Crónica de un rescate infructuoso

Las últimas semanas han sido tensas: la frágil situación financiera de Grecia ha desestabilizado la economía mundial, pero ¿de qué depende su rescate?
La solicitud de Atenas por 29 mil 100 millones de euros no incluye dinero para recapitalizar a los bancos griegos
La solicitud de Atenas por 29 mil 100 millones de euros no incluye dinero para recapitalizar a los bancos griegos (Foto: Shutterstock)

Grecia

Es una ubicación apropiada-mente pública que el gobierno griego apresuró a Bruselas con una nueva serie de propuestas económicas en un esfuerzo por lograr un rápido acuerdo de rescate financiero para reponer las arcas públicas y volver a abrir los bancos del país.

Pero después de que el martes expiró su rescate de 172 mil millones de euros, cualquier esperanza de una solución rápida probablemente sea en vano. “Ya no estamos en un procedimiento donde llevamos a cabo negociaciones antes de que expire el programa”, dijo Valdis Dombrovskis, vicepresidente de la Comisión Europea para asuntos de la eurozona. En lugar de eso, Grecia solicita un rescate financiero de dos años de 29 mil 100 millones de euros, que se rige por un conjunto distinto de reglas y obligaciones, el cual podrá cumplir a tiempo.

¿Cómo se obtiene un nuevo rescate?

Aprobar un nuevo tramo de un rescate financiero existente es relativamente sencillo. Requiere una sola aprobación por parte de los gobiernos de  la zona euro. Pero un nuevo rescate requiere de dos decisiones, cada una provoca votos parlamentarios en varios países, entre ellos Alemania.

En primer lugar, la Comisión Europea tiene que evaluar la solicitud, que según sus oficiales ya lo están haciendo. Uno de los criterios que la comisión tiene que considerar es si hay un “riesgo para la estabilidad financiera de la zona euro como un todo o para sus estados miembros”.

Una vez que la comisión concluya su evaluación, los ministros de finanzas deben decidir si quieren iniciar las negociaciones. Para Alemania, esto requiere un voto del Bundestag. Los funcionarios de la zona euro dice que es poco probable que se tome alguna decisión hasta después del referendo del domingo en Grecia.

Si los ministros de finanzas acuerdan las negociaciones, se necesita otra autorización para aprobar los términos del programa, la “condicionalidad” que mantuvo las negociaciones para el último rescate por casi un año. Para Alemania y otros miembros, esto requerirá de otro voto parlamentario.

¿Cuáles son las acciones previas?

Dombrovskis dice que la lista de “acciones previas” -las medidas legislativas que tomó Grecia- “se puede integrar en un nuevo marco”. Pero también señaló que Grecia era económicamente diferente entonces de lo que era hace una semana. Las hipótesis de las antiguas negociaciones ya no se sostienen.

La solicitud de Atenas por 29 mil 100 millones de euros no incluye dinero para recapitalizar a los bancos griegos, que es casi seguro que necesitarán capital nuevo. También suponen que el gobierno mantendrá un superávit presupuestario primario, que probablemente no sea real. Esto significa que necesitará más dinero.

Debido a que estamos a punto de comenzar una nueva negociación, eso ayudará a cerrar las diferencias, pero las exigencias de los acreedores probablemente cambien. No hay duda de que simplificar el IVA y una reforma del régimen de pensiones -los dos temas principales- seguirán siendo polémicos. Pero los acreedores cedieron en otras cuestiones que muchos todavía  ven como cruciales para reformar la economía griega, como liberalizar el mercado laboral y relajar las regulaciones en el mercado de productos. Estos temas se tendrán que revisar otra vez en un nuevo programa de rescate.

¿Y el referendo?

Técnicamente, el referendo griego es una votación sobre las propuesta de reformas económicas que presentaron los acreedores para finalizar el rescate anterior. Así que los griegos votarán por un plan de rescate que ya no existe. El primer ministro griego, Alexis Tsipras, le dijo a los ciudadanos que una votación por el No le dará más poder de presión.

Sin embargo, los altos líderes de la Unión Europea pusieron la votación en términos más sombríos, y dicen que el voto por un No significaría la salida de Grecia de la zona euro. Eso tal vez pueda sonar a retórica acalorada, pero si se toma en cuenta el momento y las dificultades para negociar un tercer rescate, muchos funcionarios creen que un “No” hará imposible llegar a un acuerdo antes del 20 de julio, cuando Grecia tiene que pagar 3 mil 500 millones de euros al Banco Central Europeo.