La discreta redención de Strauss-Kahn

Hace poco absolvieron al ex jefe del Fondo Monetario Internacional de las acusaciones de proxenitismo, pero nadie había considerado que su regreso apuntara a la presidencia
Aunque una reciente encuesta sugiere que el político se recupera de las acusaciones de abuso sexual, menos de una tercera parte de las mujeres encuestadas lo eligieron como buen candidato
Aunque una reciente encuesta sugiere que el político se recupera de las acusaciones de abuso sexual, menos de una tercera parte de las mujeres encuestadas lo eligieron como buen candidato (Foto: Frederic Legrand - COMEO / Shutterstock.com)

Hace unos días, mordisqueaba unos petits fours en el Recontres Economiques d’Aix-en-Provence cuando una pregunta me tomó desprevenida: “¿Votarías por Dominique Strauss-Khan si fuera candidato para la presidencia?”.

Cuatro años de lucha contra las acusaciones de índole sexual no dañaron la popularidad de Strauss-Kahn. De hecho, la batalla pudo darle un impulso, como sugiere una encuesta reciente; de las personas encuestadas, 37% citó a Strauss-Kahn como un buen candidato presidencial para la izquierda en 2017, tan sólo superado por el primer ministro Manuel Valls, y por delante del actual presidente François Hollande, de acuerdo con una encuesta de Viavoice.

Normalmente, los encuestados suelen dejar de lado los asuntos privados de Strauss-Kahn al momento de considerarlo como un futuro líder. “Aparece mucho la idea de que su vida privada no es asunto de nadie y no debe interferir en su carrera”, dice François Miquet-Marty, director del Institut Viavoice.

El hecho de que Strauss-Kahn se volvió un paria político después de las acusaciones que realizó una camarera de Nueva York en 2011 por asalto sexual, le suma a su atractivo, especialmente para la clase trabajadora. Se ubica en primer lugar en esta categoría, supera a Valls y a Hollande. Por el contrario, los ejecutivos prefieren a Valls, dice Miquet-Marty. “La clase trabajadora francesa adora las historias de redención”, señala.

Sin embargo, es notable que menos de una tercera parte de las mujeres lo eligieron como un buen candidato, en comparación con 43% de los hombres encuestados.

Miquet-Marty dice que incluyó a Strauss-Kahn en la encuesta después de que su nombre surgió en los focus groups. Pero el rumor no puede ser ajeno a su discreto y orquestado retorno a la vida pública de hace unas semanas con un tuit: “¡Hola Twitter! Jack está de vuelta”.

Con la asesoría de la francesa Anne Hommel, atrajo más de 50 mil seguidores poco después de la creación de la cuenta, que presenta una foto de él, con una media sonrisa, con barba blanca. Cinco días después, DSK escribió: “Gracias por los seguidores, lo siento por los demás. Mañana en #Grecia”.

Los que citaron a Strauss-Khan en la encuesta de Viavoice no creen que tenga la intención de regresar y salvar a Francia de la angustia económica.

Pero el apoyo popular expresa su deseo por un cambio y es una crítica tácita a la élite política, incluyendo a Hollande y Sarkozy, señala Miquet-Marty. Al mencionar al ex jefe del FMI, señalan lo que esperan de ellos y lo que falta en la política francesa: un liderazgo fuerte y competencia en asuntos económicos. Dos años antes de las elecciones presidenciales, deberían tomar nota.