En total, a nivel global, el banco anunció una sangría de 25 mil plazas laborales, que sumadas a los 7 mil a 10 mil empleos que recortará en el Reino Unido y los despidos en Turquía y Brasil, el impacto será de unos 50 mil puestos de trabajo.

Sobre México, Gulliver dijo que es una “plaza en la que es lógico” seguir presente. “México está al borde de un enorme despegue”, dijo el directivo, adjudicando esto a las reformas estructurales emprendidas durante la gestión de Enrique Peña Nieto.

Con esto, Gulliver hizo recordar lo que se ha hablado en los círculos financieros y empresariales de Europa desde 2013 con el famoso Mexican Moment. “Creemos que se trata de algo que va a transformar al país”, dijo Gulliver, añadiendo que “México es muy diferente” de Turquía y Brasil. No es para menos el empuje que le dio Gulliver a su negocio en México.

A pesar deque la plantilla laboral ha disminuido en 2 mil plazas en un año, el banco generó unos 22 mil millones de dólares en ingresos, lo que representa 40% de la facturación internacional de HSBC.

Con esta dimensión, es fácil ver por qué HSBC no se sale de México, además de que sigue confiando en que la economía despegue o, por lo menos, llegue a los estimados de entidades como el Banco Mundial (2.6 de crecimiento del Producto Interno Bruto) o del Fondo Monetario Internacional.

En su propio cálculo, Gulliver ve al país creciendo 3.5 a 4 % entre 2017 y 2018, justo los dos últimos años de la actual administración.