Solo una crisis detendrá a la FED

La Reserva Federal de EU deja en enigma a los mercados emergentes, ya que aumenta la creencia de que se dará un alza en las tasas.
John Authers, Periodista especializado en mercados e inversiones y cabeza de la columna Lex del FT.
John Authers, Periodista especializado en mercados e inversiones y cabeza de la columna Lex del FT. (Foto: Cortesía)

Estados Unidos

Después de la sorpresa inicial, surgen unas cuantas lecciones claras del informe de empleos no agrícolas de EU, que revelaron que encontraron empleo casi 100,000 personas más de lo que esperaban los economistas.

En primer lugar, los datos no son suficientemente robustos para el peso que le dan los mercados y legisladores. Este informe se dio después de la encuesta de septiembre que fue igual de sorprendente pero en la dirección opuesta, lo que sugiere que el crecimiento fue mucho más débil de lo que se pensaba. Ese informe se acaba de revisar, y los dramáticos giros del mercado de los dos últimos meses al parecer se dieron basados en malos datos. Es molesto pensar en la cantidad de dinero que cambió de manos, y la cantidad de análisis que se produjo, basados en premisas esencialmente falsas.

No es un problema nuevo. En 2006, antes de la crisis financiera, Tim Bond, entonces analista de Barclays, se quejó que los datos de las nóminas no agrícolas eran poco confiables que “el transporte de abuelitas a un viernes de bingo al mes sería una forma más óptima para asignar capital en el mercado global de bonos”.

Una segunda lección es que el aumento de los empleos depende del sector privado, que representó 267,000 de los 271,000 empleos adicionales que se crearon. El gobierno hizo prácticamente nada para bombear este mercado laboral. Ya sea que eso muestra el locura de la austeridad del gobierno, o la sabiduría de no entrometerse en el sector privado, puede dejar a los políticos con algo que discutir.

En tercer lugar -y por mucho el más importante- es que podemos volver a asumir que un alza de las tasas por parte de la Reserva Federal el próximo mes es prácticamente una certeza. No hay razón por parte del mercado laboral para que el banco central, que claramente quiere elevar las tasas de cero, lo detenga. La reacción inicial en el mercado de futuros de los Fondos de la Reserva Federal, que colocó la posibilidad implícita de un alza de las tasas en diciembre en 72%, parece minimizada.

Sin embargo, parecía razonable que el aumento en los rendimientos de los bonos del tesoro a dos años, que son muy sensibles a las tasas de interés, se dirigían a su nivel más alto desde principios de 2010. Ese fue un momento cuando muchos supusieron, erróneamente, que la Reserva Federal ya había terminado con sus compras de bonos de la expansión cuantitativa.

A pesar de las turbulencias de los últimos meses, también parece que al menos el mercado de valores de EU, puede manejar un alza de las tasas. Las acciones estuvieron cerca de niveles históricos en mayo de este año, la Reserva Federal preparó con éxito a los operadores para tasas más altas.

La pregunta ahora es qué puede detener a la Reserva Federal. Las posibilidades de un alza se consideraron al menos a esta altura por el mercado de futuros hasta el 18 de agosto cuando se supuso que el primer incremento vendría en septiembre. Después esto se cayeron, por razones que tienen poco o nada que ver con los datos económicos. Esa fue la semana en que las autoridades chinas sorprendieron al resto del mundo con la devaluación de su moneda, y los mercados de valores mundiales empezaron repentinamente una caída dramática. Las monedas de mercados emergentes estuvieron bajo una fuerte presión, y muchos temían que algunos estaban en riesgo de una crisis financiera.

La posibilidad de un alza de interés entonces se redujo a niveles mínimos después del informe de empleos de septiembre, que al parecer se basó en información deficiente, y por las señales de disentimiento entre los gobernadores de la Reserva Federal que aparentemente ya se redujeron.

Pero aquí, el punto importante es la relación entre los mercados y la decisión de la Reserva Federal. Los mercados de valores, y los mercados de divisas de mercados emergentes, empezaron a recuperarse precisamente debido a que su desvanecimiento se percibió como que hacía imposible que la Reserva Federal pudiera elevar las tasas. Al hacerlo atraería más capital a EU que abandonaría los mercados emergentes, lo que podría provocar una crisis.

Desde entonces, con la Reserva Federal aparentemente en pausa, los mercados de valores se recuperaron, y las monedas de países emergentes al menos se estabilizaron un poco. Con el alza de las tasas de interés por parte de la Reserva Federal que aparentemente es segura e inminente, surgirá una pregunta similar a la de agosto. ¿La posibilidad de un alza en las tasas llevará a una nueva fortaleza del dólar, a una nueva debilidad en los mercados emergentes, y obligará a la Fed a dar marcha atrás de nuevo?

Al juzgar la reacción inicial del mercado, esa es al menos una posibilidad. El índice ponderado en dólares, a juzgar por EU, frente al de los principales socios comerciales, se encuentra en su nivel más alto desde abril, y tuvo un incremento de 7.26% desde su mínimo de agosto. El índice de monedas emergentes de JPMorgan, después de una breve recuperación, se encuentra 2.86% por debajo del mes pasado, y 13% inferior al año pasado. Los precios de los metales industriales, vitales para las economías emergentes, mantienen su caída hacia nuevos mínimos.

Vale la pena prestar una estrecha atención a estos mercados durante las próximas semanas. En este momento, parece que tendría que surgir una nueva crisis de mercado para que se pueda frenar a la Fed de subir las tasas el próximo mes.