Más inflación en los mercados emergentes

La inflación de los precios al consumidor aumentará hacia finales de año y principios de 2016 en economías emergentes. México está entre los países con alza.
Los productos se encarecen por la inflación.
El incremento del índice de precios al consumidor será más alto en el segundo semestre de 2015 que en los primeros seis meses, según Goldman Sachs

La inflación de los precios al consumidor va en aumento en la mayoría de los países de mercados emergentes, de acuerdo con las estimaciones de Goldman Sachs.

Las conclusiones vienen en medio de los intensos temores de que se profundice la espiral deflacionaria en Asia, lo que puede enfriar el ambiente en el resto del mundo.

Sin embargo, dado que el pronóstico de Goldman de una mayor inflación en los precios al consumidor de los mercados emergentes es impulsado principalmente por la debilidad de la moneda en una serie de países, y que el mercado de divisas es un juego de suma cero, sus análisis pueden hacer poco para disipar los temores deflacionarios.

De hecho, si una mayor inflación obliga a algunos bancos centrales de mercados emergentes a frenar los recortes de la tasas de interés o iniciar los aumentos de las tasas de interés, puede realmente reforzar las preocupaciones sobre la débil demanda de los consumidores.

Los temores de una espiral deflacionaria mundial se centran en la inflación de los precios al productor (algunas veces conocidos como inflación del precio al mayoreo). El enfoque de Goldman es sobre la inflación de los precios al consumidor, que pueden ser impulsados por muchos de los mismos factores.

“Creo que es probable que al menos en términos de inflación del índice de precios al consumidor (IPC) vamos a ver estas intensas presiones deflacionarias que tuvimos el año pasado y en el primer semestre del año disminuyan gradualmente en los próximos seis a 12 meses”, dijo Kamakshya Trivedi, jefe de estrategia macro de mercados emergentes de Goldman.

“Esperamos una deflación inducida por el precio del petróleo para que la reemplace gradualmente un impulso positivo sobre la inflación de las depreciaciones en todos los mercados emergentes”.

Como resultado, Goldman predice que la India se verá obligada a terminar su ciclo de expansión cuantitativa. En Sudáfrica y Turquía, que informaron una inflación del IPC de 7.9% en 2015 hasta septiembre, superior a 7.1% del mes anterior, debido a la caída en el valor de la lira, “los bancos centrales tendrán que encontrar un difícil equilibrio entre apoyar el crecimiento y mantener la inflación bajo control”, dijo Trivedi.

Una serie de países andinos “también están en la primera fila de la batalla”, agregó, y Colombia y Chile tienen una probabilidad “cada vez mayor” de seguir a Perú en el aumento de las tasas.

Sin embargo, Goldman predice la caída de la inflación en Rusia, lo que le permitirá al banco central recortar las tasas de forma agresiva, y, finalmente, en Brasil.

El banco estadounidense utiliza un modelo de tres factores para predecir la inflación. Un factor es el impacto de los movimientos de las divisas. Otro es el precio del petróleo, que Goldman pronostica permanecerá cerca de los niveles actuales en 2016. El tercero es una “brecha de producción”, la diferencia entre su producción real y potencial.

Goldman señala que el índice de gerentes de compras de manufactura de todos los mercados emergentes cayó de un máximo de 51.5 en julio de 2014 a 49.9 en agosto de 2015. Rusia, Sudáfrica, Turquía, Corea del Sur, China, Indonesia, Singapur y Brasil todos estuvieron por debajo de la marca de 50 que es el límite entre la expansión y la contracción, lo que sugiere que las brechas de producción probablemente estén aumentando.

Durante los últimos 18 meses, el cruce de la caída de los precios del petróleo y la moderación de la actividad económica compensó de más el impacto de las monedas débiles, lo que significa que la deflación fue una tendencia dominante en los mercados emergentes. Sin embargo, en el segundo semestre de este año y durante 2016, el modelo de Goldman sugiere que el impacto inflacionario de la debilidad de las monedas cada vez mayor compensará el efecto deflacionario del débil crecimiento y los menores precios del petróleo, sobre todo porque el “efecto base” de las caídas más pronunciadas del petróleo salen de la ecuación. Si se desarrolla, entonces la inflación de los mercados emergentes empezará a crecer, aunque el impacto variará notablemente entre los diferentes países.

La inflación será más alta en el segundo semestre de este año de lo que fue en los primeros seis meses en 14 de los 18 países en este modelo, Goldman proyecta que Malasia, Tailandia y México tendrán las mayores alzas. Sin embargo, espera que Rusia y Brasil tengan fuertes caídas en la inflación, que por supuesto están en niveles muy altos. Los dos países tienen el mayor impulso deflacionario de las brechas de producción entre los países del estudio. Se pronostica que la inflación en Rusia caerá de 15.5% este año a 5.5% en 2016, y se espera que Brasil tenga una caída más pequeña, de 8.8% a 6.3%.

Por su parte, Goldman predice que la inflación del IPC en China aumentará de 1.5 a 2.2% en el mismo periodo, mientras que Hungría verá un incremento de 2.6 puntos porcentuales, Sudáfrica 1.6 puntos y Corea del Sur, 1.2 puntos. Tailandia, Taiwán, Singapur, Polonia, Rumania, e Israel se pronostica que saldrán de la deflación en 2016.

Goldman no analizó el posible efecto en la inflación de los precios al productor, donde las preocupaciones deflacionarias son tal vez más graves, dado que hay deflación en esta medida en Taiwán, Singapur, las Filipinas, China, Malasia, India, Corea del Sur, Tailandia y Hong Kong, tan sólo en Asia.

Se puede esperar que el impacto de las monedas de mercados emergentes más débiles sea al menos inflacionario para los índices de precios al productor como para el índice de precios consumidor, aunque el nivel global se diluye, dada la naturaleza de suma cero de los mercados de divisas.

El petróleo y otras materias primas también es probable que sean un mayor motor del índice de precios al productor que del índice de precios al consumidor. Como resultado, cualquier estabilización en los precios de las materias primas es probable que niegue un poderoso factor que arrastra hacia abajo el índice de precios al productor.

Más inflación pero en desequilibrios 

En México veremos un incremento de precios en 2016, pero el panorama económico sigue siendo favorable

En México, el panorama es similar al de la mayoría de las economías emergentes, aunque de menor deterioro pues contamos con mayor estabilidad macroeconómica. En 2016, consideramos que la inflación seguirá dentro del rango de Banxico, pero más cercana hacia niveles del +4.0%. Daniela Ruiz, Analista de Monex.

“No es seguro que para 2015 vivamos una afectación significativa a los precios generales. Nuestra economía opera bajo un régimen de tipo de cambio flexible que ayuda a que el efecto de los shocks externos sea más suave y gradual, reflejando ajustes naturales del sistema económico para asignar de forma más eficiente los factores productivos”. Ana Lilia Moreno, Economista e investigadora en Centro de Investigación para el Desarrollo.

“La inflación en 2015 ha disminuido a niveles mínimos históricos de 2.59% en agosto. Para los siguientes meses prevemos una ligera alza, la cual lleve a la inflación a fin de año a 2.9%. Hacia 2016 esperamos que la inflación cierre el año en 3.1%. La propuesta del gobierno de adelantar la liberalización del precio de la gasolina, aunque tendría un precio máximo y mínimo, abriría la puerta a una reducción en los precios en 2016, con una incidencia a la baja. Entre los riesgos al alza, se encuentra un impacto mayor de la depreciación del tipo de cambio sobre los precios, aunque pensamos que el traspaso seguirá siendo moderado”. Lorena Domínguez, Economista senior de HSBC México.

“El impacto de la inflación en el crecimiento no será alto pues la inflación, de aumentar en 2016, no lo hará a tasas suficientemente altas como para generar desequilibrios en precios. Esperamos que el indicador de inflación del semáforo económico no sea rojo en todo 2016”. Viridiana Ríos, Directora de México, ¿cómo vamos?

“Las probabilidades de que tengamos una mayor inflación son muy altas. ¿Cuánto impacta? En lo fiscal ayuda a mejorar la recaudación, en cuanto al consumo el impacto dependerá de

la tasa de incremento salarial -que ha crecido por encima de inflación, por lo que no vemos un problema desde esa perspectiva, incluso un cierto nivel de inflación puede permitir una aceleración de los niveles de consumo. Además, una tasa de inflación razonable es un reflejo de que hay una buena actividad económica”. Juan Manuel Veron, Director de Inversiones de Principal Financial Group.